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El rastro de las borrascas a pie de campo: mermas en el aceite de oliva y el cereal

2026-02-04 - 05:15

Quizás el refranero español deba reinventarse después de estos días y, en lugar de "en Abril, aguas mil", debamos cambiarlo por el mes pasado o el recién iniciado si las previsiones se cumplen y no varían. Según un informe realizado por Asaja, al que ha tenido acceso La Información Económica, el tren de borrascas que surca estos días los cielos la Península está teniendo "un impacto especialmente severo en el olivar y los cultivos herbáceos de Andalucía y Castilla - La Mancha". Esta organización agraria también advierte que los efectos se pueden prolongar más allá de la actual campaña en provincias como León o Jaén y añade 3 preocupaciones más: el mayor riesgo de enfermedades fúngicas (hongos, parásitos, insectos...), el retraso en siembras y recolecciones, así como en el deterioro de determinadas infraesctructuras (caminos, tuberías, etc...). Además, añaden, daños en cítricos y nísperos en Alicante. "Queda por recoger, en Jaén, un tercio de la aceituna para aceite de oliva: cuando salgamos al campo no sabemos lo que nos vamos a encontrar. Ahora mismo está impracticable", advierte desde esta provincia andaluza el responsabe del sector olivarero en COAG Francisco Elvira. El representante de esta organización agraria reconoce, que hasta que no haya una tregua de varios días en la sucesión de borrascas de estas últimas semanas, "va a ser muy difícil evaluar lo que ha pasado". Elvira estima que la cosecha de aceite de oliva para la campaña 2025-2026, que se extiende desde el 1 de octubre hasta el próximo 30 de septiembre, estará en Jaén "un 30% por debajo del aforo estimado en septiembre por la Junta de Andalucía (475.000 toneladas para esta provincia y un total de 1,080 millones de toneladas para toda la comunidad). Sin embargo, prevé que si no se produce ninguna ola de calor extrema en la floración y el verano "el inicio de la próxima campaña (2026-2027) será extraodinario". Albacete, Cuenca, Ciudad Real y Jaén, las más dañadas En su informe Asaja extiende el impacto del agua sobre el olivar, más allá de Jaén: a las provincias de Albacete, Cuenca y Ciudad Real. Sobre la primera afirman que "es el cultivo más afectado por los temporales de viento" y estiman que ya ha caído cerca del 80% de la aceituna que todavía quedaba por recoger en zonas como la Sierra de Alcaraz, Sierra del Segura y en Campos de Hellín. También hablan del encharcamiento y embarradamiento de las explotaciones. Además de daños en las plantaciones jóvenes de olivar. Mientras que en Cuenca las precipitaciones y el viento estarían retrasando la recogida de la aceituna en La Alcarria conquense, cuyo inicio de campaña es muy tardío. Lo que achacan a a la acumulación de más de 100 litros por metro cuadrado "en las últimas tres semanas", que harían imposible completar la recolección dejando en el olivo entre el 30 y el 80% de la producción pendiente. "No deberían subir los precios, ya que hay suficiente oferta en España", señala el responsable del sector olivarero en COAG Francisco Elvira El estudio de Asaja también habla de aceituna sin recolectar en Ciudad Real "con pérdidas económicas importantes", así como de "graves daños" en las plantaciones más jóvenes con árboles tronchados y una inversión que, lamentan en Asaja, se puede dar por perdida. ¿Eso puede tener un impacto sobre el valor exigido tanto en origen como al público en los lineales del súper? Elvira (COAG) cree que "no deberían subir los precios, ya que hay suficiente oferta en España" y señala que "hay un equlibro entre la oferta y la demanda". Sin embargo, no descarta que el encarecimiento venga por unos costes de producción que los precios actuales no cubren en muchas ocasiones. Para el representante de COAG estamos "muy lejos de la situación de hace unos años, cuando tras 3 campañas de sequía, se le sumo un stock agotado". Ahora, añade, hay "buenas existencias en estocaje". La Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles (ANIERAC) pone cifras a la recuperación de la comercialización y los stocks durante el año 2025 y el primer trimestre de la campaña 2025-2025 (octubre, noviembre y diciembre). En el ejercicio anterior las empresas de ANIERAC comercializaron 301,21 millones de litros de aceite de oliva envasado frente los 237,22 millones de 2024. La categoría que más creció fue la de 'virgen extra' con 145,58 millones de litros, un 37,1% más que el año anterior. Otras variedades como el 'suave' alcanzó los 91 millones de litros (+21%), el 'virgen' los 33,17 millones de litros (un 16,65% más) y el 'intenso' se elevó hasta los 31,35 millones de litros (+11,27% más). En lo referente a los 3 primeros meses de la campaña olivarera de 2025 - 2026, correspondiente a octubre, noviembre y diciembre, la comercialización fue de más de 70 millones de litros. Un 2% más que el mismo periodo de 2024-2025. Los envasadores de aceite de oliva cerraron el año pasado con una comercialización de 301,21 millones de litros frente a los 237,22 millones de 2024, impulsado especialmente por el 'virgen extra' cuyas ventas crecieron un 37,1% Respecto a los daños en cereales, cítricos, nísperos y en invernadoros, los impactos están distribuidos por provincias como León, Salamanca, Burgos, Jaén y Alicante. Por ejemplo, enla provincia leonesa, Asaja advierte que se ha quedado sin recolectar producción de maíz aunque "no se aprecian daños relevantes por ahora" y calcula una reducción del 15% en la siembre de cereales de invierno y herbáceos. Ahora bien, añaden desde esta organización agraria las lluvias van a garantizar la campaña de riego. En el caso de Salamanca advierten de "parcelas sin cosechar" de maíz por el agua y el viento "condenando la cosecha a la putrefacción". Algo similar a lo que sucede con los cereales de invierno esta zona. Respecto a los daños en cítricos y nísperos, los avisos registrados por esta organización agraria se centran especialmente en Alicante. La siniestralidad, en alza Todo lo anterior se produce en un contexto en que la sinistralidad en el campo está creciendo. La entidad que gestiona el seguro entre agricultores y ganaderos, Agroseguro, abonó casi 804 millones de euros en indemnizaciones el año pasado. Esto supuso un 15% más que en 2024 y la segunda mayor cifra en los 45 años de vida de esta entidad, solo superados por los 1.235,5 millones que desembolsó en 2023. Detrás de este repunte se encuentra, especialmente, los fenómenos tormentosos como el pedrisco, las inunciadaciones o la lluvia torrencial. Solo por las tormentas se pagó a los asegurados en el último año 530 millones de euros, viéndose impactadas más de un millón de de hectáreas. Un techo histórico, muy por encima de los 858.000 hectáreas de 2018. Agroseguro, abonó casi 804 millones de euros en indemnizaciones el año pasado. Esto supuso un 15% más que en 2024 y la segunda mayor cifra en los 45 años de vida de esta entidad Lo que ha transcurrido en paralelo con una mayor contratación de pólizas con casi 380.000 firmadas en 2025, un 1% más, y alcanzando los 1.029 millones de euros en primas. La superficie asegurada ha alcanzado los 6,24 millones de hectáreas (+5%) y una producción de unas 42 millones de toneladas (+3%). Los cultivos más asegurados como los herbáceos extensivos, la uva de vino, los cítricos y el seguro ganadero siguieron creciendo. En menor medida otros cultivos como los cultivos tropicales o subtropicales, el olivar, los frutos secos, los frutos rojos y el fresón.

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