El secreto de Don Quijote (y II)
2026-01-28 - 06:20
Terminábamos el artículo anterior señalando que don Quijote acomoda las situaciones que vive a las vicisitudes propias de las novelas de caballerías; pero no al modo espontáneo en que lo haría un loco del montón, sino de una forma muy premeditada. Esta acomodación de la realidad a sus inquietudes caballerescas se percibe también muy nítidamente cuando, después de caer de su rocín (cuando se dispone a arremeter contra unos mercaderes de Murcia que no han querido reconocer que Dulcinea es la más hermosa dama del orbe) y ser «molido como cibera» por un mozo de mulas, se queda don Quijote tirado en el camino y desconsolado, echando entonces mano de su recurso predilecto: «Acordó de acogerse a su ordinario remedio»,... Ver Más
Share this post: