Escándalo en la televisión colombiana: denuncias de acoso, dos presentadores estrella apartados y el inicio de un 'Me Too'
2026-03-25 - 12:10
Escándalo a gran escala en los medios de comunicación colombianos en general y en Caracol Televisión en particular, que ha apartado este martes a dos de sus presentadores estrella tras las denuncias de presunto acoso sexual reveladas el pasado viernes. "Hemos decidido dar por terminado el vínculo laboral con el señor Ricardo Orrego y se ha terminado de mutuo acuerdo el contrato laboral con el señor Jorge Alfredo Vargas. Estas decisiones no constituyen un juicio de valor sobre los hechos denunciados, ni implican una conclusión sobre responsabilidades individuales", ha señalado la cadena en un comunicado. En paralelo, la Fiscalía General ha abierto una investigación por estas denuncias de presunto acoso sexual. Además, ha habilitado un canal especial para atender las denuncias, que han sacudido los medios de comunicación colombianos, hablándose ya incluso del inicio de su propio Me Too. En las redes, estas acusaciones han corrido como la pólvora, generando un debate social y una oleada de comentarios bajo el paraguas de los hashtags #MeTooColombia y #YoTeCreoColega. De hecho, ya son medio centenar de mujeres periodistas las que han firmado una carta en la que revelan un patrón de silenciamiento frente a las violencias de género, y piden garantías para quienes deciden hablar. Además, tras conocerse que los dos comunicadores habían sido apartados, la periodista Kathy Lambis revelaba que en 2020 recibió de él reiterados mensajes de carácter personal por canales privados. "Celebro tu salida del canal porque si así me escribías por privado sin conocerme en 2020, no quiero imaginar lo que pudieron haber recibido mis colegas que trabajaron contigo", ha escrito la comunicadora en redes. Por su parte, Caracol Televisión ha retirado "la necesidad de proteger la integridad de todas las personas involucradas y sus familias, asegurar que las investigaciones puedan adelantarse con plena independencia y preservar la confianza que la sociedad deposita. A quienes han alzado la voz, les expresamos nuestro respeto y reconocimiento. Sabemos que hacerlo no es fácil. Este proceso está orientado a escucharlas, acompañarlas y garantizar que cada testimonio sea tratado con la seriedad, el cuidado y la confidencialidad que merece".