Feijóo aumenta su presencia en Cataluña para captar el voto descontento: "Ningún otro partido allí se opone a Sánchez"
2026-02-21 - 07:03
Alberto Núñez Feijóo ha aumentado su presencia en Cataluña en los últimos meses. La visita del pasado jueves a Granollers (Barcelona) no ha sido la única que ha realizado el líder popular en los últimos tiempos, ya que el pasado mes de enero trasladó su Comité de Dirección a Barcelona para lanzar su plan de vivienda. A la ciudad condal también acudió para presentar su plan de inmigración en octubre, definiendo su posición en un territorio en el que el debate migratorio penetra más que otros, mientras que en noviembre volvió a ir a la sede de la patronal catalana Foment del Treball. Estas visitas no son más que ejemplos que evidencian la intención de los populares de intensificar su actividad en la comunidad catalana, ya que consideran que tienen una capacidad de crecimiento "brutal" por el vacío que, a su juicio, existe en un espacio concreto: el de oposición al Gobierno de Pedro Sánchez. "No se puede confundir el separatismo catalán con los catalanes", remarcó Feijóo el pasado jueves desde Granollers, apelando a los ciudadanos constitucionalistas en Cataluña que se desmarcan de los movimientos independentistas. Pero también se dirigía a los seguidores de estas corrientes ideológicas. "Se presentan como supuestos privilegios ante los ciudadanos catalanes, cuando realmente se tratan de privilegios a determinados partidos independentistas que sustentan al Gobierno de la nación", señaló el presidente del PP en su intervención. No obstante, la estrategia que los populares quieren seguir en la región va más allá. Fuentes de la dirección nacional del PP recalcan que ni ERC, ni Junts, ni los Comunes, ni la CUP se oponen al Ejecutivo central. "¿Qué partidos de Cataluña están en el bando contrario al Gobierno de España? Ninguno", señalan las voces populares, por lo que pretenden erigirse en la alternativa de voto para "todos aquellos que no les gusta lo que ven en España". De esta manera, en Génova pretenden asumir un discurso pragmático que también apele al electorado independentista, ya que "hay temas que ponen de acuerdo a votantes de todas las sensibilidades", como son la vivienda o la pérdida de capacidad adquisitiva de las familias que no llegan a final de mes. En cualquier caso, resaltan que el que se oponga a la unidad de España "los tendrá en frente". Los populares vislumbran un camino por recorrer, al recordar que en los últimos comicios a nivel nacional en julio de 2023 el bloque de partidos que invistió a Sánchez reunió 40 de los 48 escaños que reparte Cataluña, y señalan que se les escaparon dos escaños en las provincias de Lleida y Girona por 250 votos y 1.100 votos, respectivamente. Así, en el PP son optimistas de cara a ganar terreno en la comunidad catalana, una de las plazas autonómicas que suelen antojarse más decisivas al ser la que más diputados asigna, detrás de Andalucía, que alcanza los 61. Para ello, se apoyan en el crecimiento que lograron en las autonómicas de mayo de 2024, en las que la lista encabezada por Alejandro Fernández pasó de tener tres escaños hasta los quince que atesora en la actualidad. En este sentido, en Génova apuntan otra circunstancia que observan en Cataluña, como es el caso de Junts, y el balance que pueden hacer sus votantes tras esta legislatura. "Junts es un partido de derecha en lo económico y social, independentista, pero en la parte ideológica, es un partido de derechas que apoya a un Gobierno de izquierdas", argumentan en el equipo de Feijóo, por lo que consideran que en ese electorado tienen una oportunidad de crecimiento para ganar más escaños en el territorio catalán. "Están apoyando a un partido que, según votan a Junts —un voto de derechas—, se convierte en un voto de izquierdas para que sea vicepresidenta Yolanda Díaz", advierten desde las filas populares, que también inciden en que el independentismo no pasa por su mejor momento, puesto que sólo un 31% de los catalanes apuesta actualmente por que Cataluña se convierta en un Estado independiente, según el barómetro del Centro de Estudios de Opinión publicado el pasado noviembre, en el que un 62% de los catalanes prefiere fórmulas que mantienen al territorio dentro del España. Un dato reseñable, ya que se trata de uno de los registros más bajos de la última década en favor del separatismo catalán. Por otro lado, también apelan a un votante "socialista moderado" ubicado en el centro-izquierda, que haya apostado en los últimos años por el PSC, pero al que no le haya gustado la gestión de los casos de acoso sexual que ha vivido el PSOE a nivel nacional, como el de Paco Salazar, o bien los escándalos de corrupción, como el del exministro socialista José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. "Si no te gusta que la mujer del presidente del Gobierno se lucre o que se pongan pisos con dinero público a 'Jessicas', hay una alternativa de centro que somos nosotros", argumentan desde la cúpula popular, al mismo tiempo que también quieren penetrar en el segmento poblacional más joven, en un "nuevo electorado que va a aterrizar en un mundo que para sus aspiraciones le es hostil". Además, en su visita del último jueves, Feijóo también trató de extender su denuncia sobre el deterioro de los servicios públicos a Cataluña, asegurando que los catalanes están "sufriendo en algunos casos más problemas que el resto de españoles en determinados servicios públicos". "Los privilegios de los independentistas no solucionan los problemas de los ciudadanos de Cataluña", censuró, al mismo tiempo que apuntó que se ha convertido en una "evidencia" que los usuarios de Rodalies "lo saben perfectamente". Por ello, Feijóo lanzó un guiño a la población catalana y se comprometió a llevar a cabo tareas de mejora en el servicio ferroviario catalán, entre las que se encuentra la ampliación del tren hasta el aeropuerto, así como a "dar cuenta de la situación del avance de las obras" cada 90 días, con la visita de su futuro ministro de Fomento a Cataluña en el caso de llegar a la Moncloa. "Hemos de devolver la confianza a los usuarios", concluyó el líder del PP, exponiendo una de sus prioridades para alcanzar el Gobierno de España. Un objetivo que pasa, sin duda, por ganar peso electoral en Cataluña.