Ferrer-Dalmau recorre la historia de España con sus «gestas y gestos»
2026-02-05 - 13:55
Catorce años después de su última exposición en Valladolid, el maestro Augusto Ferrer-Dalmau regresa a la capital vallisoletana en una «ambiciosa» exposición que reúne 30 obras del artista barcelonés, 16 ellas originales y 14 reproducciones, para mostrar las «gestas y gestos» que han marcado el devenir histórico de España. Rodrigo Díaz de Vivar 'El Cid', Francisco Pizarro, la reina Isabel la Católica, José I Bonaparte o Alejandro Farnesio (III duque de Parma) son algunos de los protagonistas de 'Ferrer-Dalmau: imágenes de la Historia', que acoge hasta el 8 de marzo la Sala Municipal de Las Francesas. La exhibición permite ver también la evolución que ha tenido el llamado 'pintor de las batallas' en los últimos quince años. «Antes utilizaba mucho menos el negro de lo que lo hago ahora. En los últimos he buscado más el contraste», ha detallado el protagonista, quien ha confesado que el principal «reto» de esta exhibición ha sido «poder conseguir los originales», muchos en manos privadas y «que cuesta sacar de las casas». El artista ha destacado también el «orgullo» y «felicidad» que siente al volver a exponer su trabajo en una ciudad donde tuvo durante un periodo su estudio de trabajo y a la que contempla regresar más adelante: «He sido muy feliz aquí y sé con seguridad que acabaré aquí», ha recalcado. Entre los originales más recientes que se pueden ver en la exhibición -y el de mayor dimensión de los expuestos- está el lienzo que conmemora la conquista de la ciudad de Orán en 1509 por las tropas del Cardenal Cisneros. La obra, con la que se rinde homenaje a la universidad alcalaína, le fue encargada por la Sociedad de Condueños de Alcalá de Henares y es la primera vez que sale de la institución académica. «Hace muchísimos años que no se reunía en una muestra tal volumen de obra original», ha recalcado el comisario de la misma, César Manrique, quien ha destacado el «escrupuloso rigor» del artista en los detalles históricos, así como el «extraordinario dominio de la luz» y las «composiciones paisajísticas» en su obra. A su juicio, en los lienzos de Ferrer-Dalmau «el viento, la tierra, el humo o el barro» pasan a ser un «instrumento narrativo más» logrando «una simbiosis única que nos transporta al centro de la escena», logrando que el espectador sea «testigo» de los momentos históricos. El pintor «se adentra más allá de lo visible revelando la esencia humana de quien retrata» y lo hace dentro de la tradición pictórica de los siglos XVI a XVIII, pero «con un lenguaje modernizado», ha añadido el comisario, destacando que «en una época marcada por la inmediatez y lo efímero», él elige «el camino del rigor, el estudio y la fidelidad a la historia verdadera. No busca la complacencia, sino la grandeza». Junto a la obra del Cardenal Cisneros conviven en la Sala de las Francesas otras obras de reciente creación como 'Retrato ecuestre de la reina Isabel la Católica (1475)', 'No me dejaréis solo (1860)', 'Los Trece de la Fama (1527)' o 'Alférez de los Tercios Españoles (1643)'. A ellas se suma el cartel que el artista catalán ha realizado para anunciar la Semana Santa de Valladolid. Entre los lienzos más antiguos se puede ver 'No me dejaréis solo (1860)', enmarcado en la guerra en 1859 contra el sultanato de Marruecos y 'Paz en la guerra (1810), que retrata el viaje emprendido por José I de Bonaparte para explorar el territorio de Andalucía. En la inauguración de la muestra también ha intervenido el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, quien ha defendido que «un país se hace a través de gestas y de gestos, que marcan a lo largo de su Historia una impronta». «Valladolid rezuma Historia por los cuatro costados, y en el recuerdo de esa Historia juega un papel fundamental el maestro Ferrer- Dalmau, que con su arte ha sabido captar muchos de esos gestos y gestas que nos conforman, y que hacen que nos sintamos orgullosos de ser españoles», ha añadido el primer edil, que ha destacado la «querencia por el detalle y lo circunstancial» del pintor, que «logra que de ahí, de la pincelada en corto, emerja lo universal». A su juicio, el artista «nos aporta memoria a todos los españoles» y «hace que nos sintamos orgullosos de lo que hemos sido y de la enseñanza que hemos recibido a través del fracaso y de la derrota». La exposición está patrocinada por Caja Rural de Zamora.