El PSOE aguanta en Castilla y León con un perfil alejado de Sánchez, pero el 'no a la guerra' no acorta distancias con el PP
2026-03-16 - 05:13
El PSOE de Castilla y León ha logrado frenar el ciclo de batacazos electorales que empezó en Extremadura y continuó en Aragón, y lo ha hecho alejándose del perfil político y de la vinculación con Moncloa. Carlos Martínez no se ha proyectado como un dirigente cercano a Pedro Sánchez ni como un rostro del Gobierno, sino como lo que ha sido durante años: alcalde de Soria. De esta forma, ha logrado dos procuradores más hasta alcanzar los 30, lo que permite al PSOE salvar los muebles y frenar la sangría de unos batacazos asociados con perfiles cercanos a Sánchez, como el de Pilar Alegría en Aragón y el de Miguel Ángel Gallardo en Extremadura. Pero ni esa subida —que ha sido a costa de los partidos de la izquierda— ni la intención de Sánchez de rentabilizar el lema del 'no a la guerra' han logrado el pretendido empate técnico con el PP que tenían los socialistas en la mirilla. De hecho, la distancia que les saca Alfonso Fernández Mañueco es aún mayor que en 2022 en porcentaje de votos. El PSOE de Carlos Martínez tendrá 30 procuradores en las Cortes de Castilla y León, frente a los 28 alcanzados hace cuatro años. Esto le sitúa en una segunda posición que Vox no ha logrado disputarle. Los de Santiago Abascal parecen haberse estancado frente a sus últimos resultados, lo que ha permitido al PP absorber los procuradores del ya extinto Ciudadanos. Aunque el resultado de los socialistas mejora el de los últimos comicios, la subida ha sido a costa de la desaparición de los partidos a su izquierda, lo que les deja sin ningún tipo de posibilidad de formar gobierno y lo cierto es que tampoco rentabilizan ese trasvase. El PSOE, que en las dos últimas elecciones autonómicas atribuía sus malos resultados a la falta de movilización de su electorado, considera que este domingo sus votantes sí se han "levantado del sofá" para acudir a las urnas. Sin embargo, esa esperada movilización no ha bastado para acercarlos a la Presidencia de la Junta de Castilla y León ni para recortar distancias con el PP. De hecho, la brecha con los populares se ha ampliado respecto a 2022: mientras que hace cuatro años los socialistas se quedaron a un punto y medio porcentual, este 2026 la diferencia se eleva a cinco. En Ferraz consideran que Carlos Martínez ha logrado calar con su mensaje sobre el deterioro de los servicios públicos, aunque también atribuyen parte de los resultados al lema de 'no a la guerra', en respuesta a la escalada bélica en Oriente Medio. Sin embargo, esta lectura carece de un respaldo sólido: ha sido precisamente en Soria, donde Martínez fue alcalde, donde los socialistas han logrado imponerse al PP, aunque a costa de arrebatar un escaño a Soria Ya. En este contexto, el avance del PSOE de Carlos Martínez parece más un efecto del retroceso de los partidos a su izquierda que de la atracción de nuevos votantes: Podemos y la coalición de Sumar e IU se quedan sin representación allí donde el PSOE ha crecido. Si bien los socialistas también logran un escaño más en Segovia, pierden terreno en Burgos, donde el PP aumenta su ventaja respecto a 2022. Otra evidencia de que el 'no a la guerra' que Sánchez trató de introducir en la campaña no ha calado como esperaban es que el PSOE no solo no ha logrado arañar escaños al PP ni recortar distancias con Mañueco, sino que la brecha se ha ampliado. En los últimos días, el presidente del Gobierno intentó reforzar el mensaje con la reaparición de figuras como José Luis Rodríguez Zapatero y Óscar Puente, pero los resultados no permiten atribuirles un beneficio tangible para el PSOE de Castilla y León. Más allá de estas maniobras de última hora, Carlos Martínez ha mantenido su campaña alejada de la agenda nacional, consciente de los resultados de las dos últimas citas electorales. Ahora, con los resultados obtenidos, se vuelve a poner en entredicho la estrategia de Sánchez de situar a ministros al frente de candidaturas territoriales con la expectativa de movilizar al electorado: hasta ahora, parece más una fórmula que juega en contra que a favor del partido. Mientras que en Aragón la exministra y candidata Pilar Alegría llevó al PSOE a uno de sus peores resultados, el alcalde de Soria logra aumentar su representación en dos escaños. En elecciones anteriores, como las de Extremadura, el candidato no era ministro, aunque estaba vinculado a Moncloa por polémicas nacionales: Miguel Ángel Gallardo esperaba juicio por prevaricación y tráfico de influencias en relación con la contratación de David Sánchez, hermano del presidente. Ahora, mientras Ferraz analiza la vía seguida por Carlos Martínez para romper con el ciclo de batacazos autonómicos, el candidato centra su discurso en los pactos del PP con Vox. En su partido son conscientes de que el resultado les deja lejos del Gobierno de la Junta, lo que explica que sus primeros mensajes hayan abierto la puerta a una posible repetición electoral ante la falta de entendimiento entre Feijóo y Abascal.