Haruki Murakami explica la 'fiebre del running': «No hacen falta compañeros ni contrincantes. Tampoco se necesita equipamiento ni enseres especiales»
2026-03-29 - 04:20
La 'fiebre del running' no parece llegar a su fin. Correr está de moda y cada vez más aficionados se lanzan a las calles, parques y gimnasios para probar los límites de su cuerpo. Esta tendencia se ha convertido en un negocio que mueve millones de dólares entre eventos populares, ropa y suplementos para el atleta. Tal vez siempre se corrió, aunque ahora el hábito es más visible gracias a las redes sociales. Haruki Murakami empezó a correr en 1982, cuando tenía 33 años y no había forma de mediatizar sus logros maratonianos. Hoy, con 77 años , sigue trotanto y es un ejemplo para los nuevos corredores. El filósofo, escritor y maratoniano japonés dio explicación a este fenómeno en su libro 'De qué hablo cuando hablo de correr', publicado en 2007. Ahí adelantó por qué esta disciplina ganó un aficionado, a él mismo, y podría convertirse en un deporte de masas. «Correr tenía algunas grandes ventajas. Para empezar, no hacen falta compañeros ni contrincantes», escribió. El running permite disfrutarse en soledad o en compañía, sin que esta sea un requisito para ser llevado a cabo. «Tampoco se necesita equipamiento o enseres especiales. Ni hay que ir a ningún sitio especial. Con un calzado adecuado y un camino que cumpla unas mínimas condiciones, uno puede correr cuando y cuanto le apetezca», aseguró. Así fue su caso. Que recién llegado a las afueras de Tokio -cuando Narashino era campo y no la metrópoli actual-, el escritor no tuvo más opciones disponibles para mantenerse en forma que la de recorrer una y otra vez la carretera comarcal. Esta simpleza impone el running sobre otros deportes: «Eso con el tenis no es posible. Hay que desplazarse cada vez hasta una pista y se precisa un compañero. La natación se puede practicar solo, pero hay que encontrar una piscina adecuada». Ni reservar un espacio, ni comprometerse con unos compañeros de juego, ni necesitar un contrincante para que el juego cobre su sentido. La facilidad de salir a correr plantea uno de los principales captadores de corredores: la determinación . Uno mismo decide cuándo, por qué camino, hasta dónde, qué velocidad llevar al correr. Haruki Murakami alaba esta capacidad de decisión pues de ella surge la fortaleza, la rectitud, la motivación, es decir, los beneficios psicológicos del 'running'. El japonés critica aquellos deportes más complejos logísticamente y, especialmente, cuando se le animaba a realizarlos en la infancia: «Te venía impuesto desde arriba con un '¡venga, hazlo!'. Nunca he podido soportar que me obliguen a hacer lo que no quiero y cuando no quiero. En cambio, si me permiten hacer lo que quiero, cuando quiero y del modo que quiero, lo hago con un empeño superior a la media». Cuando dependes de ti mismo, aprendes a dirigir tu voluntad y libertad, en el running, en la escritura y en toda aquella labor personal del lector.