El Parlamento Europeo propone un IVA superreducido para construir y rehabilitar viviendas e incentivos a la primera compra
2026-02-27 - 17:23
El Parlamento Europeo tiene ya todo listo para la votación de su primer informe sobre vivienda el próximo 10 de marzo. El texto definitivo, nacido de la comisión especial creada a tal efecto a finales de 2024, identifica la escasez de casas como el elemento estructural que ha disparado los precios. Calcula que en el conjunto de Europa se necesitan alrededor de 10 millones de viviendas para dar respuesta a la crisis habitacional. "Si no hay vivienda, los precios van a estar disparados", argumentó este viernes Borja Giménez, eurodiputado del PP y ponente de la propuesta, en la presentación del informe en Madrid. Para cumplir con ese objetivo, el Parlamento Europeo pone sobre la mesa una batería de propuestas, entre ellas abrir la puerta a que la Comisión Europea permita a los Estados rebajar el IVA a un tipo superreducido para la construcción de vivienda en el marco de políticas sociales, así como para las reformas y rehabilitaciones y para el alquiler residencial. Junto a la vía fiscal, el informe aboga por incrementar la oferta de vivienda simplificando trámites administrativos y acelerando la concesión de licencias. En ese sentido, el Parlamento Europeo llama a implantar permisos de construcción más sencillos, por ejemplo, mediante procedimientos digitales y con un plazo de concesión de 60 días en aquellos casos que estén relacionados con vivienda sostenible y asequible, al mismo tiempo que plantea un silencio positivo para que la licencia se entienda otorgada cuando venza el plazo y la administración no haya respondido a la solicitud. Además, insta a una mejor coordinación de los fondos europeos dedicados a vivienda y a la reasignación de los recursos no utilizados procedentes del Plan de Recuperación y Resiliencia, así como a movilizar inversión tanto pública como privada para hacer efectivo el ansiado impulso a la construcción y a la renovación de edificios. "Se plantea que haya más laxitud para constructores y promotores, sin poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero", señaló Giménez. Según los datos manejados en el informe, en Europa unas 800.000 viviendas sociales requieren renovación cada año y casi uno de cada diez europeos no puede mantener su casa a una temperatura adecuada. "Cuando hablamos de falta de oferta, indudablemente hay que construir más, pero hay que construir más vivienda pública y asequible, que es la que hace falta", puntualizó en la rueda de prensa la eurodiputada socialista Alicia Homs, cuya familia política apoya el texto salido de la comisión pese a mostrar reticencias. "El informe para nosotros está lejos de ser perfecto, porque hay enfoques que no compartimos, pero también hay aspectos positivos que queremos poner en valor y queremos que salgan adelante", explicó, apostando, por ejemplo, por aprovechar la vivienda ya existente para aumentar la oferta. El informe menciona el potencial de la movilización de viviendas vacías para aumentar el volumen de pisos disponibles, aunque sin entrar a proponer medidas concretas. Homs también se mostró satisfecha del consenso constatado en torno a la necesidad de aumentar la regulación de los alquileres de corta duración -como pisos turísticos y alquileres de temporada-, algo en lo que la Comisión Europea ya está manos a la obra. La socialista también se felicitó del empuje de su grupo para introducir en el informe final un llamamiento a garantizar la protección de los inquilinos, por ejemplo, a través de una mayor transparencia en el mercado del alquiler y del refuerzo de los mecanismos de resolución de conflictos. "El borrador inicial no hacía mención a los inquilinos. Se centraba mucho en garantizar el derecho a la propiedad, que por su puesto tiene que existir, pero hay que reforzar el papel de los inquilinos", puntualizó, poniendo en valor también el llamamiento a "limitar" la especulación y a impulsar modelos de vivienda no lucrativos o con rentabilidades limitadas, como las cooperativas. El informe también incluye recomendaciones de medidas orientadas a favorecer la demanda de vivienda, especialmente por parte de personas vulnerables y jóvenes. En este sentido, insta a introducir incentivos fiscales para apoyar a los hogares de renta baja y media, a eliminar las barreras fiscales para quien compre una primera vivienda y a hacer más asequibles los alquileres de larga duración. El quinto de los pilares sobre los que se asienta la propuesta conformada por el Parlamento es mejorar la recopilación y el uso de datos sobre vivienda para poder conformar mejores políticas públicas. Son todo un conjunto de recomendaciones sin un carácter vinculante, pero que aspiran servir como inspiración a la Comisión Europea para complementar su Plan Europeo de Vivienda Asequible presentado a finales del año pasado. El informe del Parlamento Europeo reconoce que las competencias en materia de vivienda recaen principalmente sobre los Estados miembros y subraya la necesidad de respetar esta casuística, pero recalca que la preocupación es compartida y pide una acción conjunta más coordinada y ambiciosa. "Hemos llegado a entender que es un problema que afecta incluso a la competitividad del conjunto de Europa, porque frena la movilidad laboral de los trabajadores y la atracción de talento", advirtió Giménez.