El PP se acerca a Vox en Castilla y León, pero confía en frenar su subida de cara a las elecciones
2026-02-18 - 05:03
Castilla y León se convertirá en el nuevo termómetro político en menos de un mes. Tras dos citas electorales en prácticamente mes y medio, el Partido Popular ya encara los terceros comicios en este carrusel de urnas que se prolongará hasta el mes de junio con las andaluzas, por el momento. Así, desde las filas populares se preparan otras elecciones que cuentan con la perspectiva que han brindado Extremadura y Aragón, territorios en los que las disputas con Vox han copado el ambiente político y están complicando las negociaciones, como se está viendo en la comunidad extremeña. No obstante, los populares de Castilla y León ya dan por hecho que están abocados a tender puentes con la formación liderada por Santiago Abascal, aunque esperan que el ritmo vertiginoso con el que han crecido en los dos últimos comicios aminore en esta comunidad. Este martes, el candidato popular a la reelección al frente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, mandó un mensaje claro de cara a la cita del próximo 15 de marzo. "Si los ciudadanos deciden que hay que dialogar, dialogaremos", ha manifestado Mañueco, unas palabras que no llegaron a entonar con tanta concreción en campaña Jorge Azcón y mucho menos María Guardiola, lo que evidencia que los populares en la región son conscientes de que el entendimiento con Vox se antoja inexorable para revalidar el Gobierno en Castilla y León. Una postura que coincide con los mensajes que vienen lanzando desde Génova en la última semana, abogando por normalizar las relaciones con Vox y alcanzar acuerdos en base a los puntos que comparten ambas formaciones. Así se lo está advirtiendo a Guardiola en Extremadura, que ya ha asumido a Vox como su "socio de gobierno". Por ello, Mañueco ya rechazó pactos con el PSOE en el inicio de la precampaña la semana pasada, y la única vía que contempla es ponerse de acuerdo con los de Abascal para conformar un nuevo gobierno. En este sentido, hay un hecho reseñable respecto a 2022, y es el candidato que presenta Vox. Juan García-Gallardo encabezó entonces la lista electoral y asumió la vicepresidencia de un Ejecutivo que estuvo caracterizado por una convivencia tensa y salpicada de discrepancias, que muchas veces se manifestaron públicamente y fueron erosionando el Gobierno regional hasta la salida de Vox de todos los gobiernos autonómicos en julio de 2024. Así, el perfil combativo de Gallardo se verá sustituido por Carlos Pollán, que fue el presidente de las Cortes castellano-leonesas en la última legislatura. Una persona con la que Mañueco ha tenido una relación "correcta" y que "perfectamente podría estar a su lado", según transmiten fuentes de la Junta. Lo cierto es que Castilla y León fue el primer territorio en el que se materializó un acuerdo de gobierno con los de Abascal. Fue en abril de 2022, con un Alberto Núñez Feijóo recién aterrizado en Génova en mitad de una tremenda crisis que padecía el Partido Popular tras la salida de Pablo Casado. De este modo, Vox experimentó su primer ascenso meteórico al llegar al 17,6% de porcentaje de voto y 13 procuradores en las Cortes, un resultado muy valioso en un terreno caracterizado por la existencia de hasta nueve provincias y las candidaturas regionales, que generan importantes desequilibrios en el valor del voto. Sin embargo, en las filas populares de Castilla y León creen que el margen de crecimiento de Vox en la región es más bajo que en las dos citas electorales anteriores, por lo que prevén un frenazo en el crecimiento que viene logrando en otras regiones. No sólo por el punto desde el que se parte —los 17,6 puntos—, sino porque el sistema también dificulta que la subida porcentual se materialice en un aumento considerable de escaños. En este sentido, desde la Junta de Castilla y León transmiten que "los números no dan para que Vox llegue al 20%" el próximo 15 de marzo, de modo que la cifra de procuradores tampoco puede variar mucho de los 13 que atesora en la actualidad. Por otra parte, fuentes populares de la Junta de Castilla y León señalan que el escenario con el que se llega a las elecciones en la región es distinto, ya que "cada comunidad autónoma es distinta, y no es lo mismo la que ha anticipado elecciones que la que ha agotado un mandato". De este modo, en el PP regional confían en "mantenerse" en el 30% de voto —en 2022 obtuvieron un 31,4%— proyectando una imagen de estabilidad en una comunidad que tiende a una política sin aspavientos y exabruptos. De hecho, en esta cuestión está centrando sus esfuerzos el PP regional, y así lo quiere transmitir con el lema que pretende exhibir en la campaña electoral: en Castilla y León son "más de nueces que de ruido". Pero aun así, tendrá que ponerse de acuerdo con Vox, y Mañueco ya les ha avisado de que el pacto tendrá que perdurar durante los cuatro años de legislatura. "No puede ser que por un papel o por unas encuestas se vayan del gobierno sin una justificación seria", ha zanjado el barón popular.