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Este es el gesto que contribuye a la aparición de doble mentón (y puede que no supieras)

2026-02-25 - 17:03

La papada se ha convertido en una de las principales preocupaciones estéticas tanto en mujeres como en hombres, y no siempre está relacionada con la edad o con el peso. La realidad es que determinados hábitos cotidianos, muchas veces normalizados, influyen directamente en la pérdida de firmeza del contorno mandibular y del cuello. El uso del móvil, posturas mantenidas durante horas o incluso la forma en la que respiramos pueden acelerar el descolgamiento de esta zona. "El cuello y la papada son áreas especialmente sensibles al paso del tiempo y a los hábitos diarios. Es una zona donde la piel es más fina y donde la flacidez se manifiesta antes si no se cuida correctamente", explica el Dr. Sergio Quintero, director de la clínica Elegance Medical. El gesto cotidiano que contribuye a la aparición de papada Mirar el móvil es un gesto automático, casi inconsciente. Lo hacemos al despertarnos, en el trabajo, en el transporte público y antes de dormir. Sin embargo, esta acción tan repetida a lo largo del día tiene un impacto directo en una de las zonas más delicadas del rostro como el cuello y la papada. El conocido como tech neck hace referencia a la postura mantenida de flexión del cuello hacia adelante al utilizar dispositivos electrónicos. Aunque inicialmente se asoció a molestias cervicales y problemas posturales, hoy sabemos que también acelera el envejecimiento facial, especialmente en la zona submentoniana. "Cuando inclinamos la cabeza hacia abajo de forma repetida, la piel del cuello y de la papada se pliega de manera constante, perdiendo progresivamente su capacidad de recuperación", explica el médico estético. “Es un estrés mecánico diario que, con el tiempo, se traduce en flacidez, descolgamiento y pérdida de definición del contorno mandibular”. A diferencia de otras áreas del rostro, el cuello tiene características anatómicas que lo hacen especialmente vulnerable. La piel es más fina, tiene menos glándulas sebáceas y una menor densidad de colágeno, lo que reduce su capacidad de defensa frente a agresiones externas y gestos repetidos. Si a esto se suma una postura forzada durante horas, el deterioro se acelera. Además, el tech neck no solo afecta a la piel. La musculatura cervical profunda pierde tono y soporte, favoreciendo que el tejido se descuelgue y que la grasa submentoniana se haga más visible, incluso en personas jóvenes y con un peso normal. "Cada vez vemos pacientes de treinta y pocos años con papada incipiente, y en muchos casos el denominador común es el uso intensivo del móvil y el ordenador portátil", señala el especialista. ¿Cómo podemos tratarlo? La prevención empieza por la corrección postural. Elevar el móvil a la altura de los ojos, evitar mirar hacia abajo durante periodos prolongados y hacer pausas frecuentes para estirar el cuello son gestos sencillos que pueden marcar la diferencia a largo plazo. "No se trata de dejar de usar la tecnología, sino de aprender a usarla sin castigar al cuello", apunta Quintero. También es fundamental integrar el cuello en la rutina estética diaria. "Hidratación, activos reafirmantes y protección solar deben aplicarse siempre hasta la zona de la papada. Es una zona que envejece antes y que delata rápidamente los malos hábitos", insiste el experto. Cuando la flacidez ya es visible, la medicina estética ofrece soluciones eficaces sin necesidad de cirugía. En este contexto, tecnologías como el láser Endolift permiten actuar directamente sobre el origen del problema. "Con Endolift trabajamos desde el interior, estimulando la producción natural de colágeno y favoreciendo la retracción del tejido", explica el Dr. Sergio Quintero. "Esto nos permite mejorar la definición del cuello y la papada respetando siempre la naturalidad del rostro".

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