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He probado los Samsung Galaxy S26 y S26+ y tengo claro para quién merece la pena cada uno

2026-03-13 - 06:43

La gama alta de Samsung siempre genera bastante expectación cada año. No solo porque el fabricante coreano es uno de los que marca el ritmo del mercado Android, sino porque cada nueva generación suele servir para medir hacia dónde van los móviles en general. Este año le toca el turno a los Samsung Galaxy S26 y Galaxy S26+, dos modelos que siguen siendo el corazón de la familia. Porque aunque el Samsung Galaxy S26 Ultra que ya hemos podido probar a fondo sea el que acapara titulares con sus cámaras o el S-Pen, la realidad es que mucha gente acaba mirando más estos dos modelos. Son más manejables, más ligeros y normalmente también algo más asequibles. Para muchos usuarios, de hecho, representan el punto dulce entre potencia, diseño y precio dentro del catálogo de Samsung. Después de pasar unos días utilizando los Galaxy S26 y S26+, la sensación que me queda es que Samsung, al igual que con la versión más top, no ha querido reinventar la rueda. Ha preferido mejorar lo que ya funcionaba en la generación anterior, con algunos extras que han encantado. Puede que para algunos esto suene poco ambicioso, pero en el uso diario tiene bastante sentido. ¿Merece la pena comprar el Samsung Galaxy S26 o el Samsung Galaxy S26+? No hay cambios radicales pero sí hay mejoras en diseño, rendimiento y pantalla que hacen que estos móviles sean la compra perfecta si vienes de generaciones como el Galaxy S24 hacia atrás. El Galaxy S26 es perfecto para quien quiere un móvil potente, premium y más compacto. El Galaxy S26+, en cambio, es una opción muy interesante para quienes prefieren una pantalla más grande y algo más de batería sin llegar al tamaño, ni precio, del Ultra. Samsung Galaxy S26 y Samsung Galaxy S26+, análisis y opinión He probado el Samsung Galaxy S26 y Samsung Galaxy S26+, he puesto a prueba su pantalla, batería y cámara y esta ha sido mi experiencia. Características del Samsung Galaxy S26 y Samsung Galaxy S26+ Diseño y pantalla: dos móviles muy cómodos con pantallas que da gusto mirar Lo que, definitivamente, más me ha gustado de estos dos móviles son lo cómodos que resultan en la mano. Aunque se resbalan un poco y la funda es altamente recomendable, estoy acostumbrada a móviles enormes y pesados, pero aquí Samsung sigue apostando por algo diferente. El Galaxy S26 es muy compacto, perfecto para aquellos que buscan algo pequeñito, con una pantalla de 6,3 pulgadas, mientras que el S26+ sube a 6,7 pulgadas para quienes prefieren algo más grande. Pero más allá del tamaño, lo que se nota es que están muy bien equilibrados. El S26 pesa alrededor de 167 gramos, así que es uno de los gama alta más cómodos de usar con una mano. El S26+ obviamente es más grande, pero sientes casi como si no pesase nada. En cuanto al diseño, Samsung sigue apostando por esa estética minimalista que lleva varias generaciones mejorando. Las cámaras están integradas directamente en la parte trasera sin un módulo gigante, lo que hace que el móvil se vea bastante limpio, pero esta vez vienen recogidas bajo una píldora que evita que parezca que los sensores están desperdigados en la trasera. Si has usado un Galaxy S25, la sensación te va a resultar muy familiar. No hay un cambio radical, pero sí sutiles detalles que lo hacen sentirse más pulido. Los materiales siguen siendo de gama alta. Vienen con un cristal a prueba de arañazos y golpes, aunque el marco esta vez es de aluminio (de ahí que resulten menos pesados), y puede que sea más sufridor que antes. Ahora bien, donde Samsung sigue siendo una referencia es en la pantalla. Ambos modelos utilizan paneles Dynamic AMOLED 2X con refresco adaptativo de hasta 120 Hz. Pero más allá de los números, lo importante es cómo se sienten en el uso diario. Y aquí tengo claro que son de las pantallas más agradables que puedes encontrar ahora mismo en un móvil. Rendimiento y autonomía: potencia de sobra y baterías que aguantan bien el día Si algo caracteriza a los Galaxy S cada año es que vienen cargados de potencia. Y esta generación no es una excepción. Los Galaxy S26 y S26+ incorporan el nuevo procesador Exynos 2600, acompañado de unos muy top 12 GB de RAM y almacenamiento que parte desde los 256 GB. Y es que, durante años, ha habido una pequeña diferencia clara: el modelo Ultra era el que tenía toda la potencia bruta en todos los aspectos y los otros dos se quedaban un paso por detrás. Esta vez no ocurre tanto, a excepción de la cámara. Samsung ha decidido que los tres Galaxy S26 se sientan igual de rápidos y eso es un gran órdago a otras marcas, pero, sobre todo, una alegría para esos usuarios que no buscan un móvil tan grande y tan caro como el Ultra. Este año, más que nunca, hacerse con uno de estos dos móviles es una gran elección. A esto se suma el nuevo procesador Exynos 2600. Es cierto que aquí no tenemos al gran y honorable Snapdragon 8 Elite Gen 5, pero este chip promete grandes alegrías. Samsung lo ha fabricado con una tecnología de 2 nanómetros, algo bastante top que permite que sea más potente y al mismo tiempo más eficiente con la batería. Y vaya si se nota. Por otro lado, y como no podría ser de otra forma, la marca sigue apostando fuerte por la inteligencia artificial en su sistema. One UI 8.5 incluye varias funciones de Galaxy AI, desde edición inteligente de fotos hasta herramientas para resumir textos o traducir conversaciones. En cuanto a la batería, aquí es donde encontramos una de las diferencias más claras entre los dos modelos. El Galaxy S26 tiene una batería de unos 4.300 mAh, mientras que el S26+ sube hasta los 4.900 mAh, rozando esos 5.000 mAh del Ultra. Sobre el papel no parecen cifras gigantes comparadas con algunos móviles chinos que superan los 6.000 mAh, pero en el uso real es donde realmente puedes comprobar su potencial. Con el S26 he podido llegar al final del día con batería suficiente, incluso usando bastante el móvil: redes sociales, fotos, algo de edición y apps básicas. El S26+, gracias a su batería mayor, tiene todavía más margen, aunque no se nota en exceso (un 10% más o menos). También hay diferencias en la carga rápida. El modelo base mantiene carga de 25W, mientras que el S26+ llega a 45W. En la práctica, aunque son números diferentes, no es que se note demasiada diferencia. Por supuesto, no es la carga más rápida del mercado, pero suficiente para tenerlos, más o menos, de 0 a 100, en una hora o algo menos. Cámara: el mismo hardware que el S25... pero mejor procesado Si miras la ficha técnica de las cámaras del Galaxy S26, puede que te lleves una pequeña sorpresa que ya sabemos que a muchos no les ha terminado de encantar y tiene todo el sentido del mundo. Samsung mantiene el mismo sistema que en la generación anterior: 50 megapíxeles de cámara principal. 12 megapíxeles de ultra gran angular. ​10 megapíxeles de teleobjetivo con zoom óptico 3x, zoom de calidad óptica 2x y zoom digital hasta 30x. ¿Qué pierdes aquí con respecto al S26 Ultra? Una cámara principal de 200 megapíxeles, un ultra gran angular de 50 megapíxeles, 50 megapíxeles de teleobjetivo, otro zoom óptico 5x y un zoom digital de hasta 100x. La verdad es que la gran diferencia con respecto al hermano mayor reside en la cámara, como puedes ver. Pero dejando esto a un lado, lo importante aquí del mediano y el pequeño no es solo el hardware, sino el procesamiento. En las fotos con buena luz, los resultados son una delicia a la que nos tiene acostumbrados Samsung. El móvil capta mucho detalle, el rango dinámico está muy bien controlado y los colores tienen ese estilo de la marca: vivos, pero sin llegar a ser exagerados (aunque en ocasiones algo saturados). Por otro lado, el teleobjetivo de 3 aumentos ópticos sigue siendo uno de los más útiles en el día a día. Es perfecto para retratos o para acercarte un poco a la escena sin perder calidad. Es, sencillamente, el que más se suele usar junto con un 5x. En cuanto a la fotografía nocturna, si bien es cierto que las fotos por la noche, por ejemplo, salen algo más limpias y con menos ruido, sigue siendo, en mi opinión, un punto a mejorar, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de las fotografías con buena luz. En vídeo sí que es cierto que mantienen un nivel alto. La estabilización es muy buena y grabar con estos móviles es bastante fácil, incluso si no tienes experiencia. Con todo esto, si ya tienes un Galaxy S25, el salto probablemente no sea enorme. Pero si vienes de un móvil de hace dos o tres años, estos dos modelos siguen siendo dos de los Android más equilibrados que puedes comprar ahora mismo, y con una nota media que supera el nueve en todos los aspectos.

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