El Supremo confirma una multa de 2.000 euros a una jueza que insultó a sus compañeros: "Gilipollas", "vago", "carapolla"...
2026-03-17 - 07:43
El Tribunal Supremo ha confirmado una multa de 2.000 euros impuesta a una jueza de Nules (Castellón), que humilló en varias ocasiones a algunos de sus compañeros de trabajo, a los que llamó "gilipollas", "vagos", "retrasado", "carapolla" o "frígida", y que profirió comentarios sexuales a un funcionario del juzgado, a quien preguntó: "¿A ti se te levanta?". Los magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo desestiman el recurso interpuesto por la jueza contra una resolución del Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que a su vez rechazaba otro recurso de la acusada contra un acuerdo adoptado por la Comisión Disciplinaria del CGPJ que decretaba la sanción. Según recoge el Supremo, en los hechos probados de la Comisión Disciplinaria, la magistrada, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 4 de Nules entre octubre de 2020 y noviembre de 2022, se dirigió "de forma desconsiderada" en diversas ocasiones a distintos integrantes de su oficina judicial. Así, se refería "de forma reiterada" a algunos de ellos como "la frígida", "ama de casa aburrida", "carapolla" o "trol" en conversaciones privadas con otros compañeros de trabajo. En una ocasión citó a varios trabajadores a su despacho, les llamó "vagos" y utilizó expresiones como "aquí van a rodar cabezas", "yo no soy vuestra amiga" o "no quiero réplicas", indica el alto tribunal. "No sirve ni para limpiar la mierda de mi culo" Otro día, "en tono amenazante", la magistrada llamó "inútil", "inepto" o "incompetente" a un compañero al que también le espetó "no sirves para nada" o "desde que te vi, te calé", expresiones que fueron escuchadas "por todos los allí presentes, tanto funcionarios como público presente en ese instante en tales dependencias", añade. A otro funcionario le gritó "eres un gilipollas y el decano, otro gilipollas". Asimismo, la jueza llegó a amenazar a un funcionario que no se encontraba presente en aquel momento con frases como "le voy a dar una hostia" o "lo voy a hundir". Además, durante una guardia, le expresó a un detenido, tras acogerse este a su derecho a no declarar, su deseo de que le condenaran, agrega. La magistrada alegó "falta de motivación probatoria y fáctica" de la resolución de la Comisión Disciplinaria, sobre la que su representación legal adujo que se refería en términos genéricos a una "valoración conjunta" de la prueba sin establecer si era directa o indiciaria, entre otros motivos. Ahora, el Supremo concluye que la resolución del CGPJ "contiene la suficiente motivación, sin que esta desaparezca por el hecho de que proceda a la valoración conjunta de la prueba practicada y que acredita los hechos imputados y declarados probados". Respecto a las fuentes probatorias, el alto tribunal recuerda que un total de ocho funcionarios del juzgado pusieron en conocimiento de las autoridades el comportamiento y la actitud de la magistrada.