El PP no ve en las elecciones andaluzas un impedimento para llegar a acuerdos con Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León
2026-03-25 - 05:00
Hace tres días se cumplieron tres meses desde que Extremadura acudió a las urnas y la candidata popular, María Guardiola, volvió a alzarse con la victoria. Sin embargo, son ya tres meses sin lograr un acuerdo de gobierno con Vox que, en Génova aseguran que ya estaba bastante avanzado, sobre todo en lo que tiene que ver con los aspectos programáticos. No obstante, en la sede de los populares piensan que el pacto se frenó porque los de Santiago Abascal consideraron que iba a perjudicar su campaña electoral en Castilla y León. Ahora, el PP cree que la situación es diferente y no ve en la contienda política por las elecciones andaluzas un impedimento para alcanzar los respectivos acuerdos con Vox en las tres comunidades autónomas pendientes. "Han aprendido de lo que pasó en Castilla y León", sostienen fuentes populares, que creen que la imagen de "bloqueo" no ha beneficiado a la formación a su derecha. "Si fuese por nosotros", insisten las mismas voces, "se cerrarían rápidamente [los acuerdos] porque no hay tiempo que perder". En la comunidad más grande de España, los de Abascal no consiguieron superar su barrera simbólica del 20% de los votos, el objetivo psicológico tras los buenos datos de Extremadura y Aragón. En la sede del PP se cree que esto supuso un fiasco para Vox y que este partido había paralizado a propósito los contactos para hacer presidentes a María Guardiola y Jorge Azcón por estrategia electoral. Sin embargo, el tiempo corre en contra y la fecha límite para tener un gobierno en ambas regiones es a primeros de mayo, dos semanas antes de que los andaluces acudan a votar. "Vox paralizó entonces las negociaciones porque había plazo, pero ya no hay tiempo", ha dicho abiertamente la portavoz en el Congreso, Ester Muñoz. Precisamente porque el tiempo apremia y porque una repetición electoral también perjudicaría a Vox al ir "en contra del mandato de los votantes de derechas de nuestro país", la situación es muy diferente de cara a las elecciones en Andalucía. De hecho, aunque las informaciones sobre las negociaciones entre ambos partidos se dan con cuenta gotas para no entorpecer los acuerdos, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha adelantado que en Extremadura la investidura está a punto de caramelo y esta misma semana habrá un "contacto más formal" para terminar de cerrar el Gobierno de la Junta. Quedarían por conformar los de Aragón y Castilla y León. En esta última, Alfonso Fernández Mañueco inicia este miércoles la ronda de contactos con todos las formaciones políticas. La estrategia es situar al PP como la bandera de la estabilidad, para lo que los populares han insistido en las últimas semanas en señalar a Vox como el culpable de obstaculizar la conformación de gobiernos. Sin embargo, la portavoz de la formación de Abascal en el Congreso, Pepa Millán, ha acusado a los populares de ser ellos los que ponen zancadillas y así sacar rédito en Andalucía. La interferencia de estos comicios en las negociaciones "depende del PP", ha asegurado, mientras que en Génova no los ven un inconveniente. Lo cierto es que en medio de estas acusaciones cruzadas, fuentes populares admitían este lunes su desconcierto: "Si no hay punto de fricción, desconozco qué lo paraliza". Mirando al sur, la intención de Juanma Moreno es otra y se encargó de dejarla clara este lunes al anunciar la convocatoria electoral del 17 de mayo. Consciente -también en Génova- de que la mayoría absoluta que obtuvo en 2022 pende de un hilo según los diferentes sondeos, fijó su objetivo: "Llegar al verano con un horizonte político despejado" y con un "gobierno a pleno rendimiento". Las elecciones andaluzas, de hecho, no se adelantan, como sí han tenido que hacer en Aragón y Extremadura por el bloqueo a los presupuestos. Y Feijóo ha resaltado esta estabilidad para respaldar al candidato: "Es un buen momento para acreditar que se puede tener un presidente decente y un gobierno que cumple sus compromisos. Cuando no es posible aprobar presupuestos, convocamos y cuando un presidente finaliza la legislatura, como es el caso de Andalucía, convocamos". También confían en que el PSOE se desinfle con María Jesús Montero como candidata, tal y como auguran las encuestas; aunque, con optimismo pero cautela, Feijóo señala al "escrutinio" y la "fase final" como decisivos.