Estos son los destinos más románticos para viajar durante San Valentín
2026-02-10 - 17:15
Con la fecha más romántica del año a la vista en el calendario, toca ponerse las pilas para no caer en los tópicos de siempre y luego lamentarse por no haberse esforzado más. San Valentín es la excusa perfecta para una escapada de dos o tres días con el único objetivo de pasear, comer bien y dormir sin despertador. Si te faltan ideas, aquí van algunas que aúnan historia, ambiente y escenarios que parecen pensados para ir de la mano: desde ciudades españolas con alma hasta clásicos europeos y una ruta de castillos que convierte cualquier fin de semana en película. Teruel Con los amantes más famosos de la historia, aunque no se les recuerde con mucho cariño por lo de "tonta ella y tonto él", esta ciudad aragonesa es uno de los destinos más acertados para celebrar la fiesta del amor por todo lo alto. La cita grande son Las Bodas de Isabel de Segura, una recreación medieval para recordar a aquellos dos amantes que transforma el centro en un escenario con mercado, trajes, escenas en la calle y un ambiente que te envuelve desde el primer minuto. Tras años de celebración, este, que tendrá lugar del 19 al 22 de febrero, será el primero desde que el Ministerio de Turismo la declaró Fiesta de Interés Turístico Internacional a finales del año pasado. Para completar el plan romántico, el imprescindible es el Mausoleo de los Amantes, junto a la iglesia de San Pedro: sales con la sensación de haber estado dentro del mito (y, de paso, te llevas una visita patrimonial potente). Salamanca Aunque ya no necesites a una celestina, esta ciudad castellana tiene todo para un San Valentín muy especial. Aquí el clásico funciona: hotel con encanto, paseo bien abrazados y una ciudad que, cuando cae la tarde, parece un decorado que apetece recorrer una y otra vez. Un ratito por la Plaza Mayor (especialmente bonita de noche), cruzar el Puente Romano mirando el perfil de la catedral, perderse por calles con aire universitario y acabar en un café o una cena sin prisas. Y para rematar, un mirador o una terraza con vistas al conjunto catedralicio para declarar tu amor eterno. Verona Verona es otro destino romántico con historia... y final trágico, como pasaba siempre antes de las producciones de Hollywood. La ciudad es el escenario de Romeo y Julieta, y eso se nota: hay un ambiente especial, como si todo estuviera pensado para pasear de la mano y dejarse llevar por la emoción. El lugar donde descansan (supuestamente) los restos de los protagonistas es una visita interesante, aunque es el balcón de Julieta donde se concentra buena parte de la magia de la ciudad. Cumplidos los trámites con los enamorados, toca descubrir lo bonita que es esta ciudad del norte de Italia. Repleta de elegantes y animadas plazas y con uno de los anfiteatros romanos más impresionantes que se puedan visitar, en Verona una escapada te sabrá a poco. Praga Un clásico que nunca falla, con el que siempre se acierta y con el que un "te quiero" está garantizado. Incluso si te sale un mal día, saldrás ganando, ya que tiene un punto todavía más romántico si se le suma un poco de niebla o incluso nieve. Calles estrechas con una suave iluminación, plazas llenas de historia, cafés donde apetece refugiarse y un aire de cuento que aparece en cuanto cruzas el río. El plan más clásico —y por algo lo es— es pasear por el Puente de Carlos a primera hora o al anochecer, cuando la ciudad se ve más dorada y el ambiente se vuelve más íntimo. Luego toca perderse por la zona antigua (Malá Strana) y el remate perfecto: subir hacia el Castillo para ver el perfil de Praga iluminado. Ruta por el Valle del Loira Un plan muy especial es el Valle del Loira, en el corazón de Francia. Y si quieres huir de las aglomeraciones y apostar por rincones menos conocidos, Touraine es lo que necesitas. Una región repleta de castillos de cuento, pueblos que parecen decorados y carreteras que invitan a ir parando para quedarse con cada detalle del paisaje. La ruta romántica puede ser tan sencilla como encadenar tres paradas al sur de Tours. Loches, con su ciudadela en lo alto y ese aire medieval más puro que otros castillos del valle, guarda además una historia de corte y escándalo: la tumba de Agnès Sorel, amante de Carlos VII, está en la Collégiale Saint-Ours. Después, Montrésor, que está en la lista de Les Plus Beaux Villages de France y tiene un punto irresistible junto al río Indrois; su castillo estuvo ligado al conde polaco Xavier Branicki, cuya huella sigue muy presente en el pueblo. Y, para rematar, Chédigny, el "pueblo jardín" donde las rosas se han adueñado de las calles (más de 1.000 rosales) y todo huele a escapada romántica. El broche perfecto es dormir en un château-hôtel: en Turena hay varios castillos convertidos en hoteles, ideales para hacer el plan redondo (o en forma de corazón).