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Expertos niegan que la prórroga del cierre de Almaraz encarezca el precio de la luz: "Nuclear y renovables son se complementan"

2026-02-07 - 10:35

Las dudas sobre la Central Nuclear de Almaraz vuelven a resurgir por enésima vez. El grupo ecologista Greenpeace publicó el 3 de febrero un informe en el que concluye que su cierre programado (la Unidad I en noviembre de 2027 y la II en octubre de 2028) y su sustitución por energías renovables serían "técnica, ambiental y económicamente más eficientes que su prórroga", una opción que el Gobierno sigue estudiando. Sostiene, entre otros aspectos, que prolongar su vida supondría un sobrecoste en la factura de la luz, un aumento de la contaminación y estima que no habría inconveniente alguno en que las renovables sustituyeran a la planta. Expertos consultados por 20minutos, sin embargo, muestran sus discrepancias a tales conclusiones de un documento elaborado por el director de la Cátedra de Transición Energética de la URJC, Eloy Sanz, y el investigador de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) Víctor García Carrasco. Para la realización del estudio se han tenido en cuenta tres hipótesis. El cumplimiento del calendario de cierre, una prórroga hasta 2030 y una prolongación desacelerada del despliegue renovable ante posibles extensiones similares al resto del parque nuclear, un punto de partida con el que Julián Mora, Catedrático de Ordenación del Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Extremadura, no está de acuerdo, según explica a este diario: "Estos supuestos son conjeturas incompletas, lo que condiciona las conclusiones a las que han llegado y las orienta a un planteamiento sesgado e imprudente". Más allá de datos numéricos, este experto apunta a un problema de base en el propio estudio. "Plantea de antemano un dilema inexistente. O nuclear o renovables, pero en realidad ambas son necesarias y se pueden complementar. No tienen por qué ser contrarias. En todos los países hay un mix energético", detalla de forma tajante, y recalca: "¿Puede España renunciar a la nuclear sin haber resuelto los desafíos del almacenamiento y a la intermitencia de las renovables? Yo creo que no". El aumento de costes, en duda Más allá de que, a su juicio, España necesite sí o sí de esta energía, las conclusiones del informe tampoco resultan acertadas para Jorge Sanz, director asociado en NERA Economic Consulting: "El análisis es pésimo, los escenarios de inversión en renovables que pintan son absolutamente falsos". En primer lugar, cuestiona el sobrecoste acumulado de 3.831 millones de euros en la factura eléctrica que tendría, de acuerdo con el documento, el cierre entre 2028 y 2030. Según este, a partir de 2033 el megavatio hora pasaría de 58 a 63,5 euros por hora: "Se lo han inventado". Con él coincide también Mora, para quien en este aspecto se ha hecho una "interpretación incompleta", pues en el futuro el consumo energético será mayor debido a la constante evolución del proceso de digitalización. "No han tenido en cuenta que en poco tiempo habrá un salto estructural con la Inteligencia Artificial, los centros de datos, la electrificación...". Pero no sería el único error en esta estimación: "No se compara adecuadamente el coste operativo de una planta amortizada, sin deuda, con lo que sería ahora el desembolso necesario para instalar nuevos volúmenes de renovables". El informe también estima que, en caso de que la planta no cerrase en la fecha prevista, podría darse una pérdida de inversión en las renovables de hasta 26.130 millones entre 2026 y 2033. Sin embargo, cree que actualmente existe un estancamiento de estas energías y que "ya no hay nadie invirtiendo" debido a dos motivos. En primer lugar, por el apagón: "Con la caída se demostró que un exceso de renovables es malo para la garantía del suministro. Cuando hay demasiadas a la vez, Red Eléctrica las quita, entonces, ¿quién va a invertir ahora en ellas?" En segundo, apunta al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) implementado por el Gobierno. De acuerdo con el mismo, a partir de 2030 existirá "gran cantidad de potencia renovable", por lo que el precio así "se hundiría". Dada la situación, nadie va a invertir ahora, puesto que no sería rentable, comenta: "Solo se van a dar inversiones si el Gobierno da subvenciones, por lo que ahora todo el mundo está parado esperando". Estimaciones de seguridad En el ojo del huracán también está el aspecto de la seguridad y viabilidad. De acuerdo con el análisis, el 96,4% de la producción de la central podría cambiarse por renovables sin necesidad de utilizar gas, un elemento indispensable para garantizar la firmeza en el suministro. Sin embargo, para Sanz es inviable. "Es radicalmente falso, porque no sería estable". "Es indispensable el uso del gas, porque, junto a la nuclear, es el único elemento que puede dotar al sistema de firmeza y estabilidad", señala Mora en la misma línea, y añade que, de lo contrario, "habría un riesgo estructural". Teniendo en cuenta esta circunstancia, ambos expertos señalan que el análisis presentado por el grupo ecologista ha sido superficial. "El ejercicio que han hecho ha sido sustituir la nuclear por renovables y ver si puede cubrir la punta de demanda, pero no han analizado las consecuencias del apagón". Y es que el 28 de abril de 2025 marcó un precedente que ha tenido consecuencias, detalla: "Fue por un exceso de renovables, por un problema de control de tensión, pero actualmente las renovables no pueden hacer este control si no se utiliza este gas. Por eso es necesario". Posibles consecuencias climáticas En cuanto a posibles consecuencias climáticas, el documento apunta a que la prórroga de la actividad de la central generaría una reducción de las emisiones entre 2028 y 2030. Sin embargo, a partir de 2030 se traduciría en una acumulación de entre 5,8 y 12,3 millones de toneladas métricas de CO2 adicionales respecto al cierre programado. Para Sanz, este razonamiento choca con las conclusiones anteriores. "Primero dicen que usar renovables no requeriría gas, pero apuntan a que, a largo plazo, con la central cerrada, aumentaría la contaminación", señala, debido a que el gas sería indispensable para las renovables: "Yo creo que hasta ellos mismos son conscientes de que esto mismo que dicen es incoherente". A pesar de que Sanz se muestra muy en desacuerdo con las hipótesis y resultados de este estudio, asegura que hay un aspecto "bueno". "Reconoce que si se prorroga la vida de Almaraz se podría bajar las emisiones y los precios. Son argumentos a favor", concluye.

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