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Europa reinicia la carrera nuclear con un lenguaje propio de la Guerra Fría y un eje de aliados... entre los que no está España

2026-03-04 - 05:03

Atrás han quedado los tiempos en los que la carrera nuclear y armamentística parecían cosas dignas de novelas, de un pasado al que ya no se volvería: se ha vuelto. Europa vuelve a entrar en clave Guerra Fría y ha sido Emmanuel Macron quien ha acuñado el nuevo concepto de "disuasión avanzada" para liderar, dijo, el rearme nuclear de un continente que, por una cosa o por otra, ya no puede depender del paraguas defensivo de Estados Unidos, enfrascado ahora en una ofensiva sobre Irán. Así, Francia encabeza un grupo al que ya se han sumado Alemania, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Grecia, Polonia, Suecia y Dinamarca. No así España, que sigue desmarcada de esta iniciativa. Francia ha anunciado este martes el envío a Chipre de una fragata de guerra, sistemas antimisiles y antidrones. Reino Unido también aportará un buque de guerra a la isla y sistemas de defensa antidrones, tal como confirmó el primer ministro, Keir Starmer, después de los ataques con drones que sufrió este lunes la base británica en la zona; desde Nicosia y desde Bruselas insisten eso sí en que el país —miembro de la UE pero no de la OTAN— "no es objetivo" de Irán en la escalada en Oriente Próximo. París y Londres se suman así a Grecia, que confirmó el lunes el envío de tropas. Alemania se está planteando hacer lo propio. Desde Bruselas, la Comisión Europea ha aclarado que Chipre "no ha pedido activar" la cláusula de defensa mutua, y además la portavoz del Ejecutivo comunitario, Paula Pinho, destacó en rueda de prensa que los últimos acontecimientos en Oriente Próximo validan que la UE ahora priorice su "refuerzo militar" y la política de defensa. Sobre la asistencia a Chipre, Pinho añadió que corresponde al país afectado analizar la situación y decidir si recurre al artículo 42.7 del Tratado: establece que, si un país de la Unión es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros le deberán prestar ayuda y asistencia "con todos los medios a su alcance". Solo se ha invocado una vez, y fue en 2015 tras los ataques yihadistas en París. España, por su parte, se desmarcó de la idea de Macron y de ese despliegue de fuerzas europeas. "Estamos ante una disyuntiva: o el derecho internacional y los principios de la carta de las Naciones Unidas, o la ley de la selva, donde impera la ley del más fuerte, pero eso es un mundo más inestable para todo el mundo", comentó el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Fue rotundo sobre el paso de Francia. "En materia nuclear, hablando de armas de destrucción masiva sin vuelta atrás, nosotros somos mucho más favorables al control y reducción armamentística nuclear que a mantener una escalada", añadió, y al mismo tiempo no dio importancia al hecho de que el Gobierno de Sánchez no dejase a EEUU actuar contra Irán desde las bases de Morón y Rota. "Son bases de soberanía española. No hay nada extraño ni sorprendente y no esperamos ninguna consecuencia", terminó. No obstante, horas después el propio Trump calificó a España de "aliado terrible" por esa negativa y avisó de que cortaría "todas las relaciones" con el país. "Podríamos usar las bases si quisiéramos", alertó el presidente estadounidense durante su reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz. Quién sí autorizó "con condiciones" a EEUU el uso de la base de Azores fue Portugal, tal como resaltó el ministro de Exteriores, Paulo Rangel, quien además defendió que el país luso tiene "una relación transatlántica distinta" a la de España. "La primera condición es que sea una respuesta, solo como defensa. Después, que sea necesario, es decir, tiene que responder al principio de necesidad y de proporcionalidad y la tercera condición es que solo puede ser contra objetivos de naturaleza militar", resumió. En Bruselas no ven con malos ojos la iniciativa, según fuentes comunitarias consultadas por 20minutos, que prefieren ser cautas de momento pero asumen que el continente europeo no puede depender de la defensa de Estados Unidos porque, dicen, las evidencia son claras: los intereses de Trump están en otros puntos del planeta, aunque abogan