Ignacio Urquizu: "El voto es irracional. Votamos por la marca, como quien compra unas Nike'
2026-03-11 - 18:43
Igual que a los cómicos se les pide un chiste, a Ignacio Urquizu (Alcañiz, Teruel, 1978), profesor de Sociología y consultor de Metroscopia, le preguntan con frecuencia si puede predecir el futuro. No es Nostradamus. "Si supiera el futuro, me dedicaría a la bolsa", bromea. Pero es capaz de hacer algo que casi nadie pide a los encuestadores: "Entender por qué la realidad es como es". Y eso se parece bastante a la futurología. Parafraseando a José Ortega y Gasset, "toda realidad ignorada prepara su venganza". En el último del pódcast Leyendo el periódico 20minutos, repasamos las últimas encuestas a la ciudadanía española con el objetivo de comprender el presente... y tal vez así ahorrarnos alguna pifia del pasado. De acuerdo con una encuesta reciente de DYM para 20minutos, la principal preocupación de los españoles es la vivienda. Con diferencia. En segundo lugar, el clima político y, casi a la par, la inmigración. "Para la gente de izquierdas es mayoritariamente la vivienda, pero para los de derechas es el clima político", matiza Urquizu. "En Catalunya, en cambio, la primera es la vivienda y luego la inmigración". Primera lección de sociología: "Los datos hay que ponerlos en su contexto, de espacio y de tiempo". ¿España sigue siendo de centro-izquierda?, le preguntamos. "Sí, aunque es verdad que en los últimos años, la media y la mediana electoral se están desplazando a la derecha". Está desapareciendo el 20% de españoles que se declaraban sin ideología. Como dice un amigo: nadie compra la camiseta del árbitro En Aragón —el Ohio español, porque quien gana allí, gana en el resto del país, como ocurre en Estados Unidos— la gente de izquierda supera en 10 puntos a la gente de derechas. Sin embargo, señala el académico, "en las últimas elecciones ganó la derecha [el PP de Jorge Azcón] con una cifra récord". Segunda lección: "Que la sociedad sea de unas ideas no significa que a la hora de votar salga ese resultado, porque existen elementos como la abstención o movimientos de moderados hacia posiciones más extremas". Para el sociólogo, en la población española se están produciendo dos grandes cambios de forma paralela. Por un lado, "está desapareciendo el 20% de españoles que se declaraban sin ideología. Con la polarización, todo el mundo se posiciona. Como dice un amigo mío: nadie compra la camiseta del árbitro". Hace años, advierte, la gente de extrema derecha era del 3%. "Ahora ya son 10%". Lo mismo sucede en la extrema izquierda: "Eran un poco más de 10%, a veces el 15, y ya son casi el 20%". Los jóvenes, por otro lado, son "cada vez más pragmáticos". Ya no les importa tanto si la educación es pública o privada, sino "los resultados" de la enseñanza, ejemplifica. "No valoran el elemento emocional de la democracia por la que sus abuelos lucharon, sino que la democracia les dé una vivienda y un trabajo digno". "El voto no es un acto de inversión, sino de consumo" Un viejo aforismo de la política dice que la gente vota en contra de sus propios intereses, pensando que lo hace a favor de sus valores. El aragonés lo explica así: "El voto es irracional. El voto no es un acto de inversión, sino de consumo. Tú no votas a alguien para obtener algo a cambio, sino como quien se compra unos Levi's o unas zapatillas Nike: no necesariamente porque sean las mejores, sino porque hay algo en la marca que te atrae". En Metroscopia mantienen 50.000 conversaciones anuales con los españoles. Más de 4.000 al día. Casi 200 a la hora. "Si les preguntas a los españoles cómo se sienten, te dicen que están bien. Pero si les preguntas qué sentimiento les genera la política: el primero es enfado, el segundo, cansancio y el tercero, miedo". De nuevo, la ideología hace acto de presencia: "La gente de derechas está muy enfadada y la de izquierda muy cansada, aunque poco a poco se están enfadando también". Para el profesor, este enfado explica por qué determinadas formaciones extremistas están ganando adeptos. "No por el plano personal, sino por el colectivo. Tiene su razón: uno sabe que si no tiene una vivienda, no es por el gobierno, sino por lo que ha estudiado o dónde ha nacido. Lo que se atribuye al gobierno es la situación del país". El votante de Vox está enfadado por no tener la vida que le dijeron que tendría haciendo burpees y comprando casas sin dinero Vox pisa fuerte últimamente en las encuestas. Y en las elecciones de Extremadura y Aragón —las únicas encuestas 100% precisas— obtuvo buenos resultados. Le pedimos que retrate a su votante tipo: "Suele ser un hombre, menor de 45 años, con un nivel de estudios medio o bajo, de derecha o de extrema derecha". Geográficamente, se ubican "una parte en la España interior, por el discurso de la caza y los toros, y otra en las áreas metropolitanas, lo que Jorge Dioni definió como clase media aspiracional. Es decir, personas que tienen que vivir en el extrarradio porque no pueden permitirse una vivienda en el centro". Su voto ha recorrido todo el espectro ideológico: "En 2015, votaron enfadados a Podemos. En 2019 a Ciudadanos. Y ahora a la extrema derecha". "Están enfadados por no tener la vida que alguien les dijo que tendrían haciendo burpees por la mañana o comprando casas sin tener dinero". Esa mancha de aceite, como explica 'La España de las piscinas' de Dioni, se va extendiendo por todo el país. ¿Seguimos creyendo en Dios? ¿En cuál de todos? El orden en el que se redactan las preguntas de una encuesta es determinante. Si se pregunta por el aborto y después por la religión, la respuesta será diferente a si las cuestiones morales van delante de la religiosidad. "La virtud del dato es que podemos explicar muchas cosas de la realidad, pero luego ese dato hay que matizarlo y ponerlo en contexto", suelta el sociólogo en un momento del pódcast. Ejemplo de ello es la última edición de las Notas de Coyuntura Social de Funcas, que refleja que el número de españoles que se identifica como católico ha caído en España del 90% en los años 70 al 55% a finales de 2025. "Si miras los datos por edad, te sorprenderás. En los últimos dos años, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha registrado un repunte de la espiritualidad entre los jóvenes, que ya está por encima del 40%". Además, esos jóvenes van más a misa que antes, "son más intensos". "Es una intriga que están planteando muchos filósofos, que recogió en la música Rosalía, en el cine, la película de Los Domingos o en la literatura, Javier Cercas con un libro sobre el Papa", reflexiona Urquizu, para el que la respuesta está en las nuevas tecnologías. "El móvil —dice, agarrando su smartphone— no te suministra algunas cosas que siguen siendo necesarias, como los valores de la solidaridad o el concepto de comunidad". Él planea realizar pronto una encuesta sobre los jóvenes. "Tengo curiosidad sobre la generación que viene ahora; creo que es mejor de lo que se dice de ellos. Que si son de extrema derecha o que no creen en la democracia. Pero luego son los primeros en ayudar cuando hay una desgracia, o en 2015, quienes acamparon cuando en este país había un problema de representación". El dato que más le ha llamado la atención últimamente a nuestro invitado es que "en España hay casi un 20% de niñas que faltan a clase porque no tienen material menstrual". "En vacaciones, tampoco pueden ir a la piscina o estar con sus amigas". Fue la conclusión de un estudio sobre pobreza menstrual que les encargó el año pasado la empresa Evax. "Hay realidades que desconocemos hasta que las medimos", asegura. Con esos datos, es nuestra obligación como sociedad cambiar esa realidad. Seguimos sin predecir el futuro, pero podemos cambiarlo un poco.