Esta actriz se arrepiente más que nadie de haber ganado el Oscar: "No fue bueno ni para mí ni para mi carrera"
2026-02-22 - 07:43
Todo niño que hace un papel escolar secundario y recibe elogios por ello se ve, inmediatamente, con un Oscar entre las manos. Lo contaba Kate Winslet al recibir su estatuilla: llevaba años ensayando con un bote de champú ante el espejo para cuando, por fin, le llegara el momento. O nuestra Penélope Cruz, para ganar el Oscar naciendo no ya en España, sino en Alcobendas, was not a very realistic dream. En esta temporada de premios, hay actores que no han escondido su ansia devoradora por alzar el Oscar: Timothée Chalamet, que ha multiplicado su sinceridad con cada nominación, viene desde hace meses amenazando con lo que un Oscar significaría para él. Pero cuidado con tus sueños, Timothée, porque pueden hacerse realidad. Y si no, que le pregunte a Melissa Leo. El Oscar que perjudicó a Melissa Leo Melissa Leo es una de esas actrices que siempre han estado ahí: figuró en la primera serie del creador de The Wire, contó sus películas por decenas desde su debut y fue nominada al Oscar por primera vez en 2009 por Río helado. The Fighter se cobró dos deudas de cara a las estatuillas, una de ellas aún más cuantiosa que la de Leo: Christian Bale no solo ganó el premio, sino que fue nominado por primera vez en su carrera. Luego, lo nominarían tres veces más y, pese a no haberlo ganado, desde entonces no le ha ido mal. A Melissa Leo, que hizo doblete con el Globo de Oro, algo peor. Desde 2010, sus películas más notables son con papeles secundarios en El vuelo, Prisioneros o La gran apuesta, en la que vuelve a coincidir con Christian Bale, que resultó nominado al Oscar. Repasando la filmografía de Melissa Leo, puede apreciarse como punto de ruptura (y nunca mejor dicho) el Oscar a The Fighter y ella misma lo explica en una entrevista: “Ganar un Oscar no ha sido bueno para mí ni para mi carrera. No lo soñé, nunca lo quise y tenía una carrera mucho mejor antes de ganarlo”. En los últimos cinco años, el telefilme o el largometraje tipo “esto debería ir directamente a VHS” es su género por excelencia. Tampoco hay mejores proyectos en su horizonte, cuatro en total, y quizá la más vistosa sea Passenger, dirigida por André Øvredal , especialista en el cine de género con películas como La autopsia de Jane Doe o Historias de miedo para contar en la oscuridad.