por la estabilidad en la relación transatlántica. El paso de Francia, de hecho, es un avance en cierto modo en la autonomía estratégica europea. En los pasillos de la capital comunitaria se repite un mantra que para muchos ya está manido: se trata de aprender el lenguaje del poder. No obstante, la Comisión Europea no tiene competencias en la política exterior y de seguridad por lo que, recuerdan las fuentes, toda la responsabilidad recae sobre los Estados miembros. Se sumó a los pronunciamientos sobre la situación Giorgia Meloni. "La situación explosiva en Oriente Medio y los drones en los cielos de Chipre no son conflictos separados, sino el resultado directo de la destrucción del derecho internacional", avisó la primera ministra italiana, en un tono parecido al español. "Todo comenzó en Ucrania, cuando Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, violó cínicamente las fronteras de un país vecino y señaló al mundo entero que las reglas ya no se aplican", sostuvo en una entrevista con TG5. Cualquier violación a la legalidad y a la Carta de Naciones Unidas tendrá consecuencias para cada una de las personas que habitan el planeta A esos movimientos Irán ha respondido con un aviso: el Gobierno iraní ha avisado a los países europeos de que habrá "consecuencias" si se suman a la ofensiva de EEUU e Israel, según el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei. "Cualquier violación a la legalidad y a la Carta de Naciones Unidas tendrá consecuencias para cada una de las personas que habitan el planeta", expuso en rueda de prensa, y alegó que la ofensiva de Washington no está justificada. "El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tiene el deber de detener la guerra. Si quisiera hacerlo, podría detenerla; la comunidad internacional debe optar por detener esta guerra antes de que sea demasiado tarde", concluyó. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reconocido por su parte que la Casa Blanca no ha pedido la participación de la Alianza en sus operaciones, y además ha elogiado el papel de España como aliado pese a no poner a disposición de Washington las bases de Rota y Morón. "En lo que respecta a la logística, por ejemplo, el sistema Patriot español en Turquía, lleva ya diez años defendiendo el país y los intereses clave de Estados Unidos ubicados allí", dijo. Desde Macedonia del Norte el neerlandés volvió a señalar directamente a Irán y ha manifestado de nuevo su apoyo a los ataques. "Irán, como exportador de caos, ha sido responsable durante décadas de atentados terroristas e intentos de asesinato. Puedo hablar por experiencia propia en mi país, donde miembros de la diáspora iraní han estado bajo amenaza del régimen iraní. Y hablo aquí del régimen, no del pueblo iraní. El problema es el régimen". Las capacidades nucleares europeas Ahora mismo, Francia mantiene una fuerza nuclear independiente conocida como la Force de dissuasion, basada principalmente en una tríada parcial (marítima y aérea). Su componente más importante son los submarinos nucleares lanzamisiles balísticos (SSBN) de la clase Triomphant, equipados con misiles balísticos M51. Francia dispone de aproximadamente 290 ojivas nucleares y no participa en el Grupo de Planificación Nuclear de la OTAN, preservando el control totalmente nacional de su arsenal. Además del componente submarino, cuenta con misiles nucleares de crucero lanzados desde aviones Rafale de la Fuerza Aérea y la Marina, como el ASMP-A. Francia mantiene una doctrina de disuasión estrictamente defensiva. Por su parte, Reino Unido posee una disuasión nuclear basada exclusivamente en el mar, con una política de "disuasión continua en el mar". Opera submarinos SSBN de la clase Vanguard, armados con misiles balísticos Trident II D5 (fabricados en Estados Unidos). El Reino Unido dispone de alrededor de 225 ojivas nucleares (con planes anunciados para elevar el límite máximo), aunque mantiene menos desplegadas operativamente. A diferencia de Francia, el sistema británico depende tecnológicamente de la cooperación con Estados Unidos, pero las decisiones de empleo son soberanas del Gobierno británico; no obstante, esa cierta dependencia de Washington puede acabar jugando en contra de Londres en el escenario actual.

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