Eurovisión llama la atención a Felicia, de Suecia, por hablar de Israel: "Ha recibido un recordatorio"
2026-03-11 - 10:23
La cantante Felicia Eriksson, que representará a Suecia en Eurovisión, ha recibido una regañina por parte de la organización del festival por haber opinado sobre Israel y su participación en Eurovisión. "No creo que sea buena idea que Israel participe. He estado pensando si debería ir o no, pero ya he tomado una decisión: voy a ir y luego tendré que asegurarme de que no ganen. He dejado claro lo que pienso y voy a decirlo", decía Felicia en una entrevista al medio Aftonbladet. A eso respondió de inmediato la UER, empresa privada que organiza Eurovisión, apercibiendo a Felicia para aclararle que no puede hablar sobre Israel. Martin Green, director de la organización, emitió un comunicado público, un aviso a Felicia y al resto de delegaciones. "Estamos al tanto de los comentarios de Felicia tras su selección como representante sueca para el Festival de la Canción de Eurovisión en Viena, así como del comunicado posterior emitido por SVT", comenzaba diciendo. "La UER apoya plenamente el principio de libertad de expresión", continúa el comunicado, y aquí viene el pero: "Sin embargo, el Festival de la Canción de Eurovisión se rige por unas normas diseñadas para salvaguardar la neutralidad del evento y garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos los artistas". "Los participantes no deben instrumentalizar el Festival de la Canción de Eurovisión ni utilizar el evento como palanca para hacer declaraciones políticas o generar controversias, desviando así la atención del propósito del evento", añade el aviso. "Nos hemos puesto en contacto con SVT para asegurarnos de que su artista haya recibido un recordatorio claro de las normas y responsabilidades que se aplican tras su selección para el Concurso. Seguiremos dialogando con todas las partes implicadas para garantizar que se respeten las normas y proteger la integridad y neutralidad del evento", añadía Green. En los últimos años, muchas han sido las críticas hacia la UER por, precisamente, permitir que Israel instrumentalizara su candidatura y que ésta estuviera entroncada con la política, hasta el punto de que el primer ministro de Israel ha hecho declaraciones constantes e injerencias en el Festival. Además, la delegación israelí ha tenido altercados con varias delegaciones críticas con su participación en los últimos años y los medios israelíes acreditaron llegaron a fomentar una campaña de acoso contra periodistas, muchos españoles, que se manifestaron a favor de la liberación de Palestina. España, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia e Islandia decidieron retirarse de Eurovisión este año como protesta por la participación de Israel. Otros países decidieron mantener su participación, a pesar de tener posturas en contra de la ocupación de la Franja de Gaza por parte de Israel, que está ahora inmerso también en los ataques a Líbano e Irán. Mientras, Felicia, de 24 años, ha asegurado que no tiene pensado retractarse de sus declaraciones, a pesar de la advertencia de la UER, pues lo que dijo es su opinión personal. "Suecia compite y tenemos opiniones diferentes. La UER y yo pensamos de forma distinta", decía tras el comunicado y la amenaza de la televisión israelí KAN de hacer una protesta formal. La televisión sueca, SVT; la compañía discográfica y Felicia han tenido "conversaciones" sobre el tema y la cantante lo ha expresado así: "He sido clara: pienso lo que pienso y lo diré". La opinión del presidente de RTVE "El tiempo nos da la razón", decía en X (Twitter) José Pablo López, presidente de RTVE y uno de los promotores de la retirada de la televisión española de Eurovisión. "La EBU [UER] ha preferido convertirse en un órgano de vigilancia antes que defender los valores que fundaron Eurovisión", decía López, que añadía que es "inaceptable que se recuerden 'responsabilidades' a los artistas mientras se guarda silencio ante lo que ocurre en Gaza, en el Líbano o en Irán. Por esto nos fuimos". "La salida de RTVE no fue un capricho. Fue una respuesta directa a la vulneración de valores fundamentales", sentenciaba el directivo de RTVE.