El PSOE votó a favor de las obras de Rubiales en el estadio de la Cartuja
2026-03-12 - 06:03
Los representantes del PSOE de las administraciones que forman parte de la sociedad que regenta el Estadio de la Cartuja también votaron a favor de las obras que hubo que ejecutar en 2021 para que Sevilla pudiera albergar cuatro partidos de la Eurocopa de Fútbol. Esto es, pese a que desde la Diputación Provincial se le exigiese ayer a la Junta de Andalucía una reunión urgente y explicaciones tras conocer que la jueza del caso Rubiales ha imputado al expresidente de la empresa y ex secretario general para el Deporte de la Junta de Andalucía, José María Arrabal, y al actual director gerente, Daniel Oviedo, por presunto beneficio ilícito en obras de reforma del complejo deportivo. Además, la institución que preside Javier Fernández solicitó que la reunión sea presidida por la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, toda vez que la Junta es accionista mayoritario del consorcio del recinto deportivo. Cabe recordar que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto el foco sobre las obras que se hicieron en el estadio. La Federación Española, entonces presidida por Luis Rubiales, impulsó los trabajos, que debían hacerse en tiempo récord al sustituir la sede sevillana tras desistir Bilbao que la sede española fuera San Mamés, hasta el punto de que comenzaron sin contrato, que debía costear la administración autonómica. Estos trabajos, que eran imprescindibles para que el estadio cumpliera los criterios de la UEFA, fueron aprobados en una reunión celebrada el 5 de mayo de 2021, apenas un mes antes de la celebración del torneo, donde votaron los representantes de las administraciones que conforman el consejo de administración de la sociedad Estadio Cartuja Sevilla SA (Eccsa). En esta cita que tuvo lugar por videoconferencia quedó aprobado el contrato de tipo mínimo que ahora investiga el tribunal madrileño por todos los miembros. Es decir, hubo tres administraciones regidas por el PSOE, además del ahora investigado José María Arrabal, entonces presidente de Eccsa y secretario general de Deportes en los gobiernos del PP de la Junta de Andalucía; y de la representante del Gobierno andaluz Myriam del Campo Sánchez. El acta de aquella reunión, a la que ha tenido acceso ABC, revela que hubo seis votos a favor: además de los de los representantes de la Junta de Andalucía, también dieron su visto bueno el socialista David Guevara -delegado de Deportes en el Ayuntamiento en aquella época- y Alejandro Moyano, de la Diputación de Sevilla, que delegó el voto en Guevara. El representante de Patrimonio del Estado, Magín Parreño, y el del Ministerio de Hacienda, Antonio Franco, se abstuvieron al considerar que debía firmarse el contrato por un procedimiento más rápido, sin publicidad en el perfil del contratante. Según aparece en el acta, Arrabal leyó un informe en relación al contrato y al convenio con la Federación, a fin de invertir casi cinco millones de euros para la financiación de aquellas obras. En cualquier caso, se determinó que las actuaciones rápidas que había que realizar se debían justificar en un procedimiento llamado 'mínimo', teniendo en cuenta que debían desarrollarse en un plazo de apenas mes y medio. Se descartaba, según un criterio jurídico de los letrados de la Administración autonómica, contratar la obra mediante el procedimiento de urgencia, que obvia toda fiscalización y publicidad. Todos estuvieron de acuerdo, salvo los dos representantes del Gobierno central, que expresaron sus dudas ya que la situación era «extrema entre poder hacer o no el evento», tal y como indicó el de Patrimonio del Estado. Antonio Franco fue más claro: «La urgencia viene motivada porque no hay tiempo y lo que se imposibilita es la aplicación del principio de publicidad». Guevara, por su parte, justificó su voto a favor en que, «como concejal del Ayuntamiento, que no como jurista, sí estamos ante una causa sobrevenida ante la oportunidad o no de celebrar un evento de esta naturaleza; y la caída de Bilbao nos ha traído esta oportunidad».