El PP reabre el frente con el PNV y le acusa de estar "sometido" a Sánchez por el decreto antidesahucios: "Roza el rídiculo"
2026-02-04 - 05:15
La relación entre el PP y el PNV arrastra desde hace años un recelo mutuo que nunca se ha ocultado. El rechazo frontal de los nacionalistas vascos a negociar la investidura de Alberto Núñez Feijóo tras las elecciones generales de 2023 terminó por dinamitar los escasos puentes de entendimiento que aún subsistían entre ambos partidos, ya muy debilitados desde el apoyo del PNV a la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de la Moncloa en 2018. Ahora, a raíz del acuerdo alcanzado por la formación vasca con el Gobierno para permitir que los propietarios con una o dos viviendas puedan desahuciar a inquilinos que no pagan, el PP ha reabierto el frente con el PNV y le ha acusado de estar "sometido" a Pedro Sánchez, así como de mantener una estrategia que "roza el ridículo", después de haber respaldado el decreto ómnibus la pasada semana sin que se incluyera esta excepción. Así se pronunciaba este martes en una entrevista el secretario general del PP, Miguel Tellado, en la que tachaba de "tomadura de pelo" que el PNV votara a favor la semana pasada el decreto que contemplaba la medida antidesahucios "tal como venía", y ahora también le parezca "muy bien" la modificación que plantea el Gobierno. "Me parece una broma", reprochó Tellado, arremetiendo severamente contra los jeltzales por sus pactos con el Ejecutivo de Sánchez. Lo cierto es que Feijóo ya apuntó al PNV en su intervención en Teruel este martes, afirmando su sorpresa y preguntando "en qué consistía" el acuerdo si los nacionalistas vascos "ya habían votado que sí" en el Congreso. “El PNV hoy en día no es un partido asimilable a cualquier derecha, es un socio sanchista de primer orden”, señalan fuentes populares, que subrayan que, pese a su origen conservador, la formación vasca suele respaldar de manera recurrente las iniciativas de corte progresista impulsadas por el Gobierno. En este sentido, desde el PP interpretan el acuerdo alcanzado como una prueba más de la sintonía política entre ambos, y sostienen que no se trata de un episodio aislado, sino de una estrategia sostenida en el tiempo. Estas mismas fuentes inciden en que este pacto sirve para confirmar que los nacionalistas vascos no hacen sino “mostrar su apoyo solidificado” a Pedro Sánchez, incluso en asuntos sensibles o controvertidos para ellos por sus propias ideas. “Son las incoherencias y coherencias propias de esta gente”, remachan desde Génova. En cualquier caso, desde el PP trasladan que su posición con la okupación está en una proposición de ley registrada en el Congreso. "Nosotros estamos en el respeto a la propiedad privada y estos decretos se dirigen hacia el blindaje de la okupación", defienden los populares, que ya han adelantado que no creen que "se pueda apoyar de ninguna manera", aunque se mantienen a la espera para ver el contenido del texto. "La realidad es que cada vez en España hay más familias en situación de vulnerabilidad por culpa de la política económica y la improvisación del Gobierno de Sánchez, pero deben ser atendidas por las administraciones públicas y no delegar en los propietarios de viviendas la responsabilidad", argumentó Tellado. No obstante, también muestran sus recelos para que pueda salir adelante porque, "como siempre", es una proposición de una parte del Gobierno. "Hay que saber qué opina Sumar o qué opina Podemos. ¿Qué opina luego dentro de los socios?", manifiestan en Génova, ya que apuntan que esto se ha negociado con el PNV, pero "no se sabe qué opina Junts". De hecho, la portavoz posconvergente en el Congreso, Miriam Nogueras, ha anunciado que no apoyará la norma porque no sólo no soluciona el problema sino que es "injusta", debido a que el coste de una iniciativa "con la que se llenan la boca las izquierdas españolas lo pagan el pequeño propietario y los vecinos”. Por otro lado, en cuanto al decreto para revalorizar las pensiones conforme al IPC, que el Gobierno incluyó la pasada semana en el escudo social y fue tumbado por el Congreso —una maniobra para obligar al resto de grupos parlamentarios a apoyar el decreto ómnibus y evitar que decayera la subida de las pensiones, una treta que finalmente no funcionó—, los populares también han mostrado su desconfianza para mostrar su apoyo a la norma, ya que se fían "tan poco de Sánchez" que primero tienen que leer el decreto "para ver si es así”. En todo caso, Tellado ha reiterado que el PP votará a favor de la revalorización de las pensiones si el Gobierno presenta la medida de forma separada. De este modo, en Génova opinan que el Ejecutivo puede llevar a la Cámara Baja los decretos la próxima semana, debido a que "no tienen demasiado tiempo para que no tengan que tocar las nóminas de los pensionistas". "Semana que viene o igual les da para la siguiente, pero no más", juzgan desde las filas populares. El Gobierno dispone de 30 días hábiles, a partir de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, para aprobar los decretos en el Congreso con el apoyo de los grupos parlamentarios y que no decaigan. Un respaldo que, por el momento, no tiene.