Esta actriz casi lo deja todo para ser carpintera y ahora es una de las grandes favoritas para el Oscar
2026-02-15 - 08:46
Los Oscar ya se divisan en el horizonte y, en ellos, está España por duplicado. Sirat, como se esperaba, ha obtenido la nominación a mejor película internacional y, aunque no la de mejor banda sonora, su apartado técnico ha sido recompensado con una oportunidad para lograr la estatuilla a mejor sonido. En el resto de categorías, salvo la nueva “mejor casting”, Sirat se antojaba una quimera: y más aún en la de mejor actriz protagonista. En ella, hay cinco nominadas y al menos dos parten como favoritas: se tratan de Jessie Buckley, por Hamnet; y Rose Byrne, por Si pudiera, te daría una patada. O, al menos, a juzgar por los Globos de Oro, en los que el premio se fragmenta entre drama (ganado por Buckley) y comedia o musical (por Byrne). En cambio, si hay una tercera vía, es definitivamente la de Renate Reinsve por Valor sentimental, que no hace tanto se vio recorriendo el camino inverso a Harrison Ford. Te contamos por qué. La mejor llamada del mundo A sus 38 años, Renate Reinsve es un valor seguro. La noruega tiene una agenda de proyectos a largo plazo, y no solo en su país de origen, sino también en Rumania, con el director más prestigioso de su país, Cristian Mungiu (4 meses, 3 semanas, 2 días); además de en los Estados Unidos, donde es cada vez más habitual. El punto de inflexión lo supuso la película La peor persona del mundo, dirigida por Joachim Trier, que volvió a confiar en ella en Valor sentimental y el resultado, al menos en cuanto a las nominaciones al Oscar, es este: película, actriz y director optan a la estatuilla. Lo sorprendente es que Trier quisiera que Renate Reinsve protagonizara su película La peor persona del mundo, ya que, hasta entonces, la nórdica apenas contaba con un par de créditos en su currículo. La rechazaban en las audiciones y lo máximo que obtenía eran películas de tercera clase que ni siquiera protagonizaba. Por eso, y tras una racha especialmente desalentadora, Renate Reinsve tomó una decisión: se iba a dedicar a la carpintería, trabajo que Harrison Ford tenía antes de ser una estrella. No lo hizo porque sirviera como críptico trampolín a la fama, sino porque no se veía con más opciones. Aún era joven y estaba a tiempo de reorientar su futuro, y lo ganado como actriz no le permitía independencia económica. La carpintería sí. En cambio, según promete ella (es algo tan cinematográfico que cuesta creerlo), justo un día después de tomar su decisión, recibió la llamada del equipo de Trier: habían visto su prueba en La peor persona del mundo y la querían de protagonista. Lo que significaba que los únicos muebles que montaría la nórdica, a partir de entonces, serían suecos.