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Europa aplica en Irán la 'doctrina Groenlandia' para plantarse ante Trump y la OTAN se desmarca como alianza defensiva

2026-03-17 - 09:23

Europa se vuelve a plantar ante Donald Trump: no habrá misión ni acompañamiento a Estados Unidos en el estrecho de Ormuz y la idea es mantener viva lo que en Bruselas algunas voces ya llaman la 'doctrina Groenlandia', en referencia a la vía elegida para responder al órdago de Washington con la isla más grande del mundo. Los europeos creen que la mejor manera de convivir ahora mismo con la Casa Blanca pasa por la firmeza. Mientras, la OTAN también mantiene que no es su papel implicarse directamente en la guerra en Oriente Medio. "Esta no es la guerra de Europa", dijo este lunes la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, solo horas después de ver cómo los países rechazaban su idea de lanzar una misión europea en Ormuz. De hecho, fuentes comunitarias y de la Alianza consultadas por 20minutos insisten en que el continente es soberano a la hora de decidir, y que la prioridad tiene que ser la desescalada sobre todo con vistas a paliar lo más rápido posible los efectos del conflicto, sobre todo desde el punto de vista energético. En la OTAN el mensaje tampoco cambia: la organización es defensiva, no cabe la aplicación del artículo 5 de defensa mutua y la meta tiene que seguir siendo la diplomacia. Los socios le han dado la espalda de tal manera a Trump que Kallas tuvo que recular, sí, pero además aseguró, en la misma comparecencia, que "no hay voluntad" tampoco para reformar y ampliar la misión naval Aspides en el mar Rojo. Todo eso pese al mensaje de Trump que le augura "un muy mal futuro" a la OTAN si los países no se implican en el conflicto. De hecho, llegó a decir que hay algunos que sí están dispuestos, como es el caso, reveló, de Francia. Pero lo que sale de París es bien distinto. "No. El grupo de ataque de portaaviones francés permanece en el Mediterráneo oriental. La postura de Francia no ha cambiado: defensiva y protectora. Dejen de sembrar el pánico", sostuvo su jefe de la diplomacia, Jean Noel Barrot. Lo mismo expresó el canciller alemán, Friedrich Merz, sobre una posible implicación de la Alianza Atlántica. "Esto no tiene nada que ver con la OTAN", espetó. Ese rol defensivo es el que se afana en recordar la OTAN para que no haya dudas: no habrá implicación directa ni movimientos a corto plazo. "España lo que está es en la desescalada. No hay que hacer nada que añada todavía más tensión, más escalada. Lo que hay que hacer es que cesen los bombardeos, que cesen los lanzamientos de misiles sobre todos los países de Oriente Medio y que volvamos a la mesa de negociación", esgrimió por su parte el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares. Las fuentes en este sentido añaden que el continente ha ido aprendiendo la lección para no hacer seguidismo ciego a lo que diga o haga Estados Unidos, eso sí, para enfado de Trump, que afeó a los aliados que se beneficiaran de "más de cuarenta años" de protección, dijo, por parte de Washington para luego no ayuda "cuando se les necesita". Si acaso solo el Reino Unido ha abierto la puerta a una misión en Ormuz, pero no de a la mano de Washington, sino de manera "colectiva y creíble", en palabras del primer ministro, Keir Starmer. Tenemos que reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilizar en el mercado y eso no es una tarea sencilla. Por eso estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluyendo nuestros socios europeos", explicó en una comparecencia en Downing Street. Y en esa foto la OTAN, de nuevo, quiere ocupar un segundo plano. "Los aliados ya han dado un paso adelante para proporcionar seguridad adicional en el Mediterráneo. Somos conscientes de que algunos aliados individuales están hablando con Estados Unidos y con otros sobre qué más podrían hacer, también en el contexto de la seguridad en el estrecho de Ormuz", aclararon desde la Alianza. Sí ha habido despliegues por ejemplo en clave UE para ayudar a Chipre, por ejemplo con la presencia de la fragata española Cristóbal Colón. Pero Europa no quiere escalar más. Si acaso, repiten en algunas capitales, el papel mediador para una misión tiene que recaer en la ONU, pero, de nuevo, la prioridad tiene que ser la diplomacia. La participación europea será, insistieron algunos países, "en la conversación" y no en el conflicto. "Queremos participar en las negociaciones, porque la seguridad del estrecho de Ormuz y del mar Rojo solo se logrará mediante una solución negociada, y eso requerirá dialogar con los iraníes", sostuvo el Gobierno alemán, igual que el Ejecutivo de Países Bajos. "Queremos participar en la conversación, pero en este caso es muy importante actuar con prudencia antes de tomar decisiones". Europa dice haber aprendido la lección y la guerra en Oriente Medio, con algunas divisiones entre países eso sí, parece haber confirmado que la firmeza ante Trump enfada a Washington, sí, pero también permite más margen de maniobra a los europeos. La 'doctrina Groenlandia' de momento aleja a la UE y a la OTAN de Ormuz sin que Estados Unidos tenga claro cuándo va a terminar el conflicto.

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