El truco de Netflix detrás de la hazaña de Alex Honnold se inspiró en una película de Keanu Reeves
2026-01-27 - 17:11
La reciente retransmisión de Rascacielos en directo en Netflix ha mantenido al mundo en vilo. El escalador Alex Honnold desafió la gravedad al subir los 508 metros del Taipei 101 sin cuerdas ni arneses. Sin embargo, más allá de la destreza física del estadounidense, ha salido a la luz una estrategia de la plataforma roja que parece sacada de un guion de Hollywood, concretamente de la película Speed. La cinta de 1994 nos proponía un viaje adrenalínico a bordo de un autobús con bomba incorporada, que explotará en caso de que la velocidad del vehículo baje de los 50 Km/h. Una de las cimas del género de acción noventero a cargo de un Jan de Bont en estado de gracia, que también nos brindó una pareja llena de química, la formada por Keanu Reeves y Sandra Bullock. En medio de esta situación límite, el personaje de Reeves logra engañar al villano de la función (Dennis Hopper) utilizando un bucle de vídeo grabado minutos antes. Mientras el antagonista cree observar el interior del autobús en directo a través de una cámara oculta, los pasajeros son evacuados a salvo. Netflix aplicó una lógica similar de "engaño temporal" para proteger a su audiencia de una posible tragedia. Si Honnold resbala... Para gestionar el riesgo ético de emitir una caída fatal, la plataforma utilizó un falso directo con un retraso técnico de diez segundos. Este margen no era aleatorio: según expertos, el tiempo de caída libre desde la cima del rascacielos taiwanés coincidiría casi exactamente con ese lapso. La instrucción era clara: si Honnold resbalaba, la señal se cortaría antes de que el impacto llegara a las pantallas. Durante la hora y 21 minutos que duró el ascenso, los espectadores experimentaron una angustia real, ignorando que lo que veían ya había sucedido diez segundos atrás. Netflix operó bajo un esquema de máxima precaución, similar al plan de emergencia de Speed, asegurándose de que, si el desenlace era fatal, al menos tuviese lugar lejos de los ojos del público. Honnold, conocido por su capacidad para relativizar el peligro, superó los técnicos "dragones" de la fachada del edificio con una calma asombrosa. A sus 40 años, el protagonista de Free Solo demostró que sigue en su mejor forma, aunque para los ejecutivos de Netflix, la prioridad de la noche fue no herir la sensibilidad de sus espectadores.