El plan para proteger Madrid del ruido busca nuevas zonas para instalar pantallas y controlar el ocio nocturno
2026-02-10 - 13:35
En 33 puntos "ruidosos" de Madrid, el silencio es un bien preciado. Por eso, los distintos ayuntamientos que han gobernado en la capital llevan activando progresivamente desde 2006 medidas para rebajar las molestias que los sonidos provocan a los vecinos. Estas actuaciones se materializarán este año en un nuevo Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA). No obstante, antes de su aprobación definitiva, se realizarán "nuevas mediciones para comprobar si es necesario introducir algún entorno en el que aplicar medidas", según ha detallado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, tras la Comisión de Control y Seguimiento del Ruido de la Ciudad de Madrid. A falta de la posible ampliación del mapa, entre las 33 zonas más conflictivas están la avenida de la Ilustración, la M-30, el paseo de la Castellana, la ronda de Atocha, el paseo de Santa María de la Cabeza, la calle de Goya, la calle de Alcalá, la avenida del Mediterráneo o la calle de General Ricardos, entre otras grandes calles. No todos están catalogados como ruidosos por el tráfico, también incide el ocio o los grandes eventos, como ha ocurrido "en los alrededores del estadio Santiago Bernabéu", señala Carabante. En la reunión de este martes, los portavoces de los tres grupos políticos de la oposición, representantes de empresarios, Greenpeace, Ecologistas en Acción, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y asociaciones vecinales han revisado lo aplicado hasta ahora y sus resultados. "Desde 2006, Madrid ha logrado reducir en torno al 85% la población expuesta a niveles elevados de ruido. Y, desde el año 2016, se ha reducido a la mitad la población afectada. Uno de cada dos madrileños ha dejado de estar expuesto al ruido", ha detallado Carabante. Asfalto fonoabsorbente y estrictos horarios de ocio nocturno El plan verá la luz este febrero con la aprobación definitiva en la Junta de Gobierno municipal y con su posterior elevación al Pleno. Sus medidas se dividen en cuatro líneas: la movilidad sostenible, el planeamiento urbano y los equipamientos, la gestión del ocio y la divulgación, sensibilización y participación. En cuanto a la movilidad, la estrategia propone más buses eléctricos, reducir tiempos de espera en las paradas, crear carriles bus-vao... También, incentivar la renovación de neumáticos, fomentar la peatonalización, más vehículos silenciosos, asfalto fonoabsorbente, ampliar el SER e instalar más pantallas acústicas. El plan señala el ocio como segundo factor ruidoso después del tráfico. En especial, el ocio nocturno y las terrazas de los bares. Para atajar este problema seguirán con campañas de sensibilización y, como Carabante ya explicó en la presentación del plan en noviembre, "lo más relevante es el horario": "No es lo mismo que haya ruido a las 6.00 o 7.00 horas de la tarde a que lo haya a la 1.00 o a las 2.00 horas de la mañana. Este ruido se puede minimizar y compatibilizar el derecho a divertirnos con el derecho al descanso de los vecinos", detalló entonces. Los soterramientos: apartar el ruido de los coches de los vecinos En cuanto a la línea del planeamiento urbano, el plan señala las grandes obras de soterramiento del tráfico en ejecución en la A-5, la M-30 a la altura de Ventas y en Castellana. "El futuro Paseo Verde del Suroeste sobre la A-5 reducirá un 90% el tráfico en superficie y disminuirá en unas 4.300 personas la población expuesta a niveles sonoros", trasladan fuentes de Cibeles. En cuanto a la cubrición de la M-30, esperan "eliminar el efecto barrera entre Salamanca y Ciudad Lineal, creando beneficios en materia acústica" Además, de trabajar por paliar los ruidos en esas zonas problemáticas, la estrategia anti contaminación acústica busca preservar el silencio en otras ubicaciones denominadas como "tranquilas". Concretamente, son 24 y, entre ellas, se incluye El Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y el parque Juan Carlos I, corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas.