El pueblo de Tarragona de récord: reúne el mayor número de olivos milenarios del planeta
2026-01-27 - 12:49
En el extremo sur de la provincia de Tarragona y en los confines de Catalunya,, Ulldecona guarda un récord poco conocido fuera del ámbito rural (aparte de ser la localidad de España con más estrellas Michelin por habitante): es el municipio que concentra el mayor número de olivos milenarios del mundo en un solo término municipal. Según los datos oficiales de la Ruta de les Oliveres Mil·lenàries del Territori Sènia, en Ulldecona hay 1.379 olivos milenarios inventariados, una cifra sin precedentes a escala internacional. Estos árboles monumentales se reparten por diferentes fincas agrícolas del municipio y su entorno inmediato. Algunos de ellos superan los 1.500 e incluso los 1.700 años de antigüedad, lo que sitúa su origen en época romana tardía o incluso anterior. La prensa local subraya que esta concentración no es fruto del azar, sino de siglos de continuidad agrícola, de moldeado del paisaje y de un modelo de explotación que ha respetado el arbolado histórico. Paraje del Arión El espacio más emblemático es el paraje del Arión, donde se localiza la mayor densidad de olivos milenarios en un área reducida. Allí se encuentra la Farga del Arión, considerada el olivo más antiguo de Catalunya y uno de los más longevos del planeta. Diversos estudios científicos realizados en el marco de la Ruta del Sénia han confirmado su antigüedad excepcional, convirtiéndolo en símbolo del patrimonio natural de la zona. Más allá de su valor botánico, estos olivos representan un paisaje cultural excepcional en el Mediterráneo. No son árboles aislados, sino parte de un sistema agrario histórico que sigue en uso. Según reivindica la propia Ruta dels Oliveres Mil·lenàries, Ulldecona es uno de los mejores ejemplos de cómo el patrimonio natural puede integrarse en la actividad económica sin perder autenticidad. Además, la gastronomía local está íntimamente ligada al olivo. El aceite de oliva virgen extra del Montsià, protegido por denominaciones de calidad, es uno de los pilares de la cocina del municipio. Existen espacios de interpretación, visitas guiadas y catas que permiten entender el proceso de elaboración y la importancia histórica del aceite en la economía local, una información que recoge habitualmente la prensa comarcal. De hecho, esto pone sobre la mesa que Ulldecona no solo conserva olivos milenarios: vive con ellos. Su valor no reside únicamente en la edad de los árboles, sino en haber mantenido un paisaje productivo que conecta pasado y presente. Es un patrimonio silencioso que, sin grandes alardes, ha convertido a este pueblo de Tarragona en una referencia mundial del olivar histórico. Pinturas rupestres y arquitectura medieval y gótica A nivel de escapada es un enclave interesante, pues el municipio suma además otros atractivos que refuerzan su singularidad. En lo alto de un cerro se alza el castillo medieval de Ulldecona, testigo de la etapa andalusí y de la posterior consolidación cristiana. A pocos kilómetros, los abrigos de arte rupestre de la Ermita de la Pietat, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, aportan una dimensión arqueológica que amplía el interés cultural del entorno, tal como recuerdan medios locales especializados en patrimonio. El casco urbano mantiene un trazado compacto y fácilmente recorrible, con la iglesia de Sant Lluc como uno de sus puntos centrales y numerosos elementos góticos y barrocos integrados en la arquitectura cotidiana. Este equilibrio entre núcleo histórico y paisaje agrícola facilita un turismo pausado, lejos de grandes flujos y centrado en la experiencia del territorio.