Estas son las comunidades donde heredar resulta más caro
2026-02-11 - 11:45
La fiscalidad de las herencias va por barrios... o por comunidades autónomas. Asturias, Aragón, Cataluña y Castilla-La Mancha se sitúan entre las regiones donde heredar resulta más caro en España, sobre todo cuando las cantidades o bienes que los padres transmiten a los hijos se sitúan en 500.000 euros o por encima. Un informe elaborado por la compañía de Defensa Jurídica Arag, detalla la factura tributaria de tres supuestos de herencia familiar (200.000, 500.000 y 1.000.000 euros) y pone de relieve cómo la presión fiscal aumenta de forma muy desigual según la comunidad en la que se produce la sucesión. En el primero de los escenarios, el de una herencia de 200.000 euros, la tributación estatal rondaría los 5.500 euros, si bien esta normativa solo se aplica, en la práctica, a extranjeros en España. La mayoría de comunidades apenas penalizan este tipo de transmisiones y en territorios como Madrid, Extremadura, Murcia, La Rioja, Ceuta y Melilla la cuota no supera los 60 euros, gracias a reducciones y bonificaciones por parentesco que prácticamente eliminan la carga fiscal para patrimonios modestos. Las diferencias se agrandan en herencias de 500.000 euros, donde Andalucía, Baleares, Cantabria, Galicia y Canarias apenas exigen pago, frente a Navarra, Cataluña y Castilla-La Mancha, que sitúan la factura entre 5.000 y 16.000 euros. Las diputaciones forales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya se mueven en torno a los 1.600 euros, mientras que comunidades como la Valenciana o Madrid mantienen cuotas por debajo de los 1.000 euros. En el tercer supuesto, con un millón de euros heredados, Andalucía, Baleares, Cantabria y Galicia siguen eximiendo del pago y Canarias únicamente reclama una cantidad simbólica. En el lado opuesto, Navarra, Castilla-La Mancha, Cataluña, Aragón y Asturias pueden llegar a exigir más de 100.000 euros, siendo estas dos últimas las que presentan una fiscalidad más gravosa. González recuerda que el Impuesto de Sucesiones parte de una ley estatal que lleva años sin cambios y cuyos importes no se han actualizado, mientras las comunidades han desarrollado normativas propias más o menos favorables. Ni se han actualizado los importes aprobados en su momento, ni parece que exista intención de hacerlo”, explica María Esther González, abogada fiscalista de ARAG Ante este mapa desigual, Arag recomienda conocer en detalle la normativa autonómica, aprovechar reducciones y bonificaciones -incluidas las aplicables a seguros de vida, a menudo olvidadas- y planificar la sucesión mediante testamento y, en su caso, donaciones en vida cuidadosamente analizadas para evitar efectos indeseados en otros tributos como el IRPF. “La planificación sucesoria, mediante la confección de un testamento adaptado a la legislación civil y fiscal, es fundamental para optimizar la carga tributaria”, recuerda González, quien además aconseja analizar la posibilidad de realizar donaciones en vida. “Eso se ha de hacer con cuidado para evitar un impacto negativo en otros impuestos, como el IRPF”.