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"Hablar con tu pareja 24/7 o dormir juntos no significa que haya amor"

2026-03-21 - 07:50

La idea del amor romántico nos ha hecho creer que cuanto más intensa es una relación, más amor hay. Hablar todo el día, tener sexo necesitar constantemente a la otra persona o sentir que no puedes estar sin ella se ha interpretado muchas veces como una prueba de amor, cuando no es así. En una de sus publicaciones, la psicóloga Silvia Severino plantea una reflexión que invita a mirar las relaciones desde otra perspectiva. Según explica, muchos comportamientos que solemos identificar con el amor en realidad pueden estar más relacionados con el apego, la costumbre o incluso con el miedo a perder al otro. "Hablar 24/7 o dormir juntos tampoco significa que haya un vínculo sano", señala. La diferencia entre apego y amor La psicología explica que el apego tiene que ver con el vínculo emocional que desarrollamos con otras personas y con la necesidad de sentirnos cerca de ellas. Este concepto fue desarrollado por el psiquiatra John Bowlby, que estudió cómo las personas buscan seguridad y protección a través de los vínculos afectivos. En las relaciones de pareja, ese apego puede llevar a confundir necesidad con amor. Por ejemplo, cuando una persona siente ansiedad si su pareja no responde rápido a los mensajes o cuando necesita estar constantemente en contacto para sentirse tranquila. El amor, sin embargo, se sostiene sobre otras bases. Tiene más que ver con la coherencia, el respeto y el cuidado mutuo incluso en los peores momentos. "Amor es que te elijan incluso cuando no eres perfecto. Es quedarse cuando es incómodo y no solo cuando es fácil", asegura Severino. Coherencia y respeto Silvia Severino insiste en que el amor no se mide por la intensidad ni el tiempo que pasamos en pareja. Para la psicóloga, hay otros aspectos mucho más importantes que suelen pasar desapercibidos cuando se habla de relaciones. Según explica, el amor tiene más que ver con la coherencia entre lo que una persona dice y lo que hace. También con el respeto hacia la pareja, incluso cuando no está presente, y con la forma en la que se cuida al otro en los momentos más difíciles. "Si eso no estuvo en tu relación, no es que perdieras demasiado, es que no era amor", sentencia. Desde esta perspectiva, amar no significa estar siempre bien o, por el contrario, vivir la relación como una montaña rusa. Más bien implica elegir a la otra persona también cuando las cosas no son perfectas, hay desacuerdos o hay una crisis. Por eso, la psicóloga recuerda que muchas relaciones de pareja no necesariamente están basadas en el amor. A veces se sostienen más en la dependencia o la idea de que estar siempre juntos era la prueba de que el vínculo es fuerte. Y esto es algo que conviene revisar a la hora de construir relaciones sanas.

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