Esta nominación al Oscar de 'Avatar: Fuego en ceniza' sorprendió a todo el mundo pero tiene una explicación
2026-03-12 - 06:13
Hay un sector del público al que Avatar no acaba de llegar y, desgraciadamente para James Cameron, lo componen los votantes a los Oscar. La primera película presumió de nueve nominaciones y tres estatuillas técnicas; El sentido del agua se quedó en cuatro candidaturas y un único Oscar, de nuevo técnico; y la tercera, mientras desata su Fuego en cada punto del mundo, desde España a Nueva Zelanda, se queda en cenizas en los Oscar. En total, la tercera película de Avatar, la menos taquillera de lo que va de franquicia, es también la menos nominada de todas: de los nueve Oscar a los que optó la primera, esta se ha quedado en dos, Mejores efectos visuales (que ganaron las dos anteriores) y Mejor vestuario. Y esta última nominación hay mucha gente que no acaba de entender. ¿Qué vestuario exactamente, si excepto los militares todo lo demás son efectos especiales? Te lo explicamos. ¿Por qué 'Fuego y ceniza' opta a Mejor vestuario? A Deborah Scott no le importa. Ella ya tiene un Oscar: lo ganó, de hecho, en una película de James Cameron, solo que en esta el único personaje azulado es Leonardo DiCaprio en su penúltimo plano. Titanic, entre el chapuzón de estatuillas que recibió, fue condecorada como la película con mejor vestuario de su año. Pero, en aquel caso, todos entendieron qué se estaba premiando. Lo que no está tan claro es qué ha hecho Deborah Scott en Fuego y ceniza. Pese a que los avatares vayan, por lo general, ligeros de ropa, su diseño estético los singulariza, no solo distinguiendo una tribu de la otra, sino entre los propios hermanos de clan. Esto se debe, en gran parte, a Scott, que compone las vestimentas y caracterizaciones de todos los personajes de la tercera película y elabora sus máscaras, tops y collares. En este sentido, los Mangkwan, los guerreros liderados por Oona Chaplin, se prestan a mayor lucimiento que ninguna otra tribu de Avatar. Eso sí, las vestimentas que Deborah Scott confecciona no se usan directamente sino que sirven como referencia para la creación artificial, mediante efectos especiales, de los ropajes que en última instancia llegan al espectador. No obstante, esto no elimina el papel que desempeña Deborah Scott al confeccionar el vestuario, ya que sin su trabajo los avatares llevarían una ropa mucho menos llamativa y nos costaría sangre, sudor y lágrimas (¿candidata a subtítulo de la próxima Avatar?) diferenciar a Jake Sully de Neytiri.