El tesoro gallego de Chile: coloridas casas de madera, pueblos pesqueros y naturaleza
2026-03-21 - 07:50
Situado entre la Cordillera de los Andes y el Océano Pacífico, el país más largo del mundo lo tiene todo: impresionante naturaleza, 18 climas, ciudades únicas y una cultura muy cercana a España, como podrás comprobar en la desconocida isla de Chiloé, a la que los conquistadores españoles en el siglo XVI denominaron 'la Nueva Galicia' por sus paisajes verdes y lluviosos, sus mitos y leyendas y la presencia del marisco en su gastronomía. Te animamos a descubrir este espectacular destino que ha logrado mantener intacto su patrimonio y tradiciones, y representa la belleza de Chile en todas sus formas. Las iglesias de Chiloé Formado por la isla grande de Chiloé y un gran número de islas e islotes, los frondosos bosques y costas escarpadas de este archipiélago chileno recrean un escenario único de contrastes. Pero además, otra de las señas de identidad de este destino son las casas construidas sobre palafitos y las iglesias de madera (únicas en Hispanomérica), de las cuales 16 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las más antiguas datan del siglo XVIII lo que las convierte en unas de las construcciones de madera más antiguas del mundo siendo, además, el mejor ejemplo de la fusión de las tradiciones indígenas y europeas. Castro, la capital de Isla Grande En este viaje hay muchísimo que ver por lo que es importante planificar bien la ruta para no perderte nada de lo imprescindible. Comenzamos a descubrir este rincón de Chile por Isla Grande, la mayor de la zona y donde se concentra el mayor número de población. En Castro, capital y ciudad principal, nos estrenamos visitando sus dos grandes tesoros: los palafitos (coloridas casas construidas sobre pilotes) y la Iglesia de San Francisco (siglo XX), situada en la Plaza de Armas. Con su color amarillo y morado es todo un icono en la isla. Tenaún, el Chile más recóndito A unos 60 kilómetros de Castro se encuentra Tenaún, un pueblo pesquero que es uno de los más bonitos de la isla. Además de visitar la Iglesia chilota de Nuestra Señora del Patrocinio (de 1845), que es Patrimonio de la Humanidad y su fachada está pintada en un intenso color azul y blanco, podrás adentrarte en la cultura local, disfrutar de su playa salvaje de piedras y acercarte hasta las Cascadas de Tocoihue. Este pueblo es también un buen lugar para disfrutar de la gastronomía de la isla. Te recomendamos probar las deliciosas empanadas locales y sobre todo el curanto chilota, una de las tradiciones culinarias más antiguas de Chile. Consiste en cocinar mariscos, carnes y verduras en piedras calientes y enterradas en un hoyo. Cucao y el Muelle de las Almas Nuestra siguiente parada conduce hasta este pueblito, de a penas 500 habitantes, que está situado en medio de una naturaleza salvaje, con las impetuosas olas del Pacífico marcando el paisaje. Este lugar rodeado de leyendas es perfecto para disfrutar de un verdadero relax en los confines del mundo. Algo retirado de Cucao se encuentra el famoso Muelle de las Almas, una escultura que rinde homenaje a la tradición chilota y sus leyendas. El sendero que conduce hasta este popular lugar (un imprescindible en la isla) es de dificultad media, pero la belleza de las vistas que encontrarás, sobre todo al llegar, no podrás olvidarlo nunca. Bosques, playas desiertas y naturaleza en estado puro En este viaje las excursiones naturales cobran un especial protagonismo. El Parque Nacional de Chiloé (en la zona de Cucao) con senderos entre bosques siempre verdes y extensas playas bañadas por el Pacífico es la joya de la isla. Pero también están el Parque Tantauco (en el extremo sur) o el Parque Ahuenco, una zona más aislada donde disfrutar también de hermosos paseos costeros con largas playas y excelentes vistas. En todos ellos encontrarás numerosas opciones de senderos en medio de una naturaleza salvaje donde se pueden avistar especies nativas como el zorro chilote o el pudú (el ciervo más pequeño del mundo). En busca de pingüinos y leones marinos Y si lo visto hasta ahora te ha resultado fascinante, en este gran viaje podrás también ver pingüinos y leones marinos. Durante el recorrido por la zona norte de la isla te recomendamos dedicar media jornada a navegar por las aguas cristalinas y rodeadas de bosques del río Chepú hasta llegar al Parque Ahuenco. En esta zona de naturaleza salvaje, entre los animales que podrás avistar están pingüinos de Magallanes (desde septiembre hasta marzo) y zorros de Darwin. La mejor época para visitar Chiloé Entre diciembre y marzo es cuando las lluvias son menos frecuentes y las temperaturas más suaves. También hay que tener en cuenta que el clima en Chiloé suele ser bastante cambiante y las precipitaciones pueden aparecer en cualquier momento.