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El TSJM descarta rebajar la condena a Dilawar Hussain y ratifica los 36 años de prisión por el triple crimen de los hermanos de Morata

2026-02-19 - 13:23

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha confirmado este jueves la condena a 36 años de prisión para Dilawar Hussain por asesinar a golpes a Amelia, Ángeles y Pepe en su vivienda de Morata de Tajuña en 2023. Los magistrados de la Sala de lo Civil y Penal rechazan así el recurso presentado por su defensa, que solicitaba la repetición del juicio y que se le aplicara la atenuante de confesión. Según se recoge en su resolución, a la que ha tenido acceso 20minutos, la Sala avala el veredicto del jurado popular, que el pasado 30 de octubre declaró culpable por unanimidad al acusado de tres delitos de homicidio con la atenuante leve de alteración psíquica, considerando que Dilawar era consciente de la realidad y "entendía la acción como mala". Descartaron así las otras dos atenuantes que defendía su abogado: confesión y arrebato u obcecación. Los hechos tuvieron lugar el 17 de diciembre de 2023, cuando Dilawar, de nacionalidad pakistaní, mató a golpes a los tres hermanos con una barra de hierro en su casa por una presunta deuda de 60.000 euros que Amelia y Ángeles habían contraído con él por una estafa amorosa. Dos días más tarde, el acusado regresó a la vivienda para intentar calcinar los cuerpos, que no fueron localizados por la Guardia Civil hasta un mes después, el 18 de enero de 2024. El día 21 de ese mismo mes, Dilawar se entregó en el cuartel de Arganda y confesó la autoría del triple homicidio. Argumentos de la defensa Respecto a la apreciación de la atenuante de confesión, el abogado de Dilawar —a través de un "extenso rótulo" de alegaciones— reprochaba al jurado en su recurso haber incurrido "en un error de incongruencia y valorativo", pues su representado se entregó a las autoridades "de manera real, veraz y colaboradora" en el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey cuando "desconocía" que el proceso "se dirigía contra él", por lo que esa confesión debía rebajar su responsabilidad penal. Sin embargo, los magistrados del TSJM concluyen que cuando el procesado acudió a declarar la investigación policial ya estaba centrada en él. "La Guardia Civil disponía de elementos ya suficientes para concentrar el procedimiento en el sospechoso antes de que éste se entregase", recogen en la resolución, en la que también destacan que no se trataría solamente de una "simple sospecha", sino ante una concentración de atención por parte de las autoridades "mucho más intensa" que la que puede ofrecer una "simple posibilidad". Por otra parte, la defensa de Dilawar reprochaba que el presidente de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial —a cargo de la causa— no devolviera el acta de votación al jurado tras emitir el veredicto para su "aclaración o rectificación", tal y como impone el artículo 63 de la Ley del Jurado. Algo que, a parecer del abogado, provoca "la insalvable incorrección" de la apreciación de la atenuante de confesión. Ante este extremo, la resolución del Tribunal Superior madrileño señala que el presidente de la Sala no devolvió el veredicto porque no apreció "irregularidades, contradicciones, incoherencias ni omisiones". Principal sospechoso desde el inicio Cuando los agentes acudieron por primera vez a la escena del crimen, el 18 de enero de 2024, hallaron los tres cadáveres de los tres hermanos apilados en el recibidor y parcialmente calcinados. "Tal y cómo estaban dispuestos los cuerpos y que había proyecciones de sangre en la puerta, la primera hipótesis es que habían sido víctimas de una agresión", relató durante la vista oral el instructor de las diligencias. Así, desde el hallazgo de los cuerpos, la Guardia Civil tenía ya a Hussain como principal sospechoso —había sido condenado por agredir a Amelia con un martillo meses antes del crimen— y había solicitado la intervención de sus comunicaciones el 19 de enero. El 21 de enero Hussain se entregó voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey. "Me dio las buenas noches y me preguntó si sabía lo que había pasado en Morata. Le contesté que sí y me dijo: Los maté yo", declaró uno de los agentes que estaba de guardia aquella noche. El acusado aseguró que "estaba loco" y que lo había hecho porque las víctimas "habían matado a su madre", sin aportar más detalles. En este sentido, los magistrados del TSJM concluyen en su sentencia que la entrega del acusado a las autoridades "no supuso una colaboración importante" para facilitar la labor de los agentes ni "un salto cualitativo novedoso" en el curso de la investigación. "Su confesión, por tanto, no supuso ningún vuelco admisible como atenuante", versa la resolución. La declaración de Dilawar, crucial para el veredicto En su momento, para la emisión del veredicto del jurado resultó crucial la declaración de Dilawar, que tuvo lugar al final del juicio. En ella, el acusado pidió perdón por el crimen y reconoció que "oía voces". Además, explicó que tras el crimen no huyó de España ni regresó a su país por su situación económica: "No me fui a Pakistán porque no tenía dinero". Una afirmación que contradijo parte de su propia defensa, que sostenía que el acusado había colaborado voluntariamente con la investigación porque, al disponer de pasaporte, podría haber abandonado el país en cualquier momento. Dilawar también aseguró que se enteró del hallazgo de los cuerpos el 18 de enero de 2024 mientras veía la televisión en un bar, y que buscó noticias del tema en su móvil. Estos hechos han sido corroborados por los agentes encargados del análisis de su teléfono, que confirmaron que el acusado realizó búsquedas en Internet sobre su propio crimen antes de entregarse. Además, el acusado llegó incluso a regresar a Morata un mes después de los homicidios, los días 18 y 19 de enero. La señal de su teléfono le sitúa ambos días en la escena del crimen cuando las autoridades localizaron los cuerpos de los hermanos.

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