¿Hay una segunda esfinge bajo Giza? El hallazgo de una "estructura masiva" a 50 metros bajo tierra reabre el debate
2026-03-27 - 12:20
"Ahora la estatua del muy grande Khepri (la Gran Esfinge de Guiza) descansa en este sitio, grande en fama, sagrado de respeto; la sombra de Ra descansando sobre él". Así arranca el texto de la llamada Estela del Sueño, un monumento monolítico erigido hace más de 3.400 años frente a la Gran Esfinge de Giza en Egipto. Mandada levantar por Tutmosis IV, en ella aparecen dos figuras leoninas que, durante años, han sido interpretadas de forma simbólica; pero ¿y si fuera una representación literal de un monumento gemelo a la Esfinge? Ahora, el arqueólogo y especialista en radares de apertura sintética Filippo Biondi ha comunicado el hallazgo de una "estructura subterránea masiva" escondida bajo las arenas de Guiza, frente a la celebérrima esfinge del faraón Kefrén. Junto a su equipo de investigadores italianos, lograron obtener datos de radar por satélite y, reinterpretando la mencionada Estela del Sueño, han señalado que la gran masa encontrada podría tratarse de una 'hermana perdida' del famoso monumento. Según explicó Biondi en el podcast Limitless, estos registros revelan la presencia de una formación de gran tamaño bajo un montículo de arena de unos 50 metros de altura, con características que recuerdan a las estructuras subterráneas ya documentadas bajo la esfinge conocida. Uno de los pilares de la hipótesis es la aparente simetría geométrica del conjunto monumental. Al trazar líneas entre las pirámides de Gran Pirámide de Keops y Pirámide de Kefrén y la esfinge actual, los investigadores sitúan un punto opuesto que encajaría con precisión casi total. En ese lugar, aseguran, se encuentra la anomalía detectada en los escaneos. Los modelos tridimensionales elaborados a partir de los datos de radar muestran patrones que, según los investigadores, reproducen la disposición de túneles, pozos verticales y galerías presentes bajo la esfinge actual. Esta coincidencia estructural refuerza, a su juicio, la posibilidad de que exista una construcción de características similares aún oculta bajo la meseta. Detractores a la nueva teoría Sin embargo, la teoría no es nueva y cuenta con detractores de peso. El egiptólogo Zahi Hawass ha rechazado en reiteradas ocasiones la idea de una segunda esfinge por falta de evidencias arqueológicas directas. Otros expertos advierten de que las técnicas de escaneo pueden interpretar formaciones naturales del terreno, especialmente en zonas de piedra caliza, como estructuras artificiales. También se cuestiona la fiabilidad de los datos a gran profundidad, ya que factores como la humedad o la composición geológica pueden alterar las lecturas. En este sentido, parte de la comunidad científica considera que, sin excavaciones o pruebas físicas, la hipótesis se mantiene en el terreno de la especulación. Pese al escepticismo, el equipo de Biondi ha anunciado que prepara una solicitud formal para obtener permisos de excavación de las autoridades egipcias. Su plan contempla el uso de drones y pequeños robots para explorar posibles cavidades y pasadizos bloqueados en la zona, con el objetivo de confirmar si existe una red subterránea más extensa de lo que se conoce hasta ahora.