Especialización, clave para elegir colegio de educación especial: "Hay que buscar el que más se adapte a las necesidades de tu hijo"
2026-03-25 - 06:30
Muchas familias de niños con discapacidad se encuentran ahora en plena búsqueda de colegio para sus hijos, y muchos de ellos debido a que les han recomendado un cambio de escolarización a educación especial. Se trata de un paso que no siempre es fácil y que suele generar muchas dudas e incertidumbre, pues a menudo viene precedido de un intento fallido de escolarización en un centro ordinario en el que no ha recibido los apoyos suficientes o en el que ya no disponen de herramientas que le ayuden a alcanzar todo su potencial educativo. En muchos casos, este cambio genera sensación de fracaso en los padres, una situación con la que los profesionales de los colegios de educación especial están acostumbrados a lidiar, y que no es más que fruto del desconocimiento. "Cuando a una familia le comunican desde el colegio ordinario que quizás la mejor opción sea un centro de educación especial esto suele generar mucha incertidumbre, como es lógico, que viene derivada muchas veces de una falta de información", explica Justo Alías, director del Colegio Virgen de Lourdes de Majadahonda (Madrid). En el presente curso, casi 47.000 alumnos están matriculados en educación especial en España, cerca de 1.500 estudiantes más respecto al anterior. Es decir, que se trata de una escolarización con cada vez más demanda sobre la que, como explica Alías, no hay nada que temer, sino todo lo contrario. "El miedo viene a veces de aquellas familias que tienen a un chico con discapacidad que viene de educación ordinaria, pero que no se ha encontrado con los apoyos adecuados. Sienten que la educación especial es tirar la toalla con su hijo o que van a pasar el día, no a aprender. Y eso no es así", asegura. "Yo recibo aquí todos los años a un montón de familias que vienen con esos temores y estigmas que rodean a la educación especial, pero que descubren que en estos colegios hay muchos alumnos como sus hijos, que tienen necesidades también muy parecidas... y ese miedo se empieza a ir cuando conocen los proyectos educativos que tenemos". Para combatir ese desconocimiento, Alías recomienda a las familias que visiten los centros de educación especial, cuantos más mejor, y que busquen el más adecuado para las necesidades de su hijo. Muchas familias sienten que la educación especial es tirar la toalla con su hijo o que van a pasar el día, no a aprender. Y eso no es así Ver, visitar, preguntar... En principio, cualquier colegio de educación especial tendría que ser capaz de poder atender a cualquier chico con discapacidad. De hecho, cuando el equipo de orientación hace un dictamen donde se recomienda que un alumno vaya a educación especial, no hablan de un colegio en concreto, sino de una modalidad. Sin embargo, como advierte el especialista, "el mundo de la discapacidad es enorme", lo que implica que haya "alumnos con unas necesidades y unas capacidades muy diferentes a las de otros". Por este motivo, él recomienda a los padres que busquen colegios especializados. "A priori, los colegios de educación especial podríamos dar respuesta a todos, pero la realidad es que es muy difícil tener un proyecto educativo que pueda dar una solución absoluta a cualquier chico con discapacidad", admite. "Por eso es lo ideal es que los colegios de educación especial nos especialicemos. Así, encontramos colegios especializados en autismo, en parálisis cerebral, en síndrome de Down, en trastornos de conducta, otros que atienden, como por ejemplo es el nuestro, a un alumnado con discapacidad intelectual pero con unas capacidades muy conservadas... Es decir, que hay que intentar encontrar el colegio que de una mejor respuesta a las necesidades de nuestro hijo", insiste. En su caso, cuando una familia muestra interés en su colegio, les invitan a visitarlo para ver, con realismo, si pueden dar respuesta a sus necesidades. "Muchas veces las familias no tienen esa orientación y lo ideal es que antes recojan toda la información posible sobre los recursos, el tipo de alumnos que hay en los distintos colegios y la respuesta que se puede dar a las necesidades que tienen sus hijos. Y eso es lo que recomendamos a todos los padres que estén ahora buscando un colegio de educación especial para sus hijos, que se informen sobre los colegios, los visiten y elijan los que mejor se adaptan a las necesidades de sus hijos". Según su experiencia, "elegir es más fácil en los colegios concertados que en los públicos, y en comunidades o ciudades con más opciones que en comarcas que solo tienen un colegio de educación especial para varios pueblos, pero optar por un colegio especializado es lo ideal", asegura. No hay una orden o una ley que marque qué tipo de alumnos van a qué tipo de colegios, pero lo ideal sería que la educación especial se especializase En base a sus años dentro del sector, Alías no cree que juntar a todos los alumnos con discapacidad, sea cuales sean sus necesidades, en un mismo colegio, sea lo recomendable. "La idea de la educación especial como un lugar en el que conviven todo tipo de alumnos, y donde el único nexo de unión que tienen es que tienen una discapacidad intelectual, deberíamos desterrarla, porque al final se convierten en centros en los que hay un totum revolutum de alumnos que tienen necesidades muy diferentes unos con otros. No hay una orden o una ley que marque qué tipo de alumnos van a qué tipo de colegios, pero lo ideal sería que la educación especial se especializase. Los colegios concertados al menos sí lo intentamos, pero me consta que en los públicos es más difícil. Cuando tú más especializado estás, una atención más especializada puedes dar porque conseguir un proyecto válido para cualquier chico con discapacidad es complicado". Mirar ratio, no tamaño Los colegios de educación especial son, por lo general, más pequeños que los de educación ordinaria, pues las ratios son menores y la atención tiene que ser más personalizada. Sin embargo, el tamaño tampoco debe ser un impedimento a la hora de elegir un colegio u otro. "El colegio más pequeño que yo conozco es un colegio privado que tiene unos 20 alumnos, pero hay otros, como el nuestro, que tiene cerca de 300, muy grande dentro de la educación especial", cuenta. Sin embargo, más allá de la cantidad de alumnos, que también está bien conocer, lo más importante es conocer la ratio, los alumnos por aula, que va a estar marcada en muchas ocasiones por el tipo de alumnado. "Por ejemplo, un colegio especializado en alumnos con autismo suele tener ratios muy pequeñas, de cuatro o cinco alumnos por aula, sobre todo si tienen dificultades muy acusadas. Sin embargo, en el otro lado están colegios como el nuestro, en el que tenemos chicos con una discapacidad más conservada y la ratio es mayor, de ocho o nueve estudiantes por aula. En cualquier caso, va a ser mucho menor que en un colegio ordinario". Conocer que hay lugares especializados en atender a sus hijos quita a las familias el miedo a la educación especial En todos estos colegios, para optimizar el rendimiento académico de los alumnos y favorecer su participación social, tienden a unirlos por clases también en base a sus necesidades, buscando que los grupos sean lo más homogéneos posible. "No nos fijamos solo en su edad cronológica, porque con la misma edad pueden tener capacidades y necesidades muy distintas. Nosotros juntamos a chicos con edades parecidas -con un rango de uno, dos o tres años- y con un nivel curricular y una maduración personal parecidos. Lo hacemos para que tengan de qué hablar, qué compartir, intereses en común... queremos que compartan materia, que se sientan parte de un aula, y no que cada uno trabaje con materiales absolutamente diferentes. Y eso es más fácil cuando ya de primeras tienes un determinado tipo de alumnos", reconoce Justo Alias. Por eso insiste en la necesidad de buscar el colegio especializado en las necesidades de sus hijos porque no todos tienen los mismos recursos ni son todos iguales. Y, porque, como insiste, "conocer a lo que se enfrentan y ver que hay lugares especializados en atender a sus hijos les va a quitar el miedo a la educación especial".