El regreso del smokey eye: así puedes dominar el maquillaje de ojos más icónico, según una experta
2026-03-26 - 06:00
El maquillaje que marcó la década de los 90 vuelve con fuerza y lo hace de mano de una de las tendencias más icónicas: el smokey eye. Con ese acabado intenso, envolvente y ligeramente rebelde que marcó una generación, la técnica se reinventa hoy con acabados más pulidos, texturas favorecedoras y una paleta de tonos que se adapta a todos los tipos de piel. Según Patricia Cuesta, head of Education & Artistry de Too Faced, la clave para dominar este look está en las herramientas y en la técnica. "Las brochas son clave en un buen smokey eye. Recomiendo una brocha plana para depositar el color, una brocha de difuminar suave y flexible para fundir los bordes y una brocha tipo punta de lápiz para trabajar la raíz de las pestañas y aportar profundidad. Es fundamental que el difuminado final se realice con una brocha limpia, sin producto, para suavizar los bordes sin emborronar el color". Además, la experta asegura que uno de los errores más comunes al recrear este maquillaje es excederse desde el principio. "El error más habitual es aplicar demasiado producto desde el inicio o no difuminar lo suficiente". Y recuerda que otro fallo frecuente es llevar el color muy por encima de la cuenca del ojo, porque endurece la mirada. Para evitarlo, aconseja empezar siempre con poco producto, construir capas y difuminar bien los bordes, manteniendo el color más intenso cerca del ojo y suavizando hacia fuera. El smokey eye perfecto para cada persona Para subtonos fríos, "funcionan especialmente bien los grises, azules intensos, negros suaves, malvas y ciruelas", señala Patricia. En el caso de subtonos cálidos, "los marrones chocolate, bronces, cobres y tonos terracota son ideales", mientras que en subtonos neutros prácticamente todo vale, desde el negro clásico hasta tonos topo o burdeos, explica. La intensidad también varía según el tono de piel. "En pieles claras funcionan los grises, marrones o ciruela para no endurecer", dice. Mientras que en pieles medias, los marrones intensos, bronces y negros difuminados realzan muchísimo la mirada así como en pieles oscuras son los tonos profundos como negro, espresso, borgoña o incluso metálicos intensos los que crean un efecto espectacular y luminoso. Para pieles maduras, el enfoque es más estratégico. La experta recomienda utilizar texturas más cremosas, evitando excesos de polvo o efecto metalizado, ya que enfatizan las líneas o pequeñas arruguitas. Además, un truco profesional es mantener el color oscuro más cerca de las pestañas y no subirlo demasiado, para así poner el centro de atención en la línea de las pestañas y enmarcar el ojo. El secreto de un acabado impecable Un smokey eye noventero actualizado apuesta por una piel fresca y un maquillaje de ojos duradero. "Cuando trabajo un smokey eye siempre empiezo maquillando los ojos antes que la piel, ya que durante el proceso puede caer sombra en los pómulos y estropear el acabado de la base", señala la maquilladora. Según Cuesta, el secreto está en aplicar y difuminar primero un lápiz cremoso para crear una base intensa con el tono del smokey. A continuación, recomienda fijarlo con sombra en polvo del mismo color: "así conseguimos mayor profundidad, un difuminado más fácil y, sobre todo, un look que se mantiene intacto y con la misma intensidad durante todo el día", explica. Nuestros favoritos para conseguir el look Killer Liner de Too Faced Un delineador de ojos resistente al agua y de alta precisión que permite trazar líneas muy finas. Su fórmula cremosa y de larga duración, se aplica y difumina fácilmente, permaneciendo intacta hasta 36 horas. Esta disponible en nueve tonos con una alta pigmentación. Born This Way The Natural Nudes Eyeshadow Palette de Too Faced Para conseguir este look icónico con un acabado moderno, Born This Way The Natural Nudes Eyeshadow Palette es, sin duda, la mejor opción. Una paleta versátil que reúne tonos neutros, marrones, topos y profundos perfectos para crear desde ahumados suaves hasta smokey eyes intensos y sensuales. Sus texturas sedosas y altamente pigmentadas permiten trabajar capas, se difuminan con facilidad y se adaptan a cualquier tono de piel.