Helena, médica agredida brutalmente por un paciente: "Me cogió de la cabeza y me estampó tres veces contra el suelo"
2026-03-10 - 15:43
El pasado 8 de diciembre de 2025, festivo en España, la médico de Urgencias Helena Sánchez estaba realizando una de las siete guardias que suele realizar al mes en el Hospital de Puertollano (Ciudad Real). Ese día no solo se ocupó de la salud de los demás. Ese día también temió por su propia vida. Un paciente con síntomas del síndrome de abstinencia la dejó inconsciente tras darle una bestial paliza tras salir del cuarto de baño, una zona de acceso restringido a los pacientes. "Me lo encontré de frente y no pude mediar palabra porque me pegó un puñetazo en la sien y me estampé contra la pared". Así lo ha relatado con un nudo en el estómago esta joven doctora de 33 años en la sede de la Organización Médica Colegial de Madrid (OMC), donde este martes se ha presentado el balance de 2025 de agresiones a sanitarios. El año pasado se comunicaron 879 agresiones físicas y psíquicas a sanitarios, el dato más elevado desde que hay registros (2010). Los médicos han alertado de que el 63% de las acciones violentas las sufren las mujeres. Sánchez fue una de ellas. La doctora ha contado su dura experiencia ante el auditorio. Según ha explicado, el paciente que la agredió pasó el día en observación a la espera de que a la jornada siguiente pudiera ser trasladado al Hospital General de Ciudad Real, con protocolo de Psiquiatría. "Se le pautó su autipsicótico y pasó el día más o menos normal. Pero a las 19.45 horas le vi haciendo cosas que no eran normales, como hablando con las paredes. Le dimos un calmante. Le dije al de seguridad que lo vigilara y me fui al baño en una zona restringida, solo para el personal sanitario, y que pensé que sería segura. Pero cuando salí me lo encontré de frente y no pude mediar palabra porque me dio un puñetazo en la sien y me estampé contra la pared". La facultativa ha proseguido recordando su terrible episodio: "Luego me pegó una patada en el abdomen, me caí hacia atrás, él se abalanzó sobre mí en el suelo, me cogió la cabeza y me la estampó contra el suelo en tres ocasiones. A la tercera fue cuando me provocó una herida abierta en la zona parietal. Intenté quitármelo de encima como pude, tenía mucha más fuerza que yo. Me coloqué en posición fetal para intentar protegerme, pero él continuó con las patadas mientras yo gritaba. Antes de perder el conocimiento, lo último que recuerdo es que me enganchó del pie derecho, me arrastró por todo el pasillo hasta meterme en un cuartillo de la limpieza. Entonces apareció el familiar de otro paciente que me escuchó gritar. Lo último que recuerdo es estar subida a una camilla con todos mis compañeros llevándome corriendo al TAC". Sánchez sigue de baja tres meses después de la agresión y ha asegurado a 20minutos que "todavía no se ha recuperado físicamente al 100%". "Todavía estoy en rehabilitación con fisioterapia y en seguimiento por el neurocirujano porque las tres fracturas [en varias vértebras y en la cadera] que tengo todavía están en procesos de consolidación. Ahora ya camino, antes he estado con muletas, pero no puedo hacer ejercicio de impacto, tengo que parar cada media hora y tampoco puedo estar sentada mucho tiempo", cuenta la doctora, que también es aficionada a las carreras de montaña, un deporte que ha tenido que aparcar temporalmente. Si no se denuncia va a seguir igual y no podemos normalizar que nos hablen mal y las amenazas continuas" Las secuelas psicológicas, las que ella llama "invisibles", son las más difíciles de llevar. "Yo pensaba que podía con todo y no es verdad. Los médicos somos personas y también somos vulnerables. A nivel psicológico, han pasado tres meses, pero aún así estoy en constante hipervigilia. Es un agotamiento porque mi cerebro está siempre en alerta. Hace tiempo que no sé lo que es un sueño reparador. Y lo peor son la vivencias sensoriales al cerrar los ojos, o sea, soy capaz de ver cómo está encima de mí y el frío del suelo. No es un recuerdo, es una vivencia", ha narrado. La doctora ha animado a todos los compañeros que puedan sufrir la misma situación a denunciar. "Que no tengan miedo, no están solos. Si no se denuncia va a seguir igual y no podemos normalizar que nos hablen mal y las amenazas continuas". Según el balance de la OMC, solo el 48,8% de las agresiones comunicadas fueron denunciadas antes la policía. Sánchez denuncia que se ha sentido "abandonada" por parte de la Gerencia del hospital comarcal en el que trabaja. "Han puesto una llave en la puerta y poco más. Me he sentido como un número", ha agregado. La urgencióloga ha considerado que "las medidas de seguridad no deben ser un lujo sino ser algo fundamental para el médico. ¿Cómo voy a proporcionar seguridad si no la tengo yo en mi puesto de trabajo? Hace falta seguridad profesional, el botón del pánico, que no está en todos los hospitales, que haya protocolos. Estamos todos expuestos, los médicos y también los pacientes". El agresor, que huyó tras propinarle la paliza, se encuentra a la espera de un juicio. Sánchez ha pedido una orden de alejamiento que todavía no ha sido resuelta. Con todo, Sánchez ha asegurado que "nunca" se ha planteado abandonar la medicina. "Nunca, nunca. Jamás. Lo tengo muy claro, la medicina para mí en mi vida. Me ha dado lo mejor y ahora a lo mejor lo peor, pero a mí nadie me va a quitar esa ilusión", ha defendido entre aplausos.