Fuenteodra; así es el pueblo que logró salvar a su iglesia gracias a una campaña de 'crowdfunding'
2026-02-11 - 17:15
Un pueblo de cinco habitantes que ve cómo se cae su iglesia sin que nadie (ni el arzobispado a quien pertenece ni los políticos que tanto prometen) haga nada por evitarlo. Este drama es muy habitual en la conocida como España vaciada, pero en Fuenteodra (Burgos) no quisieron quedarse de brazos cruzados. Utilizaron todos los medios disponibles y hoy no solo pueden presumir de haber salvado un templo del siglo XVI, también de disfrutar de una agenda cultural que sigue sorprendiendo a todo el que llega a este pequeño pueblo en pleno Geoparque de Las Loras. Un lugar que parecía destinado a caer en el olvido y que hoy debe aparecer en tu lista de “lugares para visitar”. Una larga historia Tras cinco siglos siendo el alma y el corazón del pueblo, la iglesia de San Lorenzo Mártir de Fuenteodra cerró sus puertas en 2005. Por aquel entonces solo se celebraba una misa al mes y, debido a su evidente deterioro, la decisión de cerrarla fue la más sensata, lo que no quiere decir que no doliese a los vecinos. Quince años tardaron en reunirse y ponerse manos a la obra. Si en Fuenteodra querían seguir presumiendo de su impresionante iglesia, había que trabajar y esto comenzaba por buscar financiación por donde fuera. Así lo cuenta Javier Maisterra, líder de la Asociación Cultural Manapites. "Hasta 2020, que nosotros nos organizamos, el deterioro fue muy rápido y cuando nos dimos cuenta se habían desprendido varias partes de la bóveda y todo estaba lleno de grietas. Nos pusimos en contacto con el arzobispado de Burgos (los propietarios) y nos comentaron que no podían hacer nada, que no había dinero". Se llevaron el retablo y otros objetos de valor y dejaron a San Lorenzo a su suerte, pero los vecinos no se rindieron. "Lo primero que hicimos fue hablar con Hispania Nostra, que rápidamente la incluyó en la Lista Roja, es decir, en Patrimonio en Riesgo de Desaparición", recuerda Maisterra. "Lo siguiente fue organizar la primera campaña del micromecenazgo. Nos fijamos en la cubierta del campanario y en las campanas, que no era lo más urgente, pero era algo que podríamos acometer con 20 o 25 mil euros, que era a lo que aspirábamos conseguir en el mejor de nuestros sueños". En Fuenteodra los sueños no solo se hacen realidad, sino que se duplican, y es que en esa primera campaña consiguieron más del doble de sus previsiones. Sigue siendo la campaña más exitosa de toda Hispania Nostra. Con la torre salvada y los ánimos por las nubes, se lanzaron a una segunda e incluso una tercera campaña con resultados igual de positivos. ¡Salvada! Hoy, la conocida como La Dama de las Loras ya está fuera de la Lista Roja, ha vuelto a abrir sus puertas e incluso se ha vuelto a celebrar un bautizo. De hecho, solo el pasado 2025 se bautizaron cuatro niños, utilizando una pila que no se usaba desde hace casi 40 años. Obviamente, esta pequeña joya del gótico flamígero del siglo XVI se puede visitar. Tiene una única nave muy estilizada, que obliga a mirar hacia arriba, con bóvedas estrelladas y nervaduras de piedra que dibujan un cielo geométrico. En su exterior destaca la torre cuadrada, la misma que acoge las campanas que ahora vuelven a sonar. Y no solo para llamar a misa. Aquí hacen sus prácticas los alumnos de la Escuela de campaneros de Burgos y no debemos olvidar que el toque manual de campanas fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2022. Pero además de los profesionales, también puede tocar las campanas todo el que visita Fuenteodra y contrata la actividad. Con unas lecciones básicas, es posible hacer levantar a todo un pueblo con un sonido que todos relacionamos con la tranquilidad del campo. Nueva vida Para que La Dama de las Loras aguante otros tantos años más, ya no necesitan acometer más obras importantes, pero sí es necesario que el interés no decaiga. "Ahora necesitábamos dotar al proyecto, como es lógico, de una vertiente cultural", explica Javier. Para eso, la asociación Manapites ha creado el GeoFest con una agenda que incluye música y arte y ha devuelto a este pequeño pueblo burgalés a la mente de los amantes de la cultura. Para que todo esto sea posible han tenido que desacralizar la iglesia. Algo que suena raro, pero que Javier explica como: "actualizar el uso de la iglesia a la sociedad del siglo XXI". Así, ahora en la iglesia de Fuenteodra se puede seguir escuchando misa, pero también conciertos, visitar exposiciones o, simplemente, disfrutar del arte.