Indignación entre los aficionados de la F1 por la censura de críticas y gráficos "falseados" en la retransmisión
2026-03-14 - 18:03
La Fórmula 1 no vive un gran momento en lo que a la relación con sus aficionados más acérrimos se refiere. El nuevo reglamento técnico ha recibido una gran cantidad de críticas, que la categoría ha censurado en redes sociales. Además, una multitud de usuarios ha protestado por una serie de gráficos mostrados en la retransmisión oficial, aparentemente alterados para ocultar los problemas de los nuevos monoplazas. La controversia comenzó en el Gran Premio de Australia, el primero de la temporada. Varios aspectos de la nueva F1 levantaron críticas entre sus aficionados, que no aceptan, entre otras cosas, que las baterías no permitan a los coches alcanzar su máxima velocidad al final de la recta, perdiendo potencia y propiciando adelantamientos basados en la gestión de la energía eléctrica, y no en la habilidad de los pilotos en las frenadas. Este sentimiento, replicado por muchos de los pesos pesados de la parrilla, incluidos Max Verstappen o Lando Norris, fue expresado en masa por los aficionados ante un mensaje que la F1 publicó en redes sociales, en el que la categoría presumía la cantidad de maniobras realizadas en Albert Park (120 frente a las 45 del año pasado). Según las notas de la comunidad, una herramienta de la plataforma X (antes Twitter) que permite a los usuarios resaltar bulos o añadir contexto a las publicaciones, la cuenta oficial de la F1 escondió mensajes críticos con el nuevo reglamento. Por otra parte, y en referencia al Gran Premio de China, varios espectadores apreciaron cómo, durante la clasificación al sprint, uno de los gráficos oficiales de la retransmisión mostró datos imposibles. El Mercedes de Kimi Antonelli rodaba en vuelta rápida en el punto más rápido del circuito, acelerando a más de 330 km/h antes de drenar la batería. Cuando se le acabó la energía eléctrica, el monoplaza comenzó a perder impulso a pesar de tener el acelerador a fondo, aunque el velocímetro se quedó estancado en 325 km/h. El asombro llegó en la frenada, ya que el gráfico siguió marcando la misma velocidad hasta que, de repente, cayó a los 250 y ya siguió reduciéndose progresivamente, llevando a muchos usuarios de redes a acusar a la retransmisión de congelar el velocímetro. De hecho, en las siguientes sesiones, la imagen onboard (del coche en primera persona) empezó a cortarse una vez la batería de la máquina correspondiente se quedaba sin energía, pasando a una imagen aérea siempre en el mismo punto de la larga recta de Shanghái.