Iñaki Jiménez pide «coherencia» al PSOE para salvar el Plan de Movilidad y la Zona de Bajas Emisiones de Toledo
2026-02-05 - 20:05
Toledo se encuentra ante una decisión clave para su futuro inmediato en materia de movilidad, sostenibilidad y estabilidad financiera. El concejal de Movilidad y Régimen Interior, Iñaki Jiménez, ha hecho un llamamiento directo al PSOE para que apoye la nueva Ordenanza Municipal de Movilidad, paso imprescindible para desbloquear la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y evitar la pérdida de hasta cinco millones de euros procedentes de fondos europeos. Jiménez ha insistido en que el Ayuntamiento va a «luchar hasta el final» para que, si se amplían los plazos administrativos, la ZBE pueda aprobarse antes del mes de septiembre, garantizando así la continuidad de las ayudas y evitando «sobresaltos financieros» en las cuentas municipales. La advertencia llega después de que el pasado mes de noviembre la ordenanza de creación y gestión de la ZBE fuera rechazada en el Pleno con los votos en contra de PSOE, Vox e IU, quedándose el proyecto sin respaldo suficiente pese al voto favorable del Partido Popular. En este sentido, pide coherencia al POSE y también «responsabilidad» a Vox. Actualmente, la nueva Ordenanza Municipal de Movilidad se encuentra en fase de consulta pública previa hasta el próximo 17 de febrero. El concejal confía en que este proceso sirva para limar diferencias y lograr el apoyo del PSOE, incorporando incluso las enmiendas que los socialistas presentaron en su día al texto de la Zona de Bajas Emisiones. « La ciudad se juega mucho. No solo hablamos de movilidad o de medio ambiente, sino de cinco millones de euros que el Ayuntamiento de Toledo tendría que devolver si no cumplimos con la normativa», ha subrayado. La implantación de la ZBE no es una iniciativa aislada del gobierno local, sino una obligación legal derivada de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021, que exige a todas las ciudades de más de 50.000 habitantes, como Toledo, establecer zonas de bajas emisiones para mejorar la calidad del aire y reducir la contaminación. «Nos podrá gustar más o menos, pero es una normativa europea, refrendada por los Estados miembros y de obligado cumplimiento», ha recordado Jiménez. En noviembre, el proyecto de ordenanza que regulaba la ZBE —centrada principalmente en restringir el acceso de los vehículos más contaminantes al Casco Histórico— fue tumbado en el Pleno. Desde entonces, el equipo de gobierno ha decidió replantear el enfoque y abordar la cuestión desde una ordenanza de movilidad más amplia, moderna y consensuada, que sirva de marco previo a la aprobación definitiva de la ZBE . «No se trata de restringir el acceso por criterios de contaminación, sino de ordenar y reducir los accesos masificados al Casco Histórico, que afectan a la convivencia, la seguridad y la movilidad, y que generan un impacto directo sobre la conservación del patrimonio histórico de la ciudad», dice el concejal, que aclara que «los vecinos de Toledo empadronados no tendrán ningún tipo de restricción de acceso al Casco Histórico, garantizando su derecho a la movilidad y priorizando su calidad de vida, al tiempo que se protege un entorno patrimonial único». El PSOE presentó en su momento siete enmiendas al proyecto de Zona de Bajas Emisiones, orientadas a introducir mejoras técnicas y medidas complementarias. Entre ellas figuraban la concreción de actuaciones específicas ante episodios de alta contaminación, el apoyo a la renovación de la flota de taxis y vehículos de servicio público, la ampliación de la tipología de vehículos exentos de restricciones, la regulación detallada de la carga y descarga en el Casco Histórico y el refuerzo de la atención a la ciudadanía en la gestión de la ZBE. Jiménez ha dejado claro que estas propuestas «se van a tener en cuenta», confiando en que ello facilite el respaldo socialista en la próxima votación. «Si perdemos el 20 por ciento de las subvenciones que aporta el Estado, tendremos que replantearnos si seguimos o no con las bonificaciones al transporte. Entiendo que, si ahora incorporamos las propuestas que nos hicieron, cuando llegue de nuevo la ordenanza de bajas emisiones la votarán a favor. Es de sentido común», ha afirmado el concejal. La nueva Ordenanza Municipal de Movilidad pretende adaptar Toledo a la legislación vigente y a la realidad actual de los desplazamientos urbanos, priorizando al peatón, mejorando la seguridad vial, fomentando el transporte público y los medios sostenibles y protegiendo especialmente el Casco Histórico. El Ayuntamiento ha abierto un proceso de participación ciudadana para que vecinos, colectivos y asociaciones puedan presentar sugerencias tanto de forma presencial como a través de la sede electrónica. Uno de los aspectos más sensibles del texto es la regulación del servicio de carga y descarga, fruto de más de dos años de reuniones con hosteleros, comerciantes, grandes distribuidoras y la Federación Empresarial Toledana. La propuesta inicial plantea adelantar el horario de reparto de 08:00-11:00 a 07:00-10:00 horas, manteniendo la duración del servicio pero reduciendo los problemas de congestión y seguridad que se producen en zonas como Zocodover. «No es nada excepcional, se hace en prácticamente todas las ciudades», ha defendido Jiménez. A esta situación se suma el cambio en la financiación de las bonificaciones al transporte urbano tras el Real Decreto aprobado a finales de diciembre. El descuento total pasa del 50 al 40 por ciento y queda condicionado al cumplimiento de requisitos como la puesta en marcha de la ZBE. No contar con ella supondría perder el 20 por ciento de aportación estatal, obligando al Ayuntamiento a asumir unos 666.000 euros adicionales al año. «Como representantes políticos no podemos dejar maltrechas las cuentas municipales», ha concluido el concejal.