El reality de la construcción de la Sagrada Familia: la emisión en directo que Gaudí nunca imaginó
2026-02-21 - 07:23
El legado de Gaudí nos constata que atesoraba una poderosa imaginación. Aunque ni con esa capacidad de llegar donde otros eran incapaces de mirar pudo plantearse que la colocación del brazo superior de la Cruz en lo alto de la Sagrada Familia podría verse en directo en todo el mundo. Y con una precisión hipnótica. Varias señales en vivo han mostrado una atrayente cuenta atrás de la culminación de la que ya es iglesia más alta. Como si fuera un capítulo especial de 'Megacontrucciones', pero con el aliciente del nervio de asistir al hito en tiempo en real. Lo que se traduce en el morbo del “ay”, que siempre engancha más frente a la pantalla: “ay, saldrá todo bien”, “ay, la grúa encajará el brazo con el soporte a la primera”, “ay, se caerá algo", ay, qué vértigo, los obreros ahí arriba están como si nada”. Una emisión que es documentación para la historia de Barcelona y, también, un atractivo acercamiento a la arquitectura. La manera en la que se observa cómo se conectan las piezas prefabricadas incluso remite a montar un Lego, pero de tamaño gigante. Ahí nacerá un nuevo mirador para una ciudad -turístico, sí- que ya toca el cielo como quiso Gaudí. Sin rebasar en altura a la montaña de Montjuïc. Ninguna obra humana podía adelantar a la naturaleza, decía. Solo ha faltado a la retransmisión hacer unos agujeritos en las lonas de los andamios gigantes que rodean la torre central para poder observar con más detalle el momento del encaje de la parte superior de la Cruz con su base. Unas aberturas como las que hacen los abuelos con sus propias manos en las obras a ras de suelo. Saben que el tiempo no puede esperar y así, por esas mirillas improvisadas, no se pierden detalle de la evolución de cualquier zanja. Hasta las obras más pequeñas cambian los lugares que damos vida. Y la Sagrada Familia ya tiene su cruz. Ahora falta la fachada de la Gloria, con sus cuatro campanarios y la escalinata hacia la que será