Es el único gran director con el que no ha trabajado DiCaprio, aunque le reservó un papel en un corto
2026-03-13 - 06:13
Leonardo DiCaprio es el espejo en el que cualquier actor se mira, y no precisamente hablamos de actores noveles. Tampoco, del talento del ganador de un tardío Oscar y autor de algunas de las interpretaciones más memorables de este siglo. Nos referimos, también, al criterio cinematográfico que ha demostrado Leonardo DiCaprio, hasta el punto en que resulta difícil pensar en un gran director con el que DiCaprio no haya actuado. Si te has tomado el párrafo anterior para pensar en uno y no se te ha ocurrido ningún director, despejamos la incógnita: David Fincher. Con el cineasta más perfeccionista de Hollywood, DiCaprio no ha rodado ni un triste mediometraje, y tampoco parece probable que la película sobre Cliff Booth, el doble de su personaje en Érase una vez en Hollywood interpretado por Brad Pitt, vaya enmendar esto. Según se rumorea, Fincher, encargado de dirigir esta continuación y seleccionado a dedo por Tarantino, que contará de nuevo con Brad Pitt, estaría encantado de sumar a su elenco a Leonardo DiCaprio. El actor, que fuera nominado a un Oscar por su papel como Rick Dalton, tendría un peso testimonial en la continuación y se le habrían prometido a DiCaprio tres millones de dólares por un solo día de rodaje. No obstante, el actor no parece interesado, y eso que conoce a Fincher. Con él, compartió una cerilla. David Fincher y Leonardo DiCaprio en 36 segundos El cortometraje (ultra cortometraje, más bien) de David Fincher y Leonardo DiCaprio se titula La cerilla. Y muestra al segundo encendiéndose un puro. En cuanto la cerilla se apaga, la silueta de DiCaprio vuelve a quedar en penumbra, a no ser por la brasa del puro. Observado con atención, este cortometraje define la estética lumínica que Fincher tan bien maneja: su capacidad para jugar con las luces y confiar en la iluminación natural, en concreto con la que proviene de la cerilla. El cortometraje se filmó debido a una feliz coincidencia: Fincher rodaba en Boston La red social y DiCaprio también estaba allí para Shutter Island. Sin embargo, el propósito de La cerilla no era artístico sino, por decirlo así, científico: Fincher quería probar un nuevo modelo de objetivo que recogía muy bien el contraste entre luz y oscuridad y le pareció que, en lugar de hacerlo en un parque con su hijo, podía quedar con DiCaprio y ver qué tal quedaba. El resultado, desde luego, le da poco lugar al lucimiento al actor, pero deja muy bien parados tanto a Fincher como a su cámara.