Estos son los errores emocionales en pareja que repites sin darte cuenta, según una psicóloga
2026-03-15 - 18:13
Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y es que aunque intentamos evitar algunas situaciones, hay momentos en los que inevitablemente caemos en el mismo error. Nos pasa en el trabajo, con la familia, con las amistades y también con las relaciones de pareja. Y esto tiene una explicación. Según Marian Barrantes, psicóloga y coordinadora del área de pareja de Clínicas Origen, muchos conflictos de pareja no surgen por falta de amor, sino por creencias sobre cómo "debería" ser una relación. Por eso, es importante desmontar algunos falsos mitos que hemos normalizado sin cuestionarlos y aprender a identificar ciertos errores que perjudican la relación de pareja. Los 5 mitos del amor romántico que más dañan las relaciones 1. "El amor verdadero debería fluir sin esfuerzo" El mito romántico transmite la idea de que, cuando existe amor, la relación debería funcionar sola y sin dificultades. Sin embargo, la psicóloga subraya que una pareja sana no se define por la ausencia de problemas: "Una pareja sana no es aquella en la que no hay dificultades, sino aquella que dispone de recursos para afrontarlas y elaborarlas conjuntamente". 2. "Si hay amor, el deseo debería ser constante" El deseo en pareja no es una emoción automática que deba mantenerse en el tiempo. Lo habitual es que fluctúe según factores como la rutina, el estrés o la calidad del vínculo, y estas variaciones son normales dentro de relaciones sanas. "No es posible mantener el deseo a largo plazo en la forma idealizada y constante que propone el mito romántico. El daño lo produce las expectativas irreales que se han construido en torno a él", explica Barrantes. Mantener el deseo implica comprender su naturaleza cambiante y cuidarlo a través de la comunicación, la intimidad y la atención. Muchas parejas viven la disminución del deseo como una señal de fracaso. "El mito romántico se vuelve dañino cuando transmite que, si el deseo fluctúa o disminuye, la relación está ‘rota’ o el amor se ha acabado". La experta recuerda que “a largo plazo, el deseo no desaparece necesariamente, pero se transforma”. 3. "La fidelidad surge de forma natural cuando quieres de verdad" La psicóloga explica que, en las primeras etapas de la relación, la fidelidad suele vivirse como algo espontáneo, pero con el tiempo esta idea deja de sostenerse. "A medida que la relación avanza, la fidelidad deja de ser solo un efecto del estado emocional y pasa a convertirse en una decisión consciente". Además, Barrantes señala que la fidelidad va más allá del plano sexual: "Desde una perspectiva psicológica y terapéutica, la fidelidad no se reduce únicamente a la ausencia de infidelidad sexual, sino que implica lealtad emocional, coherencia entre lo que se piensa, se siente y se hace, y respeto a los acuerdos explícitos o implícitos de la pareja". 4. "Las relaciones intensas son más apasionadas" La intensidad emocional a veces se confunde con amor profundo, pero no siempre refleja bienestar. Marian explica: "Las relaciones intensas suelen estar marcadas por picos emocionales: mucha conexión, mucha discusión, mucha reconciliación. Aunque generan sensación de vida, esa intensidad a menudo está sostenida por la inestabilidad, la incertidumbre o el miedo a perder al otro". 5. "La calma es aburrimiento" Muchas veces las relaciones tranquilas se interpretan como falta de pasión, cuando en realidad reflejan estabilidad y seguridad emocional. "Las relaciones tranquilas se caracterizan por mayor previsibilidad, seguridad emocional y ausencia de drama constante. La calma suele ser un indicador de estabilidad, confianza y regulación emocional, no de desinterés", explica la psicóloga. Los 5 errores emocionales que repetimos en pareja sin darnos cuenta Marian Barrantes explica que más allá de los mitos románticos, muchas rupturas se producen por patrones emocionales inconscientes que se repiten dentro de la relación. Estos son algunos de los más frecuentes. 1. Pedir amor de la forma equivocada La psicóloga explica que muchas personas expresan sus necesidades afectivas a través de la queja, la crítica o el reproche, cuando en realidad están pidiendo cercanía, validación o cuidado. Esto puede generar distancia y reforzar los conflictos. 2. Confundir vínculo con control Por miedo a perder la relación, se intenta reducir la incertidumbre mediante comportamientos controladores, celos o exigencias constantes, lo que afecta negativamente la autonomía y el deseo. 3. Evitar el conflicto creyendo que así se protege la relación Muchas parejas creen que ignorar los desacuerdos o retirarse emocionalmente ayuda a mantener la paz, pero este patrón suele acumular resentimiento y distancia con el tiempo. "El silencio, la retirada emocional o el 'me da igual' aparente pueden funcionar a corto plazo, pero a largo plazo generan resentimiento y desconexión", explica la psicóloga. 4. Esperar que el otro adivine lo que necesitamos Otro patrón repetido es la expectativa implícita de que el otro adivine lo que necesitamos. Confiar en que el otro intuirá nuestras necesidades crea frustración y sensación de invisibilidad cuando esto no ocurre, añade Marian. 5. Caer en la desigualdad emocional El desequilibrio de roles dentro de la pareja, donde uno asume la carga emocional principal mientras el otro permanece más pasivo, genera desgaste y pérdida de deseo. Barrantes explica: "Este desequilibrio suele generar sentimientos de injusticia, agotamiento y frustración, afectando la conexión emocional y el bienestar de la pareja".