Ingrid de Noruega habla sobre el juicio a Marius Borg tras su primer viaje sola
2026-01-27 - 12:44
No se puede decir que hayan sido las vacaciones más tranquilas de su vida, porque, si se estudia lo que ha sido su agenda pública desde que llegase a principios de diciembre, cualquiera puede descubrir que no ha cesado de tener actos institucionales y eventos en los que había de ejercer como la heredera al trono. Pero Ingrid de Noruega es consciente de que ahora mismo su país apenas si mira lo que está haciendo, dado que no solo están a la orden del día los enfrentamientos de su gobierno con Donald Trump y Estados Unidos, sino que en apenas unos días dará comienzo el juicio contra su hermano por parte de madre, Marius Borg Høiby. El juicio contra el primogénito de Mette-Marit se iniciará el próximo 3 de febrero en el Tribunal de Distrito de Oslo, en una sala que se ha reservado durante siete semanas completas, dado que el joven se enfrenta ni más ni menos que a 32 cargos, siendo cuatro de ellos por violación, además de malos tratos, abusos en relaciones cercanas, agresiones y alteraciones del orden público, violación de órdenes de alejamiento, grabación no consentida de genitales, acoso a la policía y varias infracciones de tráfico. Pero la princesa, que el pasado 21 de enero celebraba su 22o cumpleaños, ya no estará en su país natal para entonces. Habrá regresado a Sídney, donde está estudiando la carrera universitaria de Ciencias Sociales. Allí podrá contar a sus amistades, sin embargo, que sus últimos días en Noruega los ha pasado en un lugar muy simbólico, dado que apenas cuatro días después de soplar las velas se ha embarcado en su primer viaje oficial en solitario. Y el destino no podría haber sido un guiño mayor a dos de sus ídolos: sus abuelos, los reyes Harald V y Sonia de Noruega. La joven ha recorrido exactamente el mismo camino que hicieron los actuales soberanos en 1969, nada más casarse. Porque la hija del príncipe Haakon y de Mette-Marit se encuentra hoy por hoy, tras aterrizar allí este domingo, en Finnmark, una de las zonas situadas más al norte de toda Europa, haciendo frontera, en sus límites sur y este, con Finlandia y Rusia. Y, de hecho, su primera noche la pasó en el municipio de Karaskoj, donde, según han publicado desde la casa real escandinava, pudo conocer mejor las costumbres de la cultura Sami, el pueblo indígena que habita esa parte de Noruega. Allí estuvo con una familia de pastores de renos, a los que pudo incluso observar y dirigir desde una moto de nieve, así como ha pasado la noche en una tienda de campaña y pudo observar las auroras boreales tan comunes en el cielo nocturno. Además, este lunes visitaba una escuela y el parlamento Sami, el órgano vernáculo representativo del lugar. Este martes, según lo que está previsto en su agenda, conducirá un trineo tirado por perros, el medio de transporte más tradicional de la región, así como por la tarde se reunirá con voluntarios y empresarios locales, antes de poner rumbo de nuevo a la capital para hacer las maletas y regresar a Australia. Ingrid, que cuando suceda a su padre, quien todavía no ha ocupado el trono, se convertirá en la primera mujer en portar la corona de Noruega en 600 años —dado que la última reina fue Margarita de Dinamarca, Suecia y Noruega, entre 1387 y 1412—, no ha podido evitar, durante esta visita, las preguntas por lo que algunos medios ya han bautizado como "el juicio del siglo" en el país. Aunque hasta ahora había evitado pronunciarse públicamente, la inminencia del proceso ha conseguido que no pueda dejarlo pasar más veces. Eso sí, la princesa se ha mostrado tajante a la hora de exponer que hay que dejar actuar a la justicia y no perjudicar el proceso con teorías o comentarios que no aporten información. "Creo que este es un caso que debe ser tramitado únicamente por el sistema judicial y no me parece en absoluto lógico comentarlo yo", ha declarado ante los medios locales. Sin embargo, la expectación es tan grande que, en declaraciones a la cadena pública NRK, ha añadido: "Por supuesto que es un tema difícil. Tanto para nosotros como familia, para mí como hermana y para mi madre y mi padre, pero, por supuesto y sobre todo, para cada persona que está involucrada en este asunto". Ingrid de Noruega, eso sí, ha preferido centrar su intervención con la prensa en que haya sido su primer viaje oficial en solitario, afirmando que lo está "disfrutando mucho" y que, más en broma, es "muy agradable" hacer su trabajo sin tener a nadie alrededor. Además, ha aprovechado para recalcar que, si bien las diferencias entre Australia y Noruega, a nivel cultura, son muy grandes, ambos países también poseen "muchas similitudes", quizás más de las que creen. "Entre otras cosas, ambos países tienen poblaciones indígenas. Los pueblos indígenas de todo el mundo tienen mucho en común. Y, lamentablemente, a lo largo de la historia, han sufrido mucho", ha finalizado.