El petróleo se prepara para nuevas subidas en la guerra abierta de EEUU e Israel contra Irán
2026-02-28 - 11:23
Estados Unidos e Israel han iniciado su ataque a Irán este sábado 28 de febrero. Irán ha contraatacado duramente contra suelo israelí y bases estadounidenses en varios países de la zona. De la duración y la intensidad de los ataques dependerá también la reacción en los mercados energéticos. Una acción militar breve y contenida podría tener un impacto más limitado en los precios. Una campaña más larga, con interrupciones logísticas o represalias en el estrecho de Ormuz, principal arteria petrolera del planeta, impactaría en el barril de petróleo, pero también en el surtidor. Esta segunda opción tendría efectos colaterales para Estados Unidos. Con la popularidad de Donald Trump en mínimos, el impacto de una guerra en los precios de la gasolina supondría también un duro golpe para la Casa Blanca antes de las elecciones de medio mandato. Irán exporta en torno a 1,6 millones de barriles diarios y, pese a que hay actores más relevantes, este mercado ya está tocado por las sanciones, de forma que no todo el crudo que se produce llega a Occidente. Un bloqueo parcial de las exportaciones de petróleo iraníes tendría un efecto limitado con subidas iniciales de unos 5-10 dólares por barril que se moderarían con el tiempo, apuntan Félix Arteaga y Gonzalo Escribano, investigadores del Real Instituto Elcano. Por el contrario, un bloqueo completo como el de Venezuela "podría desembocar en una escalada descontrolada a nivel regional que dispararía los precios del gas y el petróleo", advierten. No obstante, el hecho de que los mercados mundiales estén bien abastecidos contribuiría a limitar también ese impacto. Si bien es cierto que los productores de gas y petróleo del golfo Pérsico ocupan un lugar central en los mercados globales (concentran más del 30% de la producción global de petróleo y el 18% de la de gas natural) y que por el estrecho de Ormuz transita más de la cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y de gas natural licuado (GNL), las perspectivas de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) contribuyen a rebajar algo la incertidumbre. El aumento en la oferta de petróleo sigue superando al de la demanda y mantiene un mercado sobreabastecido. Los cálculos del organismo apuntan a que la oferta de crudo excederá a la demanda en unos 3,7 millones de barriles diarios (mbd), el equivalente a la actual producción de Irán, a lo largo de este año. Esto, según los expertos de Elcano, podría limitar el potencial de aumento de precios. La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo plus (los miembros del cártel de la OPEP y socios como México) de mantener sus cuotas de producción "refuerza este efecto moderador sobre los precios", añaden. En opinión de Pedro Del Pozo, director de inversiones de Mutualidad, entre las escasas opciones que tiene ahora Irán está la de tratar de cerrar el Estrecho de Ormuz mediante combinación naval y de misiles antiaéreos y antibuque en la costa -estas unidades van a ser prioritarias en los ataques de EEUU, a su juicio-. Otra sería la de incrementar la actividad de sus "proxys", especialmente Hizbulá en el Líbano, muy mermada por la acción de Israel famosa de los "móviles explosivos", puntualiza. Con todo, Del Pozo recuerda que Irán, técnicamente, no tiene aliados. "Es un país despreciado, en el conjunto de países musulmanes y, de hecho, principal oponente de Arabia Saudí", añade. Por ello, cree que sóllo cabe esperar apoyo de Rusia (moral y algo material al estar Moscú metida de lleno en el conflicto con Ucrania) y algo parecido de China. "Condenará los ataques, pero su prioridad es otra", zanja.