El PSOE se borra de la negociación del decreto de vivienda de Sumar para intentar esquivar el coste de una derrota
2026-03-24 - 04:30
El decreto con medidas para hacer frente a la crisis de la vivienda impulsado por Sumar se ha convertido en una patata caliente de la que el PSOE no se quiere hacer cargo. El Consejo de Ministros le dio luz verde el pasado viernes tras el plante del ala minoritaria, pero ahora los socialistas quieren dejar claro que esa cesión no implica que vayan a ayudarles en la negociación. El Gobierno tiene un mes para lograr los apoyos para convalidarlo, pero dado que Junts ya avanzó su rechazo, a día de hoy, el decreto les aboca a una nueva derrota parlamentaria. Al PSOE no le interesa enredarse con los de Carles Puigdemont por una causa que dan por perdida y tampoco quiere asumir las consecuencias de un posible fracaso. Por eso, antes incluso de iniciar el periplo para recabar apoyos, fuentes de la cúpula socialista ya intentan cargar a sus socios con todo el peso de la "gestión" del decreto. "Al plantearlo ellos, lo tienen que gestionar ellos", fijan fuentes de la Dirección socialista, que aunque intenta trasladar normalidad después del choque sin precedentes con sus socios, también les recuerdan la difícil tarea que tienen por delante, "negociar con los grupos que no quieren apoyar" el decreto de vivienda. Ahora mismo esos grupos son mayoría, puesto que Junts ya ha avanzado su voto en contra. Con este panorama, en Ferraz no quieren asumir el coste derivado del sapo que tuvieron que tragarse el pasado viernes. Además, no esconden que guardan cierto resquemor a sus socios por haber llevado su pulso más lejos que nunca. A su juicio, la escalada dialéctica de Sumar desde entonces responde a que están "buscando espacio". "A ver si lo consiguen", apunta con ironía otra voz de la Ejecutiva socialista. Al igual que otras fuentes consultadas, también considera que es Sumar quien debe hacerse cargo de la negociación, ya que fueron ellos los que impulsaron la medida sin contar con los apoyos necesarios para su convalidación. Y es que los socialistas dan por hecho que el decreto no logrará el respaldo de la mayoría, por lo que buscan desentenderse tanto de la negociación como de su eventual fracaso. Otra cuestión es que si Sumar consigue capitalizar la medida o sorprende reuniendo los apoyos necesarios para convalidarla, el PSOE pueda intentar apropiarse del efecto político, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores, cuando incorporó a su argumentario medidas previamente reclamadas por sus socios y a las que inicialmente se negaba. Sumar no da por perdido el decreto Desde el ala minoritaria del Gobierno rechazan que exista ya ninguna estrategia de negociación de actores diferenciados: "El Gobierno negocia como Gobierno. Y esperamos que así sea", afirman. Otras voces de Sumar, en cambio, confirman que el decreto sobre vivienda se va a negociar principalmente desde el espacio plurinacional, que lleva meses tratando de arrancar al PSOE la prórroga automática de los alquileres ante la expiración de los contratos firmados antes de que se entrase en vigor la ley de vivienda. A algo más de un año para las elecciones generales, el problema habitacional es, según ha confirmado la propia vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, donde se va a jugar la partida. La gran fábrica de desigualdad se llama vivienda. Llevamos muchos meses hablando con el PSOE de este asunto y coincidimos con ellos en el diagnóstico, pero no en la salida (...) Aquí se resuelven las próximas elecciones. El malestar que existe no puede estar interpretado por la extrema derecha y lo está interpretando la extrema derecha", declaró Díaz este lunes durante un cónclave en el Congreso con la plana mayor de la alianza de partidos a la izquierda del PSOE. Sumar quiere ser optimista de cara a las negociaciones, pero la realidad es que tiene muy complicado, por no decir casi imposible, recabar los apoyos. El PNV, señalan fuentes del espacio, no ve con malos ojos la prórroga automática de los alquileres, aunque el principal escollo es Junts, que durante este fin de semana ha dejado claro que, tal y como se ha aprobado en el seno del Gobierno, no está dispuesto a secundar el decreto. Sin ir más lejos, el secretario general de la formación independentista, Jordi Turull, pidió al Gobierno que "asuma los costes de las políticas sociales" y "deje de ahogar al pequeño propietario" con una iniciativa que "sabe que luego el Congreso no aprobará". "Si Junts tiene algún problema técnico con la medida, aunque nosotros pensemos que no perjudica a nadie, que nos lo diga y lo estudiaremos", aseguran fuentes del ala minoritaria del Ejecutivo, que recuerdan al partido de Carles Puigdemont que el decreto también puede tramitarse en un futuro "como proyecto de ley", dejando abierta la posibilidad de que se introduzcan enmiendas. Subida de tono con el PSOE El insólito órdago que este viernes Sumar lanzó al ala socialista del Ejecutivo al retrasar dos horas el inicio del Consejo de Ministros extraodinario evidencia que el espacio quiere ser la punta de lanza en la solución de la crisis de la vivienda. "Somos el motor de izquierdas del Gobierno de coalición. El PSOE nos dice que el problema de la vivienda no tiene solución. Nosotros decimos que sí y lo demostramos", apuntan desde la formación, que niegan, en cualquier caso, una estrategia para aumentar la agresividad con sus socios. Este lunes, sin embargo, quedó demostrado que Sumar aprieta las tuercas con más fuerza al PSOE. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha sido uno de los más duros durante la reunión del espacio en el Congreso: "Estamos muy orgullosos de nuestra posición [como Ejecutivo], pero sabemos que el PSOE, cuando se trata de atacar determinados intereses económicos de nuestro país, flaquea", expresó. También la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, volvió a defender el plante que ejercieron los ministros del socio minoritario para conseguir el control de márgenes empresariales en el escudo social y, en especial, las medidas de vivienda para aplicar un "torniquete" a la "sangría en los salarios" de la mayoría social que supone el alza de precios de alquiler. Y el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, apuntó directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "Le dedicó [durante su discurso del viernes] un minuto al decreto sobre vivienda. Nosotros le vamos a dedicar un mes", apostilló. El Gobierno dispone de 29 días hábiles para presentar en el Congreso la iniciativa, y Yolanda Díaz ya ha adelantado que pretende agotar el plazo para llevar hasta último término las negociaciones y para que el decreto, en vigor desde este sábado, haga su efecto. En una entrevista concedida a RNE, Díaz instó a los inquilinos a exigir a los caseros que hagan efectiva la renovación de su contrato de alquiler en las mismas condiciones, pues la medida "ya está activa”. Y ante la posibilidad más que real de que el Congreso tumbe el decreto, la vicepresidenta señaló que, "al menos durante 30 días" habrán "salvado a personas que lo están pasando mal".