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El PSOE suma fuerzas con Junts, PP y Vox para endurecer el castigo a los hurtos reiterados y deja la ley pendiente solo del 'sí' del Senado

2026-02-12 - 12:35

La ley que servirá para castigar con mucha mayor contundencia los pequeños hurtos cuyo autor sea reincidente queda a tan solo un trámite parlamentario de aprobarse. Este jueves, la norma recibió la luz verde del Congreso gracias a la aplastante mayoría que sumaron PP, Vox, Junts, PNV... y el PSOE, que hace unos meses rescató esta norma, propuesta por los independentistas catalanes, como una manera de intentar volver a tender puentes con ellos. Al texto solo le resta ahora ser remitido al Senado y recibir allí los apoyos suficientes para ser aprobada definitivamente, algo que ocurrirá con toda seguridad, puesto que PP y PSOE suman en la Cámara Alta una mayoría abrumadora: 233 de los 266 escaños. La votación de este jueves fue el corolario de una alianza entablada hace unos meses por PP, PSOE y Junts para sacar adelante la norma, que también ha recibido el apoyo de Vox, aunque con ellos no se ha negociado el contenido. La reforma, que no es especialmente compleja, ha sido tramitada con presteza, tanto que los dos partidos mayoritarios y el de Carles Puigdemont aceleraron los tiempos para dejarla lista antes de fin de año para su aprobación en el pleno del Congreso cuando se reanudara el periodo de sesiones, que es lo que ha ocurrido esta semana. La norma busca, básicamente, endurecer las penas por hurto en dos supuestos: cuando haya multirreincidencia y cuando el objeto robado sea un teléfono móvil u otro dispositivo electrónico. En concreto, Junts —que es el autor de la propuesta inicial— ha promovido la reforma del Código Penal que se incluye en el texto final para que se aplique una condena hasta tres años de cárcel a quienes cometan hurtos en varias ocasiones, aunque el monto total de lo sustraído no sume 400 euros, o roben móviles u otros dispositivos electrónicos. Asimismo, se reformará la ley de Enjuiciamiento Criminal con el objetivo de que los ayuntamientos puedan ejercer la acción penal cuando no lo haga la Fiscalía. El pasado diciembre, además de dar luz verde al grueso del texto, PP, PSOE y Junts pactaron seis enmiendas para modificar algunos puntos de la proposición de ley original. Entre otras cosas, los tres partidos acordaron aplicar el endurecimiento de las penas también a quienes reincidan en tres o más ocasiones en el delito de estafa, así como introducir en el Código Penal el delito de aprovisionar con combustible a los medios de transporte utilizados por los narcotraficantes para introducir droga en España, el conocido como petaqueo. Este último asunto, que no tiene nada que ver con el resto de la ley de multirreincidencia, fue el único en el que ha habido unanimidad de todos los partidos. ERC se abstiene y el resto de progresistas se oponen Frente a la aplastante mayoría que suponen los votos de PP, PSOE, Junts, Vox y el PNV (302 escaños de 350 que tiene el Congreso), la mayor parte de los socios progresistas del Gobierno, incluido Sumar, se opusieron a la aprobación de la iniciativa. La excepción fue ERC, para quien este asunto es enormemente incómodo por la incidencia de los hurtos en Cataluña y por la presión ejercida por Junts con este asunto. Los republicanos, no obstante, tampoco votaron a favor, sino que se abstuvieron, y lo hicieron, como argumentó su diputada Pilar Vallugera, porque algunos de los alcaldes de ERC les han reclamado medidas para frenar este problema en sus municipios. "Es cierto que el relato que se ha impulsado por parte de las derechas", dijo Vallugera, no es real, puesto que "lo que nos datos nos dicen es que las cifras de delincuencia nos muestran un descenso, al menos en Cataluña". No obstante, "la gente que cada día va por las calles y que nos explica cuáles son sus necesidades" reclama atajar el problema de la multirreincidencia, admitió la diputada, que afirmó que ese es el motivo por el cual su grupo no quiere "poner trabas", aun pensando que la ley es "populismo punitivo" y "humo". "La realidad no se cambia a golpe del Código Penal o de la ley de enjuiciamiento civil", sino aumentando los medios del sistema de justicia para desatascarlo y "con un sistema penitenciario que permita la rehabilitación". "Las cosas son complejas, cada día hay más pobreza, y esas son las bases materiales que nos llevan al problema", espetó Vallugera. Y esa misma fue la base argumental del discurso del portavoz adjunto de Sumar, Enrique Santiago, que aseguró que "castigar duramente los delitos de poca monta generará nuevos problemas" y "llenará las cárceles de desgraciados". "La reforma no va a arreglar el problema, pero dará una inmensa proyección a ideas fascistas y racistas" que trasladan "que los extranjeros vienen a delinquir, que no se puede salir a la calle". "¿Esto qué es, un experimento de gran coalición? ¿Es un acuerdo para convertir en hegemónico el discurso demagógico de Vox, de Se Acabó La Fiesta o de Aliança Catalana?", se preguntó enfadado Santiago. También hizo mención a la ultraderechista Aliança Catalana, por cuyo fuerte crecimiento la dirección de Junts se siente presionada desde hace unos meses, el diputado de Bildu Jon Iñarritu. Aprobar esta ley "no funcionará para pararles", dijo en catalán dirigiéndose directamente a Junts. Y, en su discurso, espetó que "son los robagallinas los que cometen estos delitos, personas al margen de la sociedad, con perfiles de marginalidad", que lo que necesitan es mejorar sus condiciones de vida. "¿Creen que colapsando más los centros penitenciarios estas personas se van a reinsertar? La estadística también nos dice que no", planteó Iñarritu, que sostuvo que, "ante unos juzgados colapsados, lo sensato sería poner más magistrados para hacer frente a los casos". "Pero con esta modificación con penas más severas, los juicios serán más complejos, lo cual va a conseguir que los juzgados estén más colapsados todavía", alertó. Pugna entre PSOE y PP A pesar de haber alcanzado un acuerdo para aprobar juntos esta ley, PSOE y PP no escatimaron en reproches mutuos. "Nos felicitamos de que haya partidos como el PP que dejen por una vez de lado sus zancadillas para sumarse a este pacto, la línea a seguir es más diálogo y más compromiso", espetó el diputado socialista Paco Aranda, que también se defendió de las críticas progresistas asegurando que la ley solo pretende "atajar la posibilidad de que alguien haga de la multirreincidencia su modus vivendi sin caer en el peligroso discurso de la ultraderecha de equiparar inmigración con delincuencia". No obstante, en su respuesta, la diputada del PP Cuca Gamarra trajo a colación el asunto de la inmigración, y lo hizo para cargar contra el proceso de regularización puesto en marcha por el Gobierno hace unos días. "Lo que no se puede hacer, señorías del PSOE, es por un lado impulsar esta ley para que delinquir tenga consecuencias, y a la vez impulsar una regularización masiva", espetó Gamarra, que afirmó que los socialistas no pueden "estar diciendo hoy tolerancia cero con el incumplimiento del Código Penal y, mañana, papeles para todos los delincuentes que están en situación ilegal en España". "¿A cuántos multirreincidentes se les va a dar la residencia?", lanzó. Y cerró su discurso asegurando que "a España se viene a trabajar, y el que venga a delinquir, a su país".

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