El pelo puede soportar el peso de 12 toneladas, y otras curiosidades poco conocidas
2026-03-06 - 08:23
El pelo tiene una gran importancia en la imagen personal, porque más allá de su función estética, cualquier problema que sufra impacta en la autoestima. Su cuidado ha cobrado gran protagonismo en los últimos años, y cada vez aparece más ligado al bienestar y a la salud. Según la última Radiografía de la Industria Cosmética y del Perfume en España elaborada por Stanpa, el cuidado del cabello creció un 8,9% en 2024, superando los 2.000 millones de euros en consumo de productos para su cuidado. Consultar con un profesional de la salud capilar es cada vez más habitual para tratar problemas como la caída, el debilitamiento o la caspa. Aprovechando el día mundial del cabello, que se celebra el 6 de marzo, recopilamos, con la ayuda de expertos del sector, 10 datos curiosos sobre él. Desde la clínica capilar Insparya explican que «un solo cabello sano es capaz de soportar hasta 100 gramos de peso. Si sumáramos la fuerza de una melena completa (entre 100.000 y 150.000 cabellos), esta podría resistir el peso de 12 toneladas, el equivalente a dos elefantes». La caída del pelo es, sin duda, uno de los problemas que más consultan generan. El doctor Jaime Tufet , director científico del área de tricología de la Clínica Egos, explica que «perder 100 cabellos diarios es normal y forma parte del recambio del pelo. La clave no es solo cuánto cae, sino si se repone con la misma calidad y densidad». El doctor Carlos Portinha , Chief Clinical Officer del Grupo Insparya, asegura que «el cabello es un órgano con una capacidad de regeneración única en el cuerpo humano». Y ofrece un dato curioso: « solo la médula ósea crece más rápido que el pelo . Al año, nuestro cuero cabelludo es capaz de producir unos 15 kilómetros de fibra capilar, una actividad metabólica frenética que explica por qué cualquier desequilibrio interno se manifiesta primero en el cabello». Según informan desde Insparya, cada pelo tiene su propio 'reloj biológico' y puede vivir entre 2 y 7 años. A lo largo de la vida, un mismo folículo puede producir hasta 20 cabellos nuevos. El cabello está formado por tres partes: la fibra capilar es la visible, la que forma la melena y está muerta; luego están la raíz a nivel subcutáneo y el folículo piloso, de donde nace el cabello. Esto explica, por ejemplo, por qué es falso el mito de que cortarse las puntas hará que crezcan más rápido. En los últimos años ha cobrado un gran protagonismo lo que se ha denominado la 'skinification', el cuidado del cuero cabelludo, la piel que hay debajo del pelo y la realidad es que tiene todo el sentido, como explica la doctora Alba Gómez , directora de la unidad de medicina capilar de IMR y especialista en dermatología: «a la hora de cuidar la melena al completo, no debemos olvidar el cuero cabelludo. Es importante prestar atención a las raíces, la piel del cuero cabelludo y también los tallos pilosos. Los tres elementos tienen relevancia y deben estar cuidados y sanos. La piel del cuero cabelludo debe estar bien lavada, sin residuos de piel muerta o descamada, sin irritación, sin contaminación depositada y sin daño solar». El estilista Juan Diego Teo comenta que «los melanocitos dejan de producir esa melanina, por factores genético, hereditarios, hormonales y picos de estrés». Esto explica por qué algunas personas tienes canas desde edades tempranas, y otras, en cambio, más tarde. El experto añade que «también la falta de ácidos grasos y vitaminas como B12, D y E pueden influir en la producción de melanina. Sobre su prevención... No hay nada al 100% que asegure que pueda prevenir o retrasar la aparición de las canas. Pero una alimentación saludable con los nutrientes esenciales ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes, y evitar el estrés influye en la calidad del cabello». Según la doctora Alba Gómez, «a finales del verano empieza un ciclo de renovación, que tiene su máximo apogeo en los meses posteriores. El otoño viene marcado por unos condicionantes que pueden afectar al cabello: por un lado el pelo sufre mucho en verano, por la humedad constante, la radiación solar ultravioleta y la ausencia de rutinas de cuidado. Además, los ciclos de caída capilar suelen descompensarse hacia mediados de agosto. Es por ello por lo que llegamos a otoño con una caída incrementada y un pelo menos brillante y luminoso, con puntas abiertas y fibra más desflecada». La calvicie está asociada al hombre, pero es un problema que también afecta a las féminas. Según la doctora Carolina López Núñez , dermatóloga de Demya Madrid y Bojanini Experts, «a ambos sexos les afecta la alopecia androgenética o calvicie común . En el hombre se caracteriza por la miniaturización progresiva del folículo piloso en regiones frontotemporales y en la cororilla, lo que hace que el pelo se vuelva más fino hasta desaparecer. Mientras que en la mujer se caracteriza por una disminución progresiva y difusa de la densidad capilar en la región central del cuero cabelludo, con ensanchamiento visible de la raya media y adelgazamiento del cabello en ambas regiones frontotemporales, generalmente sin un retroceso marcado de la línea de implantación frontal». La medicina estética regenerativa ha irrumpido con fuerza para proponer nuevos protocolos y en este contexto llega la bioestimulación autóloga rica en fibrina para combatir la caída del pelo. El doctor Amir Tarighpeyma , especialista en medicina capilar y estética, divulgador del laboratorio Croma y director de la Clínica Eres, explica que «se trata de un concentrado sanguíneo autólogo que aprovecha la capacidad natural del cuerpo para regenerarse. La clave de esta evolución es la fibrina, que forma una malla natural o red biológica. A diferencia de los líquidos convencionales, esta malla tiene la capacidad de atrapar y retener a las células y factores de crecimiento en su interior. Es esta estructura la que permite transformar una inyección líquida en un depósito bioactivo que trabaja dentro del tejido durante más de una semana». El protocolo es mínimamente invasivo, se extrae la sangre del propio paciente, similar a una analítica convencional, se procesa, y se inyecta en la raíz del cabello.