Elon Musk quiere construir una ciudad en la Luna en menos de 10 años
2026-02-09 - 12:55
El mundo vuelve a vivir un nuevo hype espacial. La inminente primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo ha reactivado el interés global por la exploración lunar. En España también se sigue de cerca este regreso: los astronautas Pablo Álvarez y Sara García —esta última como reserva— han hablado públicamente sobre la vuelta de humanos a la órbita lunar con la misión Artemis II. Elon Musk tampoco se ha quedado fuera de este movimiento. El magnate tecnológico, conocido por su debilidad por Marte, ha asegurado en X (antes Twitter) que SpaceX “ha cambiado su enfoque a la construcción de una ciudad autocreciente en la Luna”, ya que “potencialmente” es una meta que se podría lograr “en menos de diez años”, mientras que llevar a cabo algo así en suelo marciano “tomaría más de veinte años”. Este cambio de prioridades no implica que nuestro planeta vecino haya desaparecido de la hoja de ruta de SpaceX. Musk ha dicho que la empresa “también se esforzará por construir una ciudad en Marte y comenzará a hacerlo de unos cinco a siete años”. En marzo del año pasado publicó que su nave Starship, cuyo último vuelo de prueba fue hace cuatro meses, partirá hacia Marte a finales de este mismo año, ya que es cuando se abre la próxima ventana de transferencia Tierra-Marte. Tal y como señala Musk, de momento solo es posible viajar a Marte cuando los planetas se alinean cada 26 meses y se trata, según afirmó el año pasado, de un viaje de seis meses. A la Luna, continúa explicando, podemos viajar cada diez días y solo es un viaje de dos días. “Esto significa que podemos iterar mucho más rápido para completar una ciudad lunar que una ciudad marciana”, indica el CEO de SpaceX. Musk ha aprovechado la ocasión para recordar que la misión de SpaceX sigue siendo “extender la conciencia y la vida tal como la conocemos a las estrellas”. El empresario concluye que “la prioridad principal es asegurar el futuro de la civilización” y que la Luna “es más rápida”. Starship: el megacohete clave para los planes interplanetarios de Musk Para que todo esto sea posible hay un elemento clave: la nave Starship, el sistema de lanzamiento de SpaceX que sigue en fase de pruebas y todavía no está certificada para vuelos tripulados ni para misiones operativas. El programa mantiene su enfoque de desarrollo iterativo —probar, fallar, corregir y volver a volar— con múltiples lanzamientos integrados del conjunto Super Heavy + nave superior. La última campaña de ensayos ha servido para validar mejoras de control en ascenso y reentrada, maniobras de guiado y procedimientos de recuperación, además de la robustez de nuevos motores Raptor y cambios estructurales. Entre los hitos demostrados con éxito en los vuelos recientes figuran la separación de etapas, la capacidad de control durante la reentrada y amerizajes planificados de la nave, así como recuperaciones controladas del propulsor en pruebas seleccionadas. Aun así, el desarrollo también ha acumulado fallos relevantes: pérdidas de vehículos en reentrada, problemas de estabilidad, fugas y una explosión de un booster durante un test en tierra, incidentes que han obligado a introducir rediseños y han desplazado calendarios. Starship es una pieza central en el regreso humano a la Luna dentro del programa NASA Artemis. La agencia ha seleccionado una versión específica, Starship HLS (Human Landing System), como módulo de alunizaje para llevar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie y de vuelta. Ese perfil de misión exige capacidades que aún deben demostrarse por completo, especialmente el repostaje de combustible en órbita.