¿Iba armado Alex Pretti? ¿Intentó "masacrar" a los agentes del ICE? Dudas y certezas en la violenta muerte del enfermero en Mineápolis
2026-01-26 - 15:14
Estados Unidos sigue en shock por la muerte de Alex Pretti. Este joven enfermero falleció el sábado en Mineápolis por disparos de miembros del ICE, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Llueve sobre mojado: agentes federales de inmigración mataron hace sólo veinte días a otra ciudadana estadounidense, Renee Nicole Good, sin causa justificada. Quién era Alex Pretti De 37 años, Alex Jeffrey Pretti era un ciudadano estadounidense sin antecedentes penales. Era enfermero y trabajaba en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Asuntos de los Veteranos en Mineápolis. Nació en Illinois y creció en Green Bay, Wisconsin, donde practicó fútbol americano, béisbol y atletismo en la escuela secundaria Preble High School, detalla a AP. Fue boy scout y cantó en el coro Green Bay Boy. Aprobó el bachillerato en 2006 y un periódico local le incluyó en el cuadro de honor. En 2011, se licenció en biología, sociedad y medio ambiente en la Universidad de Minnesota. Pretti vivía solo en un apartamento en Mineápolis a poca distancia en coche del lugar donde lo mataron, detalla el New York Times. Tenía permiso para llevar armas de fuego, exigido por la ley estatal de Minnesota para llevar un arma de fuego, según explicaron las autoridades. Diferentes versiones El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que sus agentes estaban realizando una operación dirigida en la avenida Nicollet de Mineápolis. Según su relato, Pretti se acercó con una pistola semiautomática de 9 mm con intención de "masacrar a las fuerzas del orden". Aseguran que los oficiales intentaron desarmarlo, pero que el hombre "se resistió violentamente". Pero no es eso lo que muestran los vídeos, que son muchos porque muchas eran las personas que se manifestaban a esa hora por la helada avenida Nicollet y casi todas con el móvil en las manos. Esas grabaciones muestran a Pretti en la acera, grabando a agentes de la ley con su teléfono. Desde ahí hasta su muerte sólo pasan 30 segundos. Un miembro del ICE se acerca y de un manotazo tira al suelo a una mujer. En ese momento, Pretti se acerca a protestar. Los agentes le rocían con gas pimienta. Entre seis, le rodean, le tiran al suelo y le reducen. De repente, uno de esos agentes saca una pistola y dispara sobre el hombre ocasionándole la muerte. Pretti recibió al menos diez tiros cuando ya estaba en el suelo. Reuters y The Wall Street Journal han revisado y verificado uno de los muchos vídeos que se grabaron. Las imágenes muestran a un agente registrando a Pretti y quitándole un arma. Luego, otro de ellos empieza a dispararle. Es decir, el hombre llevaba el arma consigo, pero no en sus manos. El ICE se va a investigar a sí mismo Pretti tenía licencia para llevar un arma de fuego. Su familia asegura que nunca le habían visto llevarla consigo. Ningún vídeo muestra que el hombre utilizara ni sostenido su pistola en ningún momento, señala The Guardian. Al revisar el video, tanto Reuters como The New York Times concluyeron que en los momentos previos a su detención Pretti sostenía un móvil, no un arma. Sin embargo, Donald Trump se niega a discutir el modo de proceder de los agentes federales de inmigración. Este domingo, en una breve entrevista con The Wall Street Journal, el presidente se negó hasta en dos ocasiones a decir si el agente que mató a Pretti había actuado de forma apropiada. "Estamos investigando, revisando todo y emitiremos una resolución", declaró el presidente. El fiscal general adjunto, Todd Blanche, en declaraciones al programa Meet the Press de NBC, reconoció que era necesaria una investigación. Sin embargo, la administración de Trump ha excluido a los investigadores locales del caso. Es decir, como en el caso de Renee Good, el ICE se va a investigar a sí mismo. Contra la versión oficial Los padres de la víctima tachan la versión oficial, no desmentida por Trump, de "mentira repugnante". En un comunicado, afirmaron que su hijo estaba "claramente desarmado" cuando fue tiroteado por agentes del ICE. El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, calificó de "locura" la versión oficial sobre la muerte de Pretti. "Que salgan de inmediato a decir ‘no hizo nada ilegal, la víctima es una mala persona’ es una locura absoluta y una ruptura total con lo que se considera un comportamiento razonable en las fuerzas del orden. No pasa ninguna prueba de profesionalismo", denunció Ellison en The Washington Post. El fiscal general acusó directamente al presidente Trump y a altos funcionarios de su administración de difundir una narrativa "completamente loca" sobre el caso. Ellison criticó que, desde el primer momento, se intentara responsabilizar a la víctima y no a los agentes federales involucrados en el tiroteo. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ha vuelto a pedir a Trump que ponga fin al operativo antiinmigración en el estado. "Minnesota cree en la ley y el orden, en la paz, y creemos que Trump debe retirar a sus 3.000 agentes sin entrenar antes de que maten a otro estadounidense", escribió Walz. Esa misma petición la han cursado las ciudades de Minneapolis y St. Paul (donde murió Renee Good). Este lunes, un tribunal federal escuchará argumentos sobre si debería detener, al menos temporalmente, la operación de agentes migratorios en Minnesota. Un hombre amable e inofensivo Su padre, Michael Pretti, le ha contado a Associated Press que le había advertido de que tuviera cuidado en Mineápolis. "Tuvimos una conversación con él hace dos semanas más o menos, en la que le dijimos 've y protesta, pero no te involucres, no hagas nada estúpido', básicamente", contó Michael Pretti. Su madre, Susan Pretti, contó que, días antes, su hijo le dio una propina de 100 dólares a un trabajador latino que reparó la puerta de su garaje. "Amaba este país, pero odiaba lo que cierta gente le estaba haciendo", declaró la mujer. Amigos y compañeros de trabajo de Pretti le recuerdan como un vecino amable y un profesional muy trabajador que se dedicaba en cuerpo y alma a sus pacientes. El doctor Dimitri Drekonja, que trabajó durante años con él, cuenta que era capaz, competente y amable. Era el tipo de persona que se preocupa profundamente por su trabajo y sus pacientes. "Era en verdad un gran colega y en verdad un gran amigo", dijo Drekonja. "Siempre tenía una sonrisa en el rostro". Ruth Anway, que trabajó con Pretti y lo conocía desde 2014, lo describe como un colega apasionado y un amigo de buen corazón con un afilado sentido del humor. "Quería ser útil, ayudar a la humanidad y tener una carrera que fuera una fuerza del bien en el mundo", contó. "Es la persona más dulce, más amable, más inofensiva y menos violenta que querrías conocer", asegura Jeanne Wiener, una vecina que hablaba con él varias veces a la semana. El ciclismo de montaña era una de las pasiones de Pretti. Le encantaba ir en bici por los senderos de Mineápolis y pasaba mucho tiempo con su perro, Joule, que murió hace un año.