Exploran una fosa vikinga y hallan el cráneo de un 'gigante' que fue sometido a una cirugía cerebral
2026-02-15 - 18:25
Una excavación arqueológica situada a las afueras de Cambridge, Reino Unido, ha revelado una fosa común de vikingos en la que se han encontrado varios esqueletos desmembrados que datan de entre lo siglos VIII y IX. Entre ellos, además, los investigadores han destacado el de un joven que tenía una altura extraordinaria para la época y que fue sometido a una cirugía cerebral. Según el análisis, llevado a cabo por la Universidad de Cambridge, el hallazgo se produjo en Wandledbury Country Park, un enclave histórico que se encuentra al sur de la ciudad. La investigación ha sacado a la luz un pozo que fue excavado junto a un antiguo recinto fortificado. Dentro de la fosa se identificaron los restos de 10 varones jóvenes. De ellos, hubo un aspecto que desconcertó al equipo científico. Y es que junto a cuatro cuerpos que se encontraban completos, se hallaron otros cráneos que no contenían cuerpo, así como huesos largos apilados. Según los autores del estudio, ello sugiere que no se trataba de un enterramiento ordinario, sino que su muerte se produjo bajo signos de violencia. Así, la combinación tanto de restos articulados como de restos fragmentados resulta poco habitual para la época de la que datan. Algunos cuerpos, además, presentan indicios de haber estado atados, lo que reforzaría la hipótesis de ejecuciones o castigos corporales. "La disposición de los huesos indica que estas personas tuvieron finales violentos", ha explicado Oscar Aldred, arqueólogo del Cambridge Archaeological Unit. Los primeros análisis por radiocarbono el origen del conjunto entre los siglos VIII y IX, un momento en el que la región actuaba como zona fronteriza entre sajones y vikingos. Además, el enclave de Wandlebury pudo funcionar como lugar de reunión y castigo público. "Podría tratarse de un espacio conocido donde se ejercía autoridad y se aplicaban sanciones ejemplares", ha añadido Aldred. Un joven de 1,95 metros Entre todos los restos destaca el cráneo de un joven de entre 17 y 24 años cuya estatura habría alcanzado los 1,95 metros, una estatura que se sitúa muy por encima de la media de su tiempo. Su cráneo presenta un orificio ovalado con signos de cicatrización que han sido identificados como una trepanación, una antigua técnica quirúrgica que estaba destinada a aliviar la presión intracraneal. Al parecer, según la osteólogoa Trish Biers, también de la Universidad de Cambridge, el individuo pudo sufrir un tumor en la glándula pituitaria, lo que le habría provocado un exceso de hormona del crecimiento. Por ahora, los investigadores continuarán realizando análisis de ADN para determinar si los restos encontrados pertenecen a la población vikinga o local.