Gestos o palabras, ¿qué entiende tu perro mejor?
2026-01-29 - 06:30
Desde pequeños, los perros observan y aprenden del mundo que los rodea a través de la vista. Así lo confirman estudios recientes que muestran que cuando un perro recibe instrucciones verbales y gestuales a la vez, prefiere seguir las señales visuales sobre las palabras. Un ejemplo de ello puede encontrarse en el estudio publicado en PubMed, donde los investigadores concluyeron que los perros priorizan los gestos humanos frente a comandos verbales cuando ambos están en conflicto. En otras palabras, si ha aprendido la palabra "sentado" y el gesto de tumbarse y se los exponemos a la vez, tenderá a tumbarse en vez de sentarse. Daniel Pardos, educador canino y divulgador, explica cómo esta característica marca la forma en que debemos enseñar a nuestros compañeros de cuatro patas. "Nuestros perros dan prioridad al lenguaje gestual mucho antes que al verbal", afirma. Según Pardos, esta comprensión inicial de las señales visuales permite al perro aprender de manera natural y fluida, antes de introducir palabras. "De hecho, lo último que aprenden son las señales que le damos de voz", agrega. El experto subraya que no se trata solo de gestos aislados, sino de enseñar al perro a conectar correctamente la comunicación corporal con las instrucciones verbales. "Hacer una buena transición del lenguaje corporal al lenguaje verbal es indispensable y un buen trabajo de generalización", asegura. Esto significa que, una vez que el perro ha aprendido un comportamiento mediante gestos, se puede introducir la palabra asociada sin generar confusión. "El mejor momento para introducir la señal verbal es cuando el perro imita el comportamiento de manera fluida, con lenguaje corporal", detalla. Esta prioridad del lenguaje gestual también se observa en otras investigaciones sobre comunicación humano‐canina. Un estudio de ScienceDirect destaca que los perros de trabajo, incluso cuando están entrenados con señales verbales, muestran una mayor respuesta a los gestos humanos, especialmente cuando estos son claros y consistentes. Comprender esta dinámica no solo facilita el aprendizaje de órdenes básicas, sino que también fortalece el vínculo entre humanos y perros. Los expertos coinciden en que observar y respetar cómo nuestros perros procesan la información visual primero permite entrenamientos más efectivos y reduce la frustración tanto del animal como del dueño. En definitiva, el lenguaje gestual no es un complemento opcional en la comunicación con los perros, es la base sobre la que se construye todo el aprendizaje posterior, incluyendo la interpretación de las palabras que finalmente asociarán a cada gesto